Conexión Agrícola, el campo en línea, rentabilidad y relevo generacional
Dentro del portafolio están el Activo digital y las Tiendas de Manos Campesinas, una opción de compra y venta de productos frescos y transformados totalmente favorables para productores y amas de casa.
Por Germán Enrique Nuñez
Es indiscutible que el sector primario es la base de la vida, resulta tan importante como la existencia del agua que con sus generosas fuentes hídricas les inyectan opción a los seres humanos, a los animales, a las plantas y desde luego a una agricultura vital para garantizar la permanencia en el planeta.
El agro ha servido para impulsar desarrollo, es con su dinámica la seguridad alimentaria e indiscutiblemente un entorno diferente y sano para tomar aire limpio, consumir productos frescos y potenciar la salud en todas sus expresiones con un paisaje verde refrescante, de llanura, de montaña o de sabanas sin límites en donde crecen cultivos o engordan ganados. La actividad agrícola fue esencial en la construcción de sociedades, impulsó las economías y con el tiempo pasó a un mandato feudal malsano que hizo mella en las naciones con la concentración de riqueza y exclusión de los labriegos..jpg)
Esos modelos de expropiación, de venta obligada de tierras así como de proscripción resultaron letales en América Latina en donde la base de la vida entró en un entorno de olvido, puntualmente en países como Colombia en el que el negocio fue acabar el campo, adueñarse de la ruralidad, mantener poder económico sobre la tenencia de predios y destruir el futuro, puede decirse de la humanidad, por el robo de fincas, asesinatos, amenazas y un terrorismo sistemático que fue opacando la productividad y apagando la luz de la vida en el frente agropecuario.
No podemos decir que el país tiene un buen eje agropecuario y que la economía podrá sostenerse sobre pilares de productividad campesina, actualmente nos quedamos atrás de los modelos agrícolas eficientes y es fácil notar que países que hace unos años eran mirados como distantes al hacer el parangón con los trabajos de Colombia, hoy nos pasaron, y siguieron de largo, dando cátedra de eficacia, compromiso, inteligencia, diplomacia mercantil y prevención pues se sabe que vendrá una hambruna y seguramente con los tratados de libre comercio nada hay garantizado para quien exterminó el campo. “Qué Dios nos coja confesados”.
Los quince millones de toneladas de alimentos que ingresan a Colombia, totalmente opuesto a ayudar al país, conllevan a un daño incalculable en asuntos sociales y económicos porque hubo un canje de producto importado por puestos de trabajo o destrucción de empleo.
La situación va por tan mal camino que, sin ingreso, sin agro, sin alternativas, como se ha venido diciendo, no habrá manera de comprar los productos que, por negocio, y mientras puedan, nos enviarán naciones altamente avanzadas en economía agraria y repletas de ayudas y subsidios, unas condiciones óptimas para arrasar con la agricultura de cualquier país.
Mercado interno
A la fecha la Covid-19 metió susto y le puso trabas a la globalización, razón por la cual más de un país, y no hablo de pocos, centrarán sus oficios en el mercado interno porque solo así habrá manera de garantizar la seguridad alimentaria, otro camino llevará a Colombia al caos y a unos problemas inimaginables con una factura impía que pasó el modelo económico y que prefirió productos exógenos antes que apoyar el campo colombiano.
Los estados durante décadas fueron sacando agricultura lícita y de manera directa o indirecta la matricularon en la ilegalidad, atizando con esa política, el recrudecimiento del conflicto armado y la exclusión social.
Aún hay tiempo, los colombianos deben volcarse a demandar y exigir productos colombianos y dejar de lado las importaciones que siguen creciendo, estocando con frialdad el futuro de la sociedad, básicamente de los jóvenes que están olvidando las siembras y feriando tierras porque la rentabilidad se perdió hace muchos años enriqueciendo un puñado de intermediarios que resultaron más insensibles de lo imaginado.
Por fortuna, la innovación es la herramienta que se debe utilizar para romper camisas de fuerza. En buena hora, la cuarta revolución industrial está mostrando bondades y con ello está imponiéndose un nuevo sistema de mercado en dónde las cosechas serán comercializadas en red, a precios justos y llevando bondades a productores y consumidores, como quien dice a los que deben ganar.
