viernes, 03 de abril de 2026
Deportes/ Creado el: 2016-04-08 11:20

Campeón nacional estuvo a punto de perder su silla de ruedas

Durante varias horas, Fabián Andrés Molano Vásquez, quien en los pasados Juegos Paranacionales logró dos medallas de bronce para el Huila en tenis de mesa, sufrió el robo de su silla de ruedas y varios elementos personales que solo podía utilizar él ya que son para su tratamiento médico. El joven deportista se encontraba en Bogotá en una cita médica.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 08 de 2016

Fabián Andrés Molano Vásquez, un deportista paranacional, con 27 años de edad, que nació en Bogotá pero representa al Huila como jugador de tenis de mesa y que en noviembre de 2015 lloró de alegría por las dos medallas de bronce alcanzadas en los Juegos Paranacionales, que son las justas deportivas más importantes del país para las personas en condición de discapacidad, esta vez lloró pero de tristeza y rabia por el robo de su silla de ruedas, fueron varias las horas cuando el deportista quedó sin una parte y aparato especial para su movilidad.

Fabián se encontraba en la ciudad de Bogotá en un tratamiento médico para mejorar su salud, junto a su hermano abordaron un taxi en la Avenida Primero de Mayo en el sur de la capital colombiana y cuando llegaron a su destino, le pidieron al taxista que los esperara un momento mientras Fabián era subido por su hermano al segundo piso donde residían.

En el taxi quedó la silla de ruedas y un bolso donde Fabián llevaba los medicamentos y sondas para su cuidado, todo eran medicinas vitales para su salud. Pero el taxista no esperó y partió con las cosas del deportista.

Horas de angustia

Fueron horas de angustia para Fabián, que quedó inmóvil durante mucho tiempo en la casa de su hermano, “ojalá, Dios quiera que le toque el corazón a ese hombre, que me devuelva las cosas que yo no voy a hacer nada malo”, dijo Fabián Vásquez.

Pero horas después de haber sucedido el robo de la silla que estaba avaluada aproximadamente en $1.500.000, esta fue entregada en el CAI de Nicolás de Fédermán. De inmediato se le comunicó al deportista, que volvió a llorar de alegría y agradeció a los medios de comunicación que fueron vitales en la recuperación de la silla, y a las autoridades, quienes también estuvieron en la búsqueda de ella y que iniciaron una investigación junto a otros taxistas que querían colaborar para encontrar el elemento.

“Me siento feliz, contento por haber recuperado mi silla de ruedas y mis cosas, le doy gracias a Dios por ello y a todos quienes hicieron posible que esto sucediera. Solo tengo palabras de agradecimiento”, dijo el joven deportista.

Los taxistas dieron su versión

Algunos taxistas expresaron que todo quizás fue un malentendido y que el taxista que se había llevado la silla de ruedas tal vez tuvo un olvido y no se dio cuenta que quedaba en su vehículo el aparato.

“Tal vez, la versión de los hechos fue tergiversada y que, en realidad, el conductor señalado del hecho no se robó la silla, sino que la entregó, junto a otras pertenencias del deportista, en el CAI de Nicolás de Federmán”, dijo uno de los taxistas.

Mientras tanto, las autoridades expresaron que el conductor se encontraba en Tunjuelito y que entregó la silla diciendo que se había equivocado y que todo había sido un error.

Fabián, una vida dedicada al deporte

Fabián Andrés Molano Vásquez, pese a quedar muy joven en una silla de ruedas, decidió superarse por medio del deporte. “Yo llegué de Bogotá a estudiar Educación Física en la Universidad Surcolombiana en el 2008, y allí empecé a formarme en una carrera que siempre me ha gustado, vine a Neiva por el trabajo de mi mamá quien en Gigante iniciaría de enfermera jefe en la clínica de este municipio; y cuando iba a pasar al quinto semestre, sufrí una caída que me produjo una paraplejia que me impidió el movimiento de mis piernas y fue allí cuando empecé a aventurarme en el mundo de la discapacidad”, expresó Fabián.

El 2 de enero de 2010, Fabián se sube a un árbol y sin tener el conocimiento de que este era vidrioso y al estar en la parte alta, una de las ramas se parte y cae, sufriendo un golpe en la columna. En el Hospital y tras los exámenes, se da cuenta de que no volvería a caminar.

“Pero días después y al ver a mi mamá sufriendo, decidí iniciar una nueva vida y quería superarme, después de un semestre regresé a la universidad y aunque profesores y compañeros me decían que eligiera otra carrera, yo quería seguir estudiando educación física y puse todo mi empeño y logré terminar mis estudios”, aseveró el joven.

En los Juegos Paranacionales hizo dupla junto a Alexánder Tovar en tenis de mesa, los dos conquistaron en dos ocasiones la medalla de bronce en la modalidad dobles masculino físico.