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Deportes/ Creado el: 2015-12-06 03:37

Alejandro Gómez, a cien por hora

Alejandro se consagró subcampeón en tenis de mesa de los Juegos Paranacionales 2015 en Melgar, el tenismesista representó a Caldas y se robó las miradas de propios y extraños que terminaron aplaudiéndolo en el coliseo de Las Vegas.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 06 de 2015

Cuando habla, este chico de escasos 15 años de edad pareciera que está volando al ritmo de la diminuta pelota de tenis de mesa que pasa de bando en bando, casi sin ser perceptible al ojo. Eso le atrajo de la disciplina, cuando entendió que no podía jugar al fútbol y que en el baloncesto tenía algunas complicaciones.

Alejandro Gómez es un fiel reflejo de la idiosincrasia caldense porque habla casi sin respirar, con un característico acento manizaleño tirando a paisa, con mucho ímpetu y sorprende que a su edad, cada frase, cada concepto y cada opinión, lleva un mensaje claro, tanto como lo que quiere en su vida.

Se enroló en el tenis de mesa desde hace un par de años porque su condición no le permitió jugar fútbol. “Por la fragilidad de mis piernas, no resisten golpes fuertes y choques puesto que pueden partirse fácilmente”, indica Gómez.

Siempre va casi al mismo ritmo que alcanza la velocidad de la bola de tenis de mesa, por eso ya piensa en que será campeón no muy lejos, llegará a la selección Colombia y alcanzará muchos sueños en su vida, como el de perfeccionar su dote natural por el dibujo, un arte que aprendió porque “no podía hacer cosas como mis amigos, por ejemplo, jugar fútbol, entonces me dediqué a dibujar y a ver televisión”.

Frunce el ceño y con mucha propiedad, se refiere al nivel de este torneo: “Es altísimo. Acabo de salir de un partido y por poco le gano al campeón, pero para eso entrené. Quedamos 3-2 y 11-9. Es el resultado de un proceso exitoso y largo que empieza a dar frutos”, afirma el jovencito de mirada alegre y jovial, al tiempo que destaca el colorido y la emoción de los Paranacionales, “son unos Juegos espectaculares”.

“Soy un muchacho de Caldas que nació el 2 de febrero del año 2000, con Síndrome de Oliver. Es una enfermedad que le da a una persona entre cien mil. Yo siempre he tenido amor por los deportes, pero por mi tamaño reducido me podían atropellar o golpear fácilmente. Entonces, por distraerme empecé a jugar tenis de mesa y me fui metiendo hasta que llegué acá, con todas las ganas de ser campeón y llegar a la Selección Colombia”, argumenta el deportista.

Se enfrentó a muchas cirugías de alto riesgo pero salió adelante. “Me operaron a los nueve años y ahora ya llevo cuatro sin los tutores de las piernas y sin más cirugías, pero con toda la energía para seguir en el tenis de mesa y demostrarle al mundo que hay Alejandro para largo”.