La nueva agricultura
En Colombia la nueva agricultura dio un paso enorme en vista que llegó justo en el momento de la economía naranja y gracias a un mercadeo por plataforma e incursión en nuevos activos desde el campo, la tecnología hace su aparición para evitar caer en las compras obligadas para comer lo que a la gente que trabaja le toca, y no lo que libremente le gusta o quiere, hasta monedas virtuales y tiendas totalmente campesinas entraron en el portafolio agrario.
Esta decisión denodada es el fruto de leer el país, su actualidad productiva y todos sus potenciales. Es claro que el problema está en interpretar los ciclos de cosechas y en adquirir productos para vender a menor precio a los consumidores, pero igual para impulsar la agroindustria y todo el esquema de cooperativas productivas y modernas que igual redunden en ingreso justo para el productor primario. Otro reto es aprovechar la tierra dilapidada para crearles opciones laborales a una población rural promedio de 11 millones de habitantes en dónde paradójicamente la pobreza es el pan de cada día.
En charla con Diariolaeconomia.com, el Director Ejecutivo de Conexión Agrícola, Juan Guillermo Piamba Valencia, aseguró que literalmente la agricultura tiene que cambiar de chip y por ello debe proyectar mejoras productivas, optimización en buenas prácticas agrícolas y ganaderas, pero igual en todo lo concerniente a inocuidad, calidad, confiabilidad y sostenibilidad.
Expuso que, gracias a los conocimientos y a otras experiencias ganadoras, los jóvenes del campo, los mismos que están saliendo con decisión al rescate de la agricultura incluyente, trabajan en un novedoso portafolio que catapultará la ruralidad como empresa que de hecho contempla activos digitales y tiendas especializadas en productos de labranza. Ya están abriendo las primeras de este tipo y siguen raudos en la compra y venta de productos y cosechas en la central mayorista digital que les dirá adiós a los intermediarios, los grandes responsables de la debacle campesina..jpg)
Sangre joven
En opinión del joven y emprendedor campesino, el agro ya estuvo durante largos años en poder de unos pequeños grupos acaparadores que ponen y quitan precios, afectando el esfuerzo de los labriegos y encareciendo los alimentos en los hogares. Este, dijo, es el momento del campesino, del que siembra y chupa frío y sol de lo lindo para que la intermediación reviente sus bolsillos, agudizando la crisis campesina, la que invierte mucho, labora por encima de las capacidades humanas y se queda sin un peso en los bolsillos porque trabaja a pérdida.
En torno a esta idea se han estado uniendo varias asociaciones campesinas y productivas de diferentes rincones del país que entendieron que las ventas y el éxito están en el mundo digital, una razón para no arriesgar capital, pagar viajes onerosos y entregar su trabajo a cómo se le venga en gana al intermediario de Corabastos y otros centros mayoristas con iguales características. Hoy hay almacenes de cadena como Falabella, Alkosto y Éxito que reciben pagos con activos digitales lo cual incentivó la salida de Agro-Digital, una criptomoneda fuerte para hacer sólido el campo y llevarlo por derroteros de ganancia y no de postración y quiebra, un negocio de hoy y de mañana para darle oxígeno al campo y recuperarlo.
Piamba define Agro-Digital como un activo afortunado que les llevará beneficio a los agricultores que podrán usar su dinero electrónico en compras revolucionarias y recomendables como la propuesta de Tiendas de Manos Campesinas, un negocio hecho a las medidas de la ruralidad. Allí habrá manera de adquirir arroz, panela, café, verduras, frutas y toda la oferta de alimentos nacionales.
Agro-Digital fue el resultado del confinamiento y de una pandemia que puso a muchos a pensar, a innovar y a explorar soluciones que permitieran reinventar economías y ofrecer opciones para un cambio que tenga como consigna la rentabilidad y el retorno a los campos. Con esto se creó una plataforma en la cual los agricultores pudieran ofertar todos los productos del campo y llevarlos a la mesa de los consumidores, pero en el marco de una economía justa, equitativa y solidaria.
