viernes, 03 de abril de 2026
Deportes/ Creado el: 2015-12-03 12:00

Fáiber, tan ‘cortico’ como efectivo

“Todo el mundo me confunde con un niño porque mi estatura apenas alcanza un metro con 15 centímetros, mi talla de pantalón es 12, mis zapatos 30 y mis camisas 14. Y todo a mis 19 años de edad… Ah y me olvidé decir ahí que me gané la medalla de bronce en los 100 metros libres, S-4 de estos Juegos Paranacionales”.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 03 de 2015

Con estas palabras, Fáiber Cortés Losada, un pequeño jovencito de mirada locuaz y rostro alegre, empezó a disparar frases contando una historia que lo ha acompañado casi desde la cuna, al nacer con una enfermedad que atrofió su crecimiento desde los 36 meses de vida.

Estaba desayunando caldo, uno de sus platos favoritos. Su mentón apenas si sobrepasaba el borde de la mesa y ante el saludo empezó a hacer una serie de señas en su oído. ¿Usted oye?, fue la pregunta obligada. Afirmó con la cabeza que sí. ¿Y habla?, se le contrapreguntó. Señaló la boca, entonces terminó de pasar la comida y dijo: “Sí, de todo, es que tenía la boca llena y no podía hablar”, dijo en medio de una sonora carcajada que atrajo la atención de sus compañeros de delegación, la del Huila.

Luego habló casi sin detenerse. “ Mire, yo soy así, pequeñito, y empecé a crecer muy poquito hasta cuando cumplí los ocho y ahí me quedé. Vivo con mi mamá y mis tres hermanos en Neiva. Ella trabaja en un hospedaje, mi hermana en un restaurante y el otro estudia. Tengo muchos amigos, pero ya están acostumbrados a verme. Por allá en el barrio me molestan y me dicen Cortico, algo que no me afecta ni me molesta”, confiesa el nadador que se roba la admiración y aplausos de los cientos de asistentes a las piscinas Hernando Arbeláez de Ibagué.

Se jacta de tener una novia que mide 1.27 metros. Aprendió a ser autosuficiente y maneja el par de muletas a la perfección. “No puedo pararme sin algún apoyo y menos caminar, pero así vivo feliz y más ahora que estoy metido en esto del deporte. Desde hace varios años me gustó la natación, cuando iba para La Plata y una señora me dijo que si quería hacer deporte y como dicen, le cogí la caña y como ve, me convertí en nadador”, confiesa Fáiber con cierto desparpajo.

A sus 19 años de edad ya completa sus segundos Juegos Paranacionales. Hasta ahora consiguió una medalla. “Quería la de plata, pero la competencia fue difícil, estuve muy cerca de llevármela, pero otra vez será porque desde ahora me estoy preparando para dentro de cuatro años ganarme la de oro”, advierte.

“Ya verá que le digo la verdad”, agregó muy convencido de su potencial, tanto como el de la aspiración a futuro para convertirse en un ingeniero de sistemas. “ Me gusta lo de los computadores y voy a conseguirlo después de que termine de validar mi bachillerato. Ya voy en noveno”.

Agradeció la entrevista, cogió con mucha naturalidad el par de muletas, las acomodó bajo los hombros y empezó a caminar hacia la piscina del hotel. “Voy a tomarme unas foticos de recuerdo”, dijo, al tiempo que levantó su pequeño brazo, despidiéndose.