Consejo Nacional de Arroz recomienda no aumentar el área sembrada este año
La decisión responde a que en 2017 se registraron 600.000 hectáreas en cultivos. El gerente general del gremio, Rafael Hernández Lozano, invitó a los agricultores a que atiendan tal sugerencia, pues la sobreoferta ha afectado los precios del grano.
Redacción Diario del Huila, Economía
El Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Juan Guillermo Zuluaga, se reunió con los miembros de la Junta de Fedearroz, en la cual se trataron temas como el precio, el financiamiento y la comercialización del cereal.
Asimismo, el Jefe de la cartera agropecuaria recordó que en el Consejo Nacional de Arroz, recomendó no aumentar el área sembrada durante 2018. La decisión debido a que el año pasado se registraron 600.000 hectáreas en cultivos.
Con estas recomendaciones, se calcula que la producción sería 3,1 millones de toneladas este año. Mientras en 2017 fueron 2,9 millones de toneladas, aunque puede ser un poco más elevada la cifra debido a que la cosecha que se sembró en agosto, septiembre y octubre apenas se está recolectando.
Por su parte, el gerente general de Fedearroz, Rafael Hernández, dijo que «el problema es que haya sobreoferta. Tenemos inventario para 3,5 meses de lo que hay ahora en bodegas». Invitó a los agricultores a que atiendan tal sugerencia, pues de lo contrario se repetirá lo ocurrido durante 2017, y es que el país tiene 140.000 nuevas hectáreas adicionales de, hecho que ha afectado los precios del grano.
En expectativa por giros prometidos
Por otra parte, ratificó los giros pendientes de $33.000 millones del año anterior y de $60.000 millones de la vigencia 2018 para los arroceros.
«Aspiramos se tengan pronto los recursos del Ministerio de Hacienda, esperamos que sea la otra semana para los $33.000 millones. Y en el transcurso del semestre, ojalá el segundo mes, podamos girar los $60.000 millones restantes», aseguró Zuluaga.
Arroceros esperan que los precios se recuperen desde marzo
La baja, que se ha sentido con fuerza desde junio de 2017, antes al inicio de la cosecha más grande del año (julio – octubre), incentivó al Gobierno Nacional a continuar manteniendo los recursos del incentivo a la comercialización arrocera, para garantizar a los productores un ingreso sostenible ante los bajos precios pagados por la industria molinera.
Si bien en la cosecha de mitaca, que comienza los primeros días de febrero, no es necesario recibir dicho subsidio por el volumen a recolectar, los arroceros siguen con el precio a la baja. Durante este mes, la tonelada se ha mantenido en promedio a $871.714, mientras que en enero del año pasado, se estaba pagando a $1,05 millones.
Rafael Hernández, presidente de Fedearroz, aseguró que incluso durante la semana pasada se sintió una caída en el precio de entre $1.000 y $2.000 por carga, y hay grandes reservas del producto en bodega. «En estos momento tenemos 840.000 toneladas en cáscara en inventario. Este alcanza para el abastecimiento de tres meses y medio», aseguró.
Por lo anterior, el panorama puede mejorar a partir de marzo. Para el dirigente gremial, lo más probable es que desde el cuarto mes del año el precio pagado al productor comience a recuperarse, cuando se hayan usado los contingentes almacenados y se sienta la disminución de las áreas cultivadas.
De la mano con el productor
De esta manera cabe resaltar que no es cierto que Fedearroz se haya sumado a compromisos gubernamentales de Colombia con países como Ecuador para importar, y que sea la razón para sumarse al llamado del Consejo Nacional de Arroz para que se reduzcan las áreas de siembra en 100.000 hectáreas durante 2018.
Al respecto debemos recordar que son múltiples las manifestaciones hechas por la Federación sobre su oposición a cualquier importación, sobre la base de que el sector arrocero está en plena capacidad de producir lo que el país necesita y así se demostró durante los años 2016 y 2017, respondiendo como ningún otro gremio, al llamado del Gobierno para incrementar las áreas a fin de sustituir las importaciones, a través del Plan Colombia Siembra.
Cosa diferente es que este plan, debió ser complementado con Colombia compra, para garantizar una comercialización eficiente de la cosecha, situación que al no existir y que sumada a la negativa de la industria para absolverla a precios razonables, produjo una crisis de precios sin precedentes.
Ante tales falencias, solicitar que en 2018 el área sembrada sea más acorde con la infraestructura disponible en materia de recolección, transporte, secamiento y almacenamiento, no es otra cosa que dar los primero pasos en materia de planificación para evitar un nuevo colapso en la comercialización de la cosecha.