La idea del proyecto es hacer de lado un campo arrinconado en donde los inescrupulosos pagan por canastilla de mango entre 7.000 y 8.000 pesos para ponerla en el mercado a precios que en ocasiones superan los 30.000 pesos, 22.000 pesos más que quien se queda con un dinero ínfimo que no cubre gastos o costos de producción. Lo ideal, según Conexión Agrícola es impulsar agro con beneficios al agricultor y por ello nació la página web en la cual ya hay productos que están siendo adquiridos por consumidores y pequeños transformadores..jpeg)
El asunto no era quedarse en el campo como se conoce habitualmente sino ir más allá e incrustar la tecnología con los alimentos, una mixtura obvia porque sus fundadores concluyeron que sin tecnología no hay agro y sin agro no hay vida. Por ello, y como un estímulo, nació Agro-Digital, una criptomoneda o activo analógico y electrónico con el cual la gente podrá comprar productos de la canasta básica, con una calidad a toda prueba, frescos y puestos en los hogares directamente del campo.
Dentro de las metas está el poder hacer transacciones y sacar el máximo de provecho del entorno digital y llevar rentabilidad y holgura al campo como también ganancia a las familias que necesitan alimentarse bien y a costo real. La gran meta es equidad agrícola, rentabilidad e impacto favorable en los hogares.
“En síntesis, queremos mover un portafolio ágil que llevará productos sanos, alimentos necesarios con toda la calidad, a precios bajos y con rentabilidad para los campesinos. En este proyecto no cabe la intermediación, el tema es recuperar el campo, pero no para los que hacen la fiesta sin sembrar una papa, no, aquí estamos haciendo una agricultura digital con todos los beneficios para el agricultor, para el que pone la tierra y trabaja. Esa manía de ganar sin mover un dedo hay que erradicarla porque aquí se mueven las manos, se siembra y cosecha la tierra, pero el dedo se mueve después de semejante esfuerzo para vender las cosechas online, en una nueva era, con plataforma y con toda la tranquilidad posible”, declaró el Director Ejecutivo de Conexión Agrícola.
Tiendas de Manos Campesinas, una iniciativa para la gente
Al agro colombiano le hacía falta algo, además de unas políticas estatales que les devuelvan la confianza y el ánimo a los labriegos. En Colombia hay según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, 2,7 millones de productores agropecuarios de los cuales 724.000 son agricultores residentes.
Los estudios dicen que el país tiene más de veinte millones de hectáreas ociosas en donde la actividad agrícola quedó en el pasado, de hecho, muchas hectáreas del campo hoy hacen parte de condominios, conjuntos residenciales o parques logísticos.
La realidad es cruda y por ello las acciones demandan celeridad y arrojo. Ante esta situación se le dio vida a un complemento a las siembras que consiste en llevarlas a las “Tiendas de Manos Campesinas”, emprendimiento listo para abrir el primer establecimiento en Palmira, precisamente en octubre.
Como ya vendrá una segunda preventa del activo digital habrá un medio adicional de pago con una billetera o monedero virtual, la gran puesta en marcha de Agro-Digital, moneda que será clave a la hora de pagar las compras. Una ventaja enorme es que ya se perfilan alianzas y por ello todo lo que tenga que ver con el sector agrícola desde lo productivo, tendrá acceso, descuentos y facilidades para pagar agro-insumos con este tipo de dinero. Será todo un boom hacer que los agricultores conviertan sus activos digitales en urea o cualquier otro producto esencial para su actividad económica.
Este tema ya fue puesto en conocimiento de unas franquicias que trabajan con agro-insumos, les pareció interesante y están a la espera que el proyecto arranque para sellar la esperada alianza. En este momento hay diálogos con importadores que traerán insumos de buen precio porque vienen de Rusia y países con alta producción petrolera que no tendrán inconveniente en poner su urea en Colombia en donde cada uno elige la calidad que quiera.
Cierto es que Agro-Digital como activo tiene gratamente sorprendidos a muchos empresarios del campo e inclusive a quienes hacen parte de la cadena de siembra, recolección y comercialización ya que lo ven novedoso y totalmente ajustado a la nueva realidad económica y agrícola que trazó la pandemia porque hoy como nunca el agro se hizo vital para las economías del planeta. Si el mundo no siembra, si Colombia no utiliza y hace productivas sus tierras, el día de la hambruna más el máximo proteccionismo, que ya se está dando, será una hecatombe.
