Cruda radiografía de la situación laboral de los profesionales de la salud II Parte
Por primera vez la entidad que representa a los médicos del país tiene datos concretos y detallados acerca del detrimento de las condiciones laborales que vienen sufriendo los profesionales de la salud en los últimos años. Las cifras son alarmantes y reflejan la dura realidad que afronta el recurso humano en salud.
El Colegio Médico Colombiano (CMC) recopiló las respuestas de 8.249 médicos y profesionales de la salud en todo el país para conocer de primera mano la realidad de la situación laboral del Talento Humano en Salud.
La encuesta que se realizó por internet mediante la plataforma QuestionPro demuestra que la mayoría de los profesionales que ejerce funciones misionales no tiene contrato laboral, que más de la mitad de los médicos especialistas no están siendo contratados para cumplir con la jornada laboral de 48 horas semanales, lo que explicaría la supuesta escasez de especialistas, y que uno de cada dos profesionales de la salud ha tenido problemas con el pago de sus salarios en los últimos meses.
El CMC, entidad que tiene a su cargo expedir las tarjetas profesionales de los médicos generales y especialistas, evidenció que el 15% de los médicos rurales o que están prestando el servicio social obligatorio no tiene un contrato legal y reglamentario, aun cuando por ley se supone que todos deberían estar contratados legalmente.
La encuesta demostró que más de la mitad del talento humano en salud no cuenta con un contrato laboral aun cuando cumplen labores de tipo misional. Para el doctor Roberto Baquero Haeberlin, presidente del CMC, esto constituye una violación al código sustantivo del trabajo en Colombia y a la normatividad de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que contempla que los trabajadores que desempeñan labores misionales deben tener contrato laboral con todas las prestaciones y beneficios de ley.
Opinan los médicos
Por otra parte, DIARIO DEL HUILA, consultó la opinión de algunos médicos profesionales para conocer desde su día a día la problemática que viven por ejercer la profesión de salud, sin embargo, quisieron mantenerse en el anonimato por miedo a represalias.
“Colombia se va a quedar sin médicos pronto… ¿Tiene sentido estudiar medicina? ¿Tiene sentido tener vocación de servicio para salvar vidas? ¿Sabe la gente, que tanto nos exigen, lo que nos toca vivir? ¿Hay alguien que sea consciente de la enorme cantidad de suicidios, asesinatos en todo el país por la frustración y depresión que sentimos los que diariamente, cada minuto, hasta cuando estamos descansando, buscamos el bien de los otros? Son preguntas que a diario me hago; para esta realidad deberían al menos empezar por bajar los costos de las elitistas y discriminatorias universidades colombianas que siguen con precios elevadísimos para este sistema mal tratante de los profesionales de la salud que salimos a comprar un escudo y evitar todo tipo de agresiones indefensas” manifestó el medico Andrés, quien pidió mantener bajo reserva su nombre.
Además, añadió “todos se llenan los bolsillos con la salud menos nosotros. Cuánta ignorancia el que cree que los médicos la pasan bien... Pero qué derecho tendrían a poder vivir más tranquilos después de tanto esfuerzo, tanto dinero invertido en mínimo una década de estudio. Sin médicos no habría prácticamente nada, sin profesionales de la salud que todos son fundamentales pero nadie los defiende, nadie analiza que cada vez están peor, agredidos, creando sin sentido una burocracia gigante que beneficia a unos pocos y perjudica a tantos. Un poco de respeto por favor, por el esfuerzo, por los resultados, por el trabajo digno, porque somos humanos y tenemos ganas de estar bien y sentir que se nos valora por el gran esfuerzo que hicimos y no merecemos esta lamentable situación laboral. Ojalá se mejoren pronto tantas irregularidades, tantos intereses, tanta falta de humanismo y calidad en la salud de nuestro querido país”.
Por otro lado, una médica especialista en enfermedades del trópico y salud pública da a conocer algunas de las causas que puede generar tanto estrés en los médicos.
