Crece descontento del campesinado ante políticas gubernamentales
Pese a los auxilios que manifiesta el Gobierno haber otorgado a las comunidades campesinas del Huila, muchos labriegos coinciden en que estas se quedan cortas.
Ad portas de conmemorarse el Día Nacional del Campesino en Colombia, algunos representantes de diferentes gremios manifiestan su descontento frente a las, según ellos, pocas acciones por parte del Gobierno Nacional para suplir sus necesidades y lograr que el agro sea un reglón económico con más garantías para que labriegos superen los elevados índices de pobreza.
Para Lorena Sánchez Andrade, representante legal de la Asociación de Trabajares Campesinos del Huila, el campesinado huilense al igual que el nacional tiene una seria crisis, no solamente en el ámbito económico sino también en la participación política, “porque estamos en un deterioro de los espacios donde participamos y vemos que nuestros planes frente a las de los organismo gubernamentales van en vías totalmente diferentes”.
Según Lorena Sánchez, lo que se requiere realmente es una política incluyente y que se ponga en práctica “no en la teoría, porque allí encontramos miles de reformas y leyes e instituciones que supuestamente nos ayudan a solucionar los problemas, pero la realidad en el campo es totalmente diferente”.
“No hay garantías”
Argumenta que no tienen buenas vías de acceso, el índice de pobreza es alto, el relevo generacional está disminuyendo y a nivel general hay “un agro totalmente abandonado”.
Las razones no son nuevas, y por ende este gremio se ha movilizado en reiteradas ocasiones hacia las grandes capitales y “hay un sin número de pliegos y compromisos de los gobernantes de turno pero, ¿qué ha pasado con esto? Nada, solo salen con cifras de cuánto se invirtió. Las ayudas se quedan para un grupo favorecido, no llega a los más pobres”, aseveró la representante de los campesinos.
En ese mismo sentido, el diputado Armando Acuña reiteró que el panorama hacia el sector agropecuario no está en la mejor temporada y esto obedece a que no hay una verdadera política de Estado razón por la cual el campesinado “ha tenido que irse a las movilizaciones y exigir mediante paros”.
TLC
Rechaza también los Tratados de Libre Comercio pues según el Diputado perjudican de manera negativa a todo el sector.
Acuña y Sánchez concuerdan también en que “se importa un gran número de toneladas de alimentos provenientes de otros países y no se apoya el productor local. Inundaron el país con importaciones. A pocos días de celebrar el Día del Campesino, verdaderamente no tendríamos nada qué celebrar”.
Bajos precios
Por su parte el Diputado también agrega que si se hace un análisis del mejor gremio que es el cafetero, “está pasando por un momento muy difícil porque las temporadas de precios buenos son muy cortos y las de bajos muy largo. Los costos de producción son muy altos. Y eso mismo sucede en otros gremios del departamento como el arrocero, frijolero, maicero, entre otros”.
Dando razón a lo expuesto, Martín Vargas Chacón, líder de Dignidad Arrocera del departamento, expresó que desde abril del año 2017 han venido trabajando a pérdida, “una hectárea de arroz padi verde y arroz blanco en estos momentos cuesta entre $6 y $7 millones de pesos para producirla, y para nosotros poderla vender nos cuesta hasta $5 millones. Estamos perdiendo hasta $1 millón 500 mil por hectárea.
Acuña explicó que después de las movilizaciones se han firmado unos acuerdos pero muchos de estos se han incumplido “y otros resultan ser solo pañitos de agua tibia”.
Además el presupuesto del Estado, según Acuña, no es el mejor pues “en los años 2012 y 2013 el presupuesto del Ministerio de Agricultura llegó a estar por encima de los $5 billones y actualmente no alcanza sino $1 billón”.
Ante esto, los labriegos expresan su total rechazo argumentando que “están descuidando la principal industria que tiene la nación, porque en la caída del petróleo, quién salvó la economía de este país fue el agropecuario pero este es también el más golpeado”.
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Semillas transgénicas
Desde que el Gobierno Nacional anunció la resolución 970 del año 2010, la cual regula la producción, el uso y la comercialización de semillas, según el diputado Acuña “se han venido perdiendo las de tipo nativas” pues han llevado a los labriegos “casi que a la obligación de adquirir semillas que son importadas, transgénicos, en el caso del arroz y maíz; que le entregan es rentabilidades a grandes empresas que las están importando mas no al campesinado”.
Po lo anterior, el líder de Dignidad Arrocera del departamento, dice que le apuestan a continuar cultivando con las semillas artesanales “pues el gobierno no nos brinda las garantías necesarias para este cambio climático, no están ajustadas a lo que realmente necesitamos”.
Agregó además que “por falta de políticas agropecuarias el Estado no tiene un centro de investigación para garantizar buenas semillas como las de los países desarrollados”.
En esa misma línea, la representante de la Asociación de Trabajares Campesinos, expresó que esta es una política mundial “que lo que hace es favorecer las grandes trasnacionales como Monsanto”, y en consecuencia, las comunidades indígenas, campesinos y afrodescendientes “estamos incentivando a utilizar la semilla nativa, con la que nuestros abuelos cultivaron desde siempre”.
Indicó que en la finca se escoge la mejor parte de la cosecha, se guarda y trata de forma natural para sembrarlas después. Finalizó anunciando que para la Asociación de Trabajares Campesinos, lo mejor es comenzar a desarrollar economías alternativas dado el sentido abandono por parte del Estado.
