Comunidades se movilizarían por incumplimientos de consorcio Viascol
A pesar de la ampliación en los plazos de entrega, sanciones, movilizaciones sociales y pérdidas económicas que ha resultado fruto de los incumplimientos en la culminación de las obras, un año después estas no concluyen.
El consorcio Viascol encargado de la rehabilitación de 5,7 kilómetros en la vía Neiva-Tello-Baraya, y la ampliación y rehabilitación de 2,9 kilómetros de la vía Palermo-Neiva, que comenzó a operar desde el año 2016 ha sido traumático para los habitantes de estos municipios y otros aledaños; pues a pesar de que la compañía fue acreedora de una sanción por más $1.400 millones, y se le han concedido varios plazos, ésta aún no da luz verde a la culminación de las obras.
Ante esto, habitantes de los municipios de Santa María, Palermo, Villavieja, Neiva (Fortalecillas), Tello y Baraya, alertaron que llevarán a cabo una movilización el miércoles desde cada localidad hasta lograr congregarse frente a la Gobernación del Huila para exigir, una vez más, al gobernador Carlos Julio González Villa, brindar una solución definitiva.
“El contrato por más de $14.000 millones lleva 20 meses y no se le ve intención de que termine. Los señores contratistas han trabajado a ‘paso de tortuga’ pues el plazo inicial fue de 8 meses. Lo que han hecho ya lleva demasiado tiempo abandonado, no tiene continuidad y eso repercute en la calidad final de la obra. En el caso del tramo intervenido entre Palermo – Neiva, lo que hicieron en el sector de ‘El Chontaduro’ ya se perdió. Y en Tello – Baraya está peor”, explicó Fidel Collazos Sanaura, veedor del municipio de Palermo.
Según Oscar Ferney López Vega, concejal de Tello, “se le ha pedido en reiteradas ocasiones al consorcio Viascol cumpla con el contrato, pues este ha sido muy mal ejecutado y con gran irresponsabilidad”.
Agregó que fueron intervenidos aproximadamente 1400 metros entre la vía Neiva – Tello, que no se incluían dentro de las obligaciones de la firma; “necesitamos saber quién dio la orden de levantar la capa de asfalto, es un tramo al cual no se le hace mantenimiento y es un riesgo para la comunidad que a ya ha ocasionado muchos accidentes”.
“Queremos saber cuándo nos van a solucionar ese problema”, aseveró el cabildante.
Dijo que lo mismo ocurre con el tramo en Fortalecillas, a diferencia de que éste sí se incluía entre los compromisos.
No más prorrogas
La diputada, Clara Vega, aseguró que más plazos y permisos para Viascol pueden traer graves consecuencias para el departamento.
“Nosotros hicimos un debate de control político en el periodo anterior, pero la Gobernación hizo unas prorrogas que parece han incumplido. Desde la Asamblea siempre pensamos que lo mejor era que se diera la póliza de cumplimiento que deben pagar ellos por este incumplimiento. Sin embargo, la Gobernación dio más oportunidades y estamos preocupados”, indicó.
“¿Irresponsabilidad?”
Teniendo en cuenta que el último plazo venció en noviembre del año pasado y ahora, seis meses después, según la comunidad, aún no vislumbran prontas soluciones, la diputada infirió que la compañía no ha mostrado ningún compromiso.
“Si seguimos con tanta permisibilidad frente a estas falencias vamos a terminar perdiendo por completo el recurso de inversiones en estas vías, porque a medida que los plazos sean mayores, las obras cuestan más. Habría ahí un detrimento patrimonial porque ésta era una obra que debía haber sido de ocho meses y ya llevamos casi dos años. Si en el mejor de los casos dieran cumplimiento, lo que es volver a hacer la obra, ahí habría un detrimento patrimonial. Debemos cuestionarnos acerca del costo, pues hubiera sido mucho menor si hubiera cumplido los plazos”.
Señaló además la diputada que “al paso en que avanzamos, tal vez desafortunadamente no la vamos a terminar en este periodo. La administración departamental ha sido un poco lapsa en estos compromisos”.
‘Interés particular’
Por otra parte, Collazos Sanaura, también agregó que la asignación de la interventoría de la obra está viciada porque hace parte de la misma firma contratista y existen lazos de consanguinidad entre los contratistas y el Secretario de Vías del departamento. Siendo esto una razón más, según él, para alzar la voz.
“En esta oportunidad nos hemos unido varios municipios de norte y noroccidente del Huila, para reclamar ante la autoridad departamental y los entes de control que hagan cumplir la acción contractual de ley en cuanto a tiempo, plazos y oportunidad”, puntualizó.
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El contrato
El contrato, que fue firmado por algo más de $14.000 millones el 28 de diciembre de 2015 con la empresa contratista Víascol, estaba pactado para entregarse el 7 de mayo del año 2017 y consistía en el reparcheo de 8.5 kilómetros; 5.7 en la vía Neiva-Tello-Baraya y 2.9 en el tramo Neiva- Palermo, sector de Chontaduro. La fecha de inicio del mismo, data del 8 de septiembre del año 2016.
No obstante, debido a que las obras no presentaban mayor avance, el 19 de abril del año 2017 se comenzó a estudiar la posibilidad de realizar una ampliación del plazo máximo del contrato hasta un término de cuatro meses, es decir un 50% adicional. No sería entregado en mayo, sino más de un año después de haberse dado el acta de inicio del mismo.
Interrupción
A partir del 17 del año 2017 se suscribió un acta de suspensión de actividades, momento en que faltaban escasos 20 días para la finalización total, en donde de acuerdo con la programación del proyecto, “se presentaba retraso del 71,9% y esto podría afectar la ejecución de las obras en términos de tiempo y costos”.
La suspensión y/o prórroga al plazo de ejecución del contrato, fue solicitada a la interventoría el 7 de abril, por el Consorcio Viascol 2016, argumentando que el atraso en el avance de la ejecución del proyecto, se debía a varios factores, entre ellos la temporada de lluvias, que era contraproducente para realizar actividades en las vías.
Más plazos
La obra fue nuevamente habilitada el 1 de junio del año 2017; luego, el 17 de junio del mismo año se suspendió de forma indefinida por no haber más del 10% del total de ejecución.
Ante esta problemática, el Departamento determinó mediante un acta de compromiso suscrita el 2 de julio el año pasado, definir unos parámetros que debían haberse cumplido, pero además una prórroga de cuatro meses para reiniciar la obra.
La fecha de reinicio estipulada fue del 4 de julio del 2017, con un plazo de cuatro meses continuos que venció hace más de 5 meses y aún no hay resultados definitivos.
