La contrarreloj aleja a los colombianos de la pelea por el Giro
La lluvia cayó sin cesar, fue la acompañante no deseada por los ciclistas en la contrarreloj de 40 kilómetros que se llevó a cabo entre Radda in Chianti y Greve in Chianti.
Su presencia hizo que los últimos pedalistas en salir sufrieran del asfalto mojado, de las líneas blancas que cuando tocan el agua son verdaderas trampas para las delgadas ruedas de una bicicleta de contrarreloj. Ilnur Zakarin fue el que más la sufrió. Pero junto al ruso del Katusha, Rigoberto Urán (Cannondale) y Esteban Chaves (Orica) también se vieron perjudicados.
El líder del Cannondale, que antes de la prueba era uno de los llamados a ser protagonista en la crono, sintió el tibio abrazo del asfalto. Una caída le hizo perder tiempo importante. Terminó con un registro de 55:57. Su cara al final lo decía todo, decepción y desazón. Esta era una etapa clave de cara a la segunda semana de competencia. La idea era no perder tiempo. Pero el ciclismo es así, hay que correr sin importar si truena o relampaguea. Aquí no hay tiempo para aplazamientos. Hay que competir sí o sí.
Esteban Chaves, por su parte, fue más precavido. No quiso correr riesgo y aunque inició bien el recorrido, con el paso de los kilómetros el esfuerzo pasó factura. La contrarreloj aunque la está trabajando, no es su fuerte. Pedaleó a su ritmo. Quería evitar a toda costa una caída que mermara su rendimiento o lo perjudicara a futuro. Pero en la prueba contra el reloj hay que ser constante, avanzar a un ritmo parejo y el líder del Orica no pudo hacerlo. Terminó con un tiempo de 55:33 y perdió 1:35 con respecto a Vicenzo Nibali y 1:24 con Alejandro Valverde.
La contrarreloj alejó de la pelea a los colombianos Rigoberto Urán y Esteban Chaves en Giro de Italia. Sacudió a Ilnur Zakarin, quien terminó en tres oportunidades contra el asfalto. No fue un tramo fácil. Pero no todo está perdido, aún quedan dos semanas y la montaña aún no aparece en todo su esplendor, la competencia apenas ha tenido una llegada en alto. Aún hay mucho Giro por recorrer.