“El estrés laboral puede darse por acoso laboral o exceso de responsabilidades o horarios extendidos de trabajo, cualquiera de los anteriores si no se sabe manejar, no se comenta, no se pide ayuda, puede desencadenar diversos síntomas agudos y/o crónicos, así como leves, como cefaleas, gastritis, hasta graves como infartos, hasta incluso la muerte. También depresión y problemas intrafamiliares” dijo Claudia Guzmán.
Un problema muy complejo
De igual manera, el decano de la Universidad Surcolombiana contó a esta Casa Editorial desde su experiencia como viven en la actualidad los médicos a quienes no les brindan las condiciones necesarias para ejercer su labor.
“La verdad que hablar de condiciones de trabajo y situación laboral de los médicos en Colombia es un tema un poco complejo cuando intentamos definir lo que son condiciones de trabajo encontramos dos grandes elementos de ese concepto. El primero son las condiciones en las cuales el trabajador labora como tal y el segundo las condiciones bajo las cuales el trabajador es vinculado a productivo. El primero de los casos es importante decir que la salud es una actividad peligrosa, una actividad que atañe riesgos importantes, riesgos laborales de toda índole no solamente de tipo físico, de tipo biológico sino también de tipo psicosocial y por supuesto también crítico social, cuando uno revisa detalladamente las actividades que desarrolla un trabajador de la Salud en el área asistencial ya sea médico, enfermero, auxiliar de enfermería, terapeuta, bacterióloga, entiende uno que las dinámicas de la percepción de los servicios de salud específicamente esa prestación que se realiza al trabajador de salud a paciente de forma directa atañe es una carga laboral emocional y adicional física bastante fuerte. Los trabajadores del sector salud estamos expuestos a una sobrecarga laboral que no solamente tiene influencia en un agotamiento físico del trabajador, sino que también está asociada con la privación del sueño, es decir, que además de haber largas jornadas de trabajo también se alternan con turnos nocturnos y fines de semana que obviamente no solamente agotan físicamente al trabajador por efecto de la sobrecarga cuantitativa de trabajo sino también por el trasnocho o la privación de sueño” manifestó Julio Quintero Decano de la Facultad de la Usco.
Adicionalmente, indicó, “cuando hablamos de condición de trabajo específicamente en esas condiciones encontramos que las instituciones de salud tienen unas dificultades de tipo económico que hacen que existan diferentes falencias en recursos de toda índole, recursos físicos en infraestructura. Y eso ha llevado a que día a día las instituciones de salud en aras de mantener su viabilidad financiera hagan recortes en los recursos destinados para el bienestar de sus trabajadores. Pero adicional a ello la remuneración de los trabajadores es importantísimo que las organizaciones y las instituciones donde se prestan los servicios cuenten con programas de bienestar que garanticen que el trabajador pueda tener algo de compensación, algo de recuperación de ese desgaste o de ese agotamiento físico, mental y emocional que el trabajador presenta desafortunadamente, te pongo un ejemplo cuando yo hacía turnos como médico de primer nivel en Atención Primaria nosotros tenemos una habitación cómoda donde podíamos descansar ocasionalmente cuando la actividad o cuando el turno lo permitía, hoy en día ya eso no se ve muy frecuentemente en las organizaciones y el mensaje es que el médico o el trabajador de la salud se le pagan un turno para que trabaje no para que descanse y eso obviamente es una dinámica completamente equivocada”.
Asimismo, expresó que cada día los institutos de salud viven sobrecargados de pacientes.
“Si a eso se le suma que las organizaciones de salud por efectos de las dinámicas del sistema de aseguramiento que en estos momentos tenemos en nuestro país viven atiborradas de pacientes, entonces no solamente hay una sobrecarga cuantitativa en horas de trabajo y asociada a la privación de sueño, sino que también hay una imposición del ritmo de trabajo a partir de esa sobredemanda”, sustentó Quintero.
Igualmente, se refirió a las condiciones de contratación a la que están vinculando a la empresa a los profesionales de la salud.
