Destaparon una olla podrida de corrupción en la FIFA
El 2015 fue un año negro para el fútbol mundial, la corrupción estuvo presente durante mucho tiempo en la FIFA y Estados Unidos destapó la olla podrida del ente futbolero. Un tema que también tocó a la Federación Colombiana de Fútbol fue el escándalo de Luis Bedoya.
La justicia de Estados Unidos anunció la imputación de cargos a nueve directivos de la FIFA y cinco empleados del organismo, por conspiración y corrupción, entre ellos el uruguayo Eugenio Figueredo, el brasileño José María Marín, el costarricense Eduardo Li, el venezolano Rafael Esquivel y el nicaragüense Julio Rocha.
La investigación "se extiende al menos a lo largo de dos generaciones de directivos del fútbol, sospechosos de haber abusado de sus posiciones para hacerse con millones de dólares en sobornos y retrocomisiones", indicó en un comunicado la secretaria de Justicia, Loretta Lynch.
Siete dirigentes del órgano ya fueron detenidos en Suiza a petición de la Justicia estadounidense, que ha solicitado su extradición para juzgarlos por presunta corrupción.
Los capturados
Se confirmó la captura del presidente de la Concacaf, Eduardo Li (Costa Rica), también miembro de los comités ejecutivos de la FIFA y de la Concacaf; Julio Rocha (Nicaragua), encargado del desarrollo en la FIFA, Eugenio Figueredo (Uruguay), actual vicepresidente de la FIFA; Rafael Esquivel (Venezuela), miembro ejecutivo de la Conmebol; y José María Marín (Brasil), miembro del comité de organización de la FIFA para los Juegos Olímpicos.
Completan el grupo de siete detenidos Jeffrey Webb (Gran Bretaña), vicepresidente de la FIFA y Costas Takkas (Gran Bretaña), adjunto al gabinete del presidente de la Concacaf.
Entre los implicados están además, el paraguayo Nicolás Leoz, que presidió la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) hasta 2013. Además, Alejandro Burzaco de la empresa Torneos y Competencias y Aaron Davidson, presidente de la empresa Traffic Sports USA, así como Hugo y Mariano Jinkis, directivos de Full Play Group.
Le descubren a Bedoya cuenta secreta en el exterior
Un estudio de contabilidad sobre su fortuna, que le encargó a un perito forense, fue una de las cartas que Luis Bedoya se llevó a Nueva York para enfrentar a los agentes del FBI que investigan la olla podrida de la corrupción en la Confederación Suramericana de Fútbol (Conmebol).
Según allegados al expresidente de la Federación Colombiana de Fútbol, toda su fortuna estaba justificada. Pero le preocupaba un detalle que mantuvo en secreto durante ocho años: una cuenta de banco abierta en el exterior.
Al respecto, agentes federales revelaron que el dirigente, de 56 años, les aseguró que el único posible delito con esa cuenta es no haberla declarado al fisco y agregó que el dinero que depositó allí era el salario mensual, de 10.000 dólares, que devengó desde el 2006 como dirigente de la Conmebol, de la que terminó siendo uno de sus vicepresidentes.
Lo que Bedoya ignoraba es que el FBI ya tenía todos los detalles y movimientos de dinero de esa cuenta. Además, que a los agentes federales no los convence del todo su versión.
La razón: al menos uno de los dirigentes de la Conmebol que también decidió contactar a las autoridades de Estados Unidos aseguró que, además del sueldo, recibían coimas por debajo de la mesa, de los empresarios que tenían los derechos de televisión de los torneos de esa confederación. El sobresueldo, dijo, era pagado en efectivo.
