Coraje y dedicación, los secretos de Mariana Pajón
Tiene dos oros olímpicos, una colección de ocho arcoíris como campeona mundial UCI y medallas doradas en todos los eventos del Ciclo Olímpico. Ya lo ganó todo en el BMX mundial. Es la mejor deportista colombiana de todos los tiempos.
Mariana Pajón Londoño nació en Medellín el 10 de octubre de 1991, es hija de Claudia Londoño, equitadora profesional y Carlos Mario Pajón, corredor de automóviles y aficionado al salto en bicicleta. Mariana tiene dos hermanos: Miguel, ahora su mánager, y Daniel, retirado del BMX. La pasión del deporte lo lleva en la sangre.
A los tres años aprendió a montar en bicicleta, a los cuatro corría BMX en la pista y un año después ratificó su talento y capacidad al ganar su primer torneo local con una bicicleta rosada y con calcomanías de Barbie, en medio de puros niños, era la única niña.
Ingresó muy pequeña al colegio La Enseñanza, donde estudió parte de la primaria y demostró su disciplina para el estudio y el amor por el ciclismo. “Tratamos de manejarle el tiempo para que pudiera hacer las dos cosas, y el colegio la apoyó. Siempre obtuvo las mejores notas, a pesar de que faltaba mucho por las competencias que tenía que afrontar”, recuerda su mamá Claudia, quien siempre motivó a Mariana a practicar bicicrós, la llevaba a los entrenamientos y viajaba con ella a los diferentes eventos locales, nacionales e internacionales.
Mariana a los cinco años sufrió fractura de clavícula, por lo cual algunos familiares no veían con buenos ojos que practicara este deporte, por los riesgos a que se exponía. Siempre le aconsejaron que se inclinara por la gimnasia o la equitación, deportes que no le llamaron la atención. A sus nueve años consigue su primer título en Argentina 2000: fue la única mujer que se enfrentó a hombres, para demostrar su talante paisa.
A los 11 años viajó a Estados Unidos, para conformar el equipo de Dan’s Competition, una tienda de productos de BMXque la fichó para competir en la Florida: “Allí gané algunos títulos, cursé de quinto de primaria a sexto de bachillerato, y hasta aprendí inglés”, cuenta la paisa, de 1,58 metros de estatura y 53 kilogramos de peso, que se graduó del colegio, con buenas notas, a pesar de sus ausencias. Posteriormente se convirtió en atleta patrocinada por la empresa Red Bull y logró los primeros lugares, para demostrar que ésta disciplina no era sólo para hombres.
El 21 de octubre de 2011 ganó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Guadalajara, para sumar 14 preseas internacionales: “cuando me enteré que el bicicrós sería incluido como deporte olímpico, a partir de 2008, comencé a mentalizarme. Mi sueño era ganar una medalla olímpica. Por eso me tatué en mi muñeca derecha, los cinco anillos de colores que identifican los Juegos Olímpicos”, comenta Mariana. Pajón ha ganado medallas de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2010, en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 y dos veces medalla de oro en los Juegos Sudamericanos, de Medellín, Colombia (2010) y Santiago de Chile (2014).
Para la deportista antioqueña su gran anhelo era participar en unos Juegos Olímpicos y lograr una medalla allí. Cuando obtuvo su clasificación a las justas de Londres supo que era posible hacer su sueño realidad y fue en el 2012 cuando logró su primera hazaña olímpica; cuatro años después Mariana Pajón se convierte en bicampeona olímpica.
Ahora su objetivo es seguir haciendo lo que más le gusta, darle muchas alegrías al país, entregar todo en cada competencia sin importar el lugar. Sabe que la gente la quiere y que sienten orgullo de ella. Por eso todos los días piensa en levantarse a entrenar en la Pista de Supercross BMX Mariana Pajón, que fue construida en honor a sus triunfos, para seguir ratificando con coraje y dedicación por qué es la mejor deportista del país y del mundo en su disciplina.