“Ahora me quiero referir a la segunda parte de esas condiciones de trabajo que hace relación con la forma como se vinculan los trabajadores a la salud al medio productivo o a las instituciones donde prestan sus servicios y ahí hay una realidad demasiado preocupante porque no solamente hay una operación de los ingresos de los trabajadores sino unos incumplimientos a las normas que en su momento exigen y que regulan la forma cómo se vinculan los trabajadores”, dijo el decano.
Finalmente, el decano cerró su intervención con estas palabras, “en Colombia hay trabas de la salud especialmente a esos trabajadores de tipo técnico que trabajan físicamente expuestos a infecciones, hasta el momento podríamos pensar que esas personas ganan menos de un mínimo y eso es una realidad que no podría suceder. Qué tipo de personas van atender a sus pacientes, aquellas personas que por pasión aún están aguantando esta situación que es bastante deplorable desde el punto de vista social, económico e inclusive humano o aquellas personas que definitivamente no tienen otra alternativa y les toca someterse a estas dificultades”.
Según los datos de la encuesta, el 36% de los médicos generales en el país trabaja en dos o tres sitios, y el 30% de los especialistas labora en tres o más centros médicos.
Los médicos rurales están trabajando 264 o más horas al mes; es decir, laboran unas 66 horas a la semana, cuando lo legal es trabajar 48 horas a la semana. El 33% de los médicos especialistas también trabaja de 48 a 66 horas a la semana.
Un 15% de los médicos rurales o que están prestando el servicio social obligatorio no tiene un contrato legal y reglamentario. De igual forma, el 54% de los médicos generales y el 56% de los especialistas están bajo la modalidad de orden de prestación de servicios.
El 80% de los médicos generales, el 81% de los especialistas, el 52% de los rurales y el 75% de otros profesionales de la salud se ha visto afectado en el ámbito laboral. En otras palabras, tres de cada cinco médicos o profesionales de la salud reportan haber tenido inconvenientes en el trabajo. Las principales causas han sido los cambios en las condiciones del trabajo, constricción del ejercicio profesional y acoso laboral.
Uno de cada dos profesionales de la salud ha tenido problemas con el pago de su salario o remuneración. El 40% de los rurales ha recibido su salario de forma retardada, dos de cada tres especialistas (71%) y el 65% de los médicos generales también ha sufrido la misma problemática. El mayor inconveniente y el más frecuente es el retraso en el pago, seguido del no aumento del valor de la hora o del salario anual y el detrimento de las condiciones laborales, como el no pago de las prestaciones sociales.
En cuanto a los ingresos, la encuesta revela que el 91% de los profesionales de la salud que no son médicos recibe menos de cinco salarios mínimos al mes, la tercera parte de los médicos generales (71%) devenga entre tres a cinco salarios mínimos y el 15% de los especialistas tiene ingresos inferiores a cinco salarios mínimos. En ese orden de ideas, más del 77% de los profesionales de la salud se siente inconforme con su salario, piensa que está siendo explotado y no ve compensado el esfuerzo y la millonaria inversión que tuvo que hacer para costear los estudios profesionales.
El 68% de los médicos especialistas que devengan menos de cinco salarios mínimos solo trabaja de 24 a 44 horas a la semana. Este dato plantea que más que escasez de médicos especialistas en el país, lo que ocurre es que muchos de ellos no están siendo contratados por las EPS ni IPS.
Al 36% de los médicos especialistas le adeudan más de 30 millones de pesos en salarios, mientras que al 96% de los demás profesionales de la salud se le debe entre uno y 60 salarios mínimos. Del mismo modo, el 30% de los profesionales de la salud ha tenido que esperar más de tres meses por el pago del sueldo, el 31% de los médicos generales y el 48% de los médicos especialistas ha recibido el salario con seis o más meses de retraso. El sector privado es el que más adeuda al Talento Humano en Salud; para el 67% de los médicos especialistas, el 59% de los generales, el 18% de los rurales y el 65% de los demás profesionales de la salud el principal deudor son las IPS, especialmente privadas.
Las causas por las que las IPS no pagan obedecen mayoritariamente al no pago por parte de las aseguradoras y a la situación administrativa y financiera de la IPS. Únicamente el 10% de los caso obedece a la liquidación de las empresa.
