La Vuelta a España fue tricolor: Nairo Campeón
Nairo Quintana (Movistar) ha pasado el día sin percances y se confirma como el vencedor de la 71ª edición de la Vuelta a España, superando a Chris Froome (Team Sky) y su compatriota Esteban Chaves (Orica-BikeEchange)
Nairo Quintana (Movistar) se proclamó vencedor de la 71ª edición de la Vuelta a España, superando a todo un triple ganador del Tour de Francia como Chris Froome (Team Sky) y a su compatriota Esteban Chaves (Orica-BikeExchange).
El colombiano superó sin problemas la tradicional etapa final de la carrera, de 104,1 kilómetros entre Las Rozas y Madrid, empezada con unos kilómetros de homenaje antes de entrar al circuito final en la capital española. 5,6 kilómetros al que los corredores han dado diez vueltas.
Peter Kennaugh (Team Sky), Loïc Chetout (Cofidis), Quentin Jaurégui (Ag2r La Mondiale) y el neerlandés Koen Bouwman (LottoNL-Jumbo), que ha sido el último en llegar al grupo, han protagonizado la escapada en el circuito madrileño, siendo atrapados justo a la entrada de la última vuelta.
El interés del equipo de los sprints ha sido mayor que el empeño de los cuatro escapados aunque, como pasó en Gandía, ha acabado siendo el más rápido un joven danés cuyo equipo no ha sido de los que han trabajado. Etixx-Quick Step y Giant-Alpecin han preparado la llegada para Gianni Meersman y Nikias Arndt, pero Magnus Cort Nielsen (Orica-BikeExchange) ha demostado ser el más rápido y ha sumado su segunda victoria en esta Vuelta a España.
Así forjó Nairo su Vuelta a España
Fue en La Camperona, el primer puerto de primera categoría de la Vuelta a España, en la octava etapa, donde Nairo Quintana comenzó a construir su victoria en la ronda ibérica.
Ese día, en un tramo de 181,5 kilómetros, entre Villalpando y Ato de La Camperona, el colombiano respondió a un ataque del británico Chris Froome y logró zafarse para tomar, por primera vez en esta Vuelta, el ‘maillot’ rojo del líder de la general.
El boyacense cruzó la meta en el puesto 12, tres por delante de Froome, y se puso a la cabeza con una ventaja de 19 segundos sobre el español Alejandro Valverde (segundo) y de 27 sobre el británico (tercero).
Al día siguiente, en la etapa nueve, Quintana cedió el liderato, ante la inesperada victoria del español David de la Cruz, que protagonizó una escapada en solitario suficiente para ganar la fracción en el Alto de Naranco, después de recorrer 164,5 kilómetros, y despojar a Nairo del ‘maillot’ rojo.
Pero la alegría del español solo fue flor de un día, porque Nairo recuperó lo que era suyo y desde entonces no lo soltó. En la décima etapa, en los míticos Lagos de Covadonga, el colombiano se impuso –como lo hicieron en el pasado otros compatriotas suyos, entre ellos Lucho Herrera— y volvió al liderato, ampliando su ventaja sobre sus rivales en la general. Valverde estaba ahora a 57 segundos y Froome, a 58.
En la fracción 11, con final en ascenso en Peña Cabarga, Froome ganó su primera etapa de esta Vuelta, pero Nairo entró respirándole en la nuca. El británico dio un salto al segundo lugar en la general, quedando a 54 segundos, y Valverde quedaba entonces de tercero, a 1’05.
En adelante, todo transcurrió normal, hasta la etapa 15, donde Nairo dio el golpe certero y comenzaba a sentenciar sus serias aspiraciones de quedarse hasta este domingo 11 de septiembre con la camiseta roja.
En una jornada con final en Aramón Formigal, Quintana y Alberto Contador sorprendieron desde muy temprano y protagonizaron una escapada de catorce pedalistas, con una gran novedad, la ausencia de Froome, a quien no le respondió su equipo, el Sky.
Quintana cruzó segundo la meta y en la general Froome continuó segundo, pero ahora a 3’37. Una diferencia que era prácticamente imposible de descontar para el británico.
Sin embargo, Froome, cuan gigante que es, no tiró la toalla y se aferró a lo que ocurriera en la etapa 19, la contrarreloj individual, donde apostaría sus restos para tratar de sobrepasar a Nairo.
Quintana, previamente, había dicho que si quería ganar la Vuelta, debía tener un ‘colchón’ de al menos tres minutos.
Y llegó el día esperado. Froome, como se preveía, arrasó en la contrarreloj, pero no con el tiempo suficiente para destronar a Nairo en la general. El británico siguió en la segunda posición, a 1’21.
Y ese minuto con 21 segundos se amplió a 1’23 el sábado, cuando Froome intentó atacar muchas veces a Quintana, pero el colombiano nunca le perdió el ojo y siempre estuvo a su rueda. Y, por el contrario, fue Nairo quien lo dejó unos metros atrás al cruzar la meta, lo que le valió los aplausos del propio británico.
Quintana sentenciaba así el título y se disponía a hacer el recorrido triunfal este domingo por el Paseo de la Castellana como el campeón de la Vuelta a España.
