En Bahía Solano, sol y arena mezcladas de alegría
Esta vez el público no fue un acompañante más en el escenario del voleibol playa de los Juegos Nacionales. Con una masiva convocatoria y con la más emotiva actitud, los habitantes de Bahía Solano se convirtieron en un participante más.
Esta vez el público no fue un acompañante más en el escenario del voleibol playa de los Juegos Nacionales. Con una masiva convocatoria y con la más emotiva actitud, los habitantes de Bahía Solano se convirtieron en un participante más de las justas que entraron en acción el pasado sábado 7 de noviembre y que finalizaron ayer con Cundinamarca (rama femenina) y Bogotá (rama masculina) como campeones.
Aprendizaje, ese fue el legado que dejaron los tres días de competencia, fue tal la novedad de tener ahí, por primera vez, un espectáculo deportivo de esta magnitud, que una vez finalizaban los partidos ni adultos ni menores abandonaban el campo de juego. Por esta razón, los entrenadores de Antioquia, Germán Ocampo y Giovanni Velásquez, decidieron sacar los balones y hacer una clínica práctica del voleibol playa, en la que muchos aprendieron y más de uno construyó sueños.
Además de los aprendizajes que desde lo técnico dejó el torneo por Bahía Solano, en donde cada jornada estuvo cargada del más alto nivel en el juego, fue una oportunidad para el reencuentro, para la planeación de desarrollo deportivo, y por supuesto, de oportunidades para el comercio, la cultura y el turismo, propósitos que el Gobierno Nacional tiene en cuenta a la hora de asignarle a algún departamento una sede.
Para la gran final, el alcalde Ómar Francisco Vidal, declaró día cívico y no era para menos, Chocó, con Bahía Solano como subsede, le cumplió a Colombia.
Allí no importó quien ganó o quién perdió. En este escenario de playas naturales, todos merecieron ser favoritos. Sin embargo se pusieron de acuerdo para adoptar a un equipo y para hacerle barra, los cánticos que más se escucharon fueron los dirigidos a Chocó, Antioquia y Bogotá.
Al final, todos se pusieron de pie e inundaron de aplausos a la pareja de Cundinamarca, representada por Andrea y Claudia Galindo, quienes superaron a Diana Ríos y Melissa Avendaño de Antioquia con un marcador de 42-25 y por supuesto no pararon los elogios para la dupla bogotana compuesta por Juan Paternina y Jorge Cabrera, quienes en un juego muy parejo, ganaron la de oro, al vencer 56-54, a la dupla, también bogotana, Miguel Montoya – Diego Corredor.
