Hinchada neivana celebró que los diablos dejaron el infierno de la B
La hinchada en Neiva del equipo América de Cali recorrió las principales calles de la ciudad luego de saber que el onceno de sus afectos, había ascendido de nuevo a la primera categoría del fútbol profesional colombiano después de 5 años en la B.
América de Cali es uno de los equipos colombianos más representativos del fútbol nacional y su afición una de las más grandes del país. La capital opita cuenta con una gran y organizada hinchada que pese a las adversidades de ver a su equipo por 5 años consecutivos en la segunda división del fútbol profesional colombiano, nunca lo abandonó y ayer en un vibrante partido lo vio ascender nuevamente a la A.
En este sentido, la gran hinchada del Barón Rojo Neiva, al igual que la de todo el país, tuvo que soportar 1.806 días de frustración al ver a su equipo del alma relegado a la segunda categoría del fútbol colombiano, pero afortunadamente para ellos esta larga y mala temporada llegó a su fin, cuando ayer 26 de noviembre el equipo escarlata, después de jugar un emocionante y sufrido partido, logró ascender a la A luego de vencer al Quindío 2-1.
Inmediatamente la hinchada, que soñaba esto desde el mismo 17 de diciembre de 2011 en que descendieron, estalló en júbilo, algo que se vio evidenciado en la gran cantidad de personas que salió a las principales calles de Neiva a mostrarle a todo el mundo el orgullo de ser del América, y que pese a las dificultades y un sinfín de burlas, en muchos casos crueles e incluso rayando con el bullyng, siguieron siendo fieles al equipo de sus amores.
La siguiente es la historia de uno de los muchos hinchas huilenses que siempre han acompañado al equipo escarlata y que por fin hoy, se pudo despertar sabiendo que la horrible pesadilla termino.
Roberto el hincha fiel
‘Roberto’ es un joven estudiante de una universidad de la ciudad, al que por su expresa petición se le cambió el nombre por razones de seguridad, debido a que pertenece a la barra brava del América de Cali y porque se ha enfrentado en varias ocasiones a diferentes hinchas de diversos equipos de la ciudad.
“Para mí fue muy duro e imposible de aceptar lo que viví en el 2011 al ver que el equipo que siempre he seguido desde niño descendiera, me sentí muy mal y no me podía explicar que un equipo que ha sido tan grande y que ha cosechado tanta victorias tuviera que pasar por esto”.
Roberto expresó que nunca podrá olvidar ese triste 17 de diciembre de 2011, cuando después de una mala temporada en que la que el onceno escarlata tuvo un muy mal desempeño, esa noche al empatar con el quipo Patriotas a un tanto se fueron a penales en donde perdieron 4 a 3 y descendieron, ya que ese partido era el definitivo para saber quién seguía y quién se iba de la primera división del fútbol colombiano.
“Nunca me acostumbré a dicha realidad después de vivir tantas experiencias buenas y satisfactorias, de recorrer muchos estadios del país, gritar hasta quedarme sin voz la palabra gol, de verlos ganar muchas copas, enfrentarse contra diferentes y reconocidos equipos del continente, verlo en pequeños estadios de Colombia y privado de acceder a todos los beneficios que tiene un equipo de la A, como acceder a los copas internacionales que por derecho tienen los oncenos que juegan en la primera división”.
Y así tuvo que soportar por tres años los cambios en varias ocasiones de técnicos, de directivos y de jugadores, pero esto terminó gracias a Hernán Torres, ya pudieron hacer su sueño realidad y volver a la A.
El fútbol como una actitud de vida
Aunque ya esa terrible experiencia, así como él mismo lo expresa, se haya acabado, aún queda la nostalgia de los negros días pasados cuando estaban todavía en la B, en la que entonaba una de sus cantigas favoritas:
“Yo te sigo a dónde vas campeón, yo te entrego todo mi corazón, te prometo te seguiré campeón, en cada partido. Es tan lindo lo que siento por vos, hay momentos que no olvido campeón en la cancha desborda mi pasión, yo siempre te sigo. Los jugadores defienden a la institución mientras tu hinchada te canta con el corazón, salen bengalas al cielo en la popular, cada partido te pido: tenés que ganar, te voy a alentar mi vida solamente eres tú, por donde vayas voy a entregarte toda mi vida y aunque vayas mal o si algún día llego a morir, no me importará porque si muero es por vos mechita”.
“Ese canto lo pongo en mi casa y me recuerda lo orgulloso que me siento de portar esta camiseta, día a día lo diré, soy hincha del América y no me importa si juega mal o bien, no me interesa si está en la B, soy hincha del América y a pesar de que me he sentido defraudado, he tenido decepciones y hasta he pensado en dejarlo de seguir, no puedo, y cuando escucho esta canción recuerdo que mi vida es feliz gracias al América”.
Ahora lo que sigue es la felicidad de volver a ver a su equipo del alma de nuevo compitiendo en el torneo, del cual nunca tuvo que haber salido, y el acompañamiento que con mayor razón le dará para la próxima temporada, en la que se auguran muchas cosas buenas para un equipo que viene con ganas de comerse el mundo y hacer cosas grandes como las hizo en antaño.
