Comprometidos con las soluciones creativas
En el pasado los roces o cercanía no generaba dificultad, pero en el mundo de hoy importa, los roces de alguien desconocido en un andén, esquina o establecimiento comercial y la persona no lleva el tapabocas, nos coloca en riesgo.
Por Rafael Hernando Yepes Blanco
La infección endémica actual conlleva cambios inesperados en los ambientes físicos de establecimientos y lugares que periódicamente visitamos como bancos, supermercados y tiendas. Instalaron pantallas en acrílico, además de adhesivos y pinturas en el piso como medida de distanciamiento. Obligó a modificar la organización del mobiliario en restaurantes y cafeterías, lo cual reta a propietarios a buscar soluciones saludables y creativas. Estas circunstancias hacen cambiar las proporciones de los espacios, ahora encontramos largas filas que anteriormente solo en circunstancias especiales se observaban, el interior ofrece la sensación de pérdida de espacio y proporción.
La crisis actual y el riesgo en lugares o espacios que alguna vez fueron de interés familiar o de encuentro nos deben hacen cambiar, si queremos conservar nuestra existencia. La arquitectura puede jugar un papel importante frente al virus, disminuyendo su impacto, utilizándola como medio de enlace entre las necesidades del momento y las desconocidas del futuro. Es decir, respondiendo a los requerimientos del ser humano y proponiendo o reinventando para las nuevas generaciones. La buena arquitectura debe perdurar sin afectarse en el tiempo. La cuarentena se terminó y sin estar preparados en nuestras ciudades, los establecimientos y lugares públicos se comienzan a reabrir como respuesta a la llamada reactivación, mientras tanto las autoridades malgastan recursos impartiendo instrucciones para reducir el riesgo. La Sociedad Colombiana de Arquitectos por ejemplo publicó recientemente un interesante documento de investigación para contribuir en las soluciones creativas de los espacios y mobiliario urbano. Pensando en una ocupación saludable como alternativa de protección. Mediante la incorporación de naturaleza, nuevos diseños y señalización. El diseño colaborativo y el urbanismo táctico se presenta como una alternativa práctica y efectiva..jpg)
El Proyecto de renovación del parque Prado grande en Torrelodones, Madrid España. Es un ejemplo interesante del llamado diseño colaborativo con la participación de la ciudadanía proporcionando espacios más seguros, mejorando la calidad ambiental y el bien físico.
En lugar de responder con barreras o señales temporales, debemos adelantar diseños que minimicen la propagación. la Organización Mundial de la Salud declaró el COVID-19 como una infección endémica que será parte de nuestro día a día, como un Catarro, el VIH, la Varicela y otras más. En palabras de la organización, nos encontramos frente a una selección natural donde es triste decirlo, el que no se adapte saldrá afectado. Pero la vida sigue y debemos mejorar en calidad de vida y protección, buscado el bienestar.
En el pasado los roces o cercanía no generaba dificultad, pero en el mundo de hoy importa, los roces de alguien desconocido en un andén, esquina o establecimiento comercial y la persona no lleva el tapabocas, nos coloca en riesgo. Por ello definir líneas de visión nos podrá ayudar, mediante el uso del color y la luz como medio para orientar los recorridos. Veamos por ejemplo como el uso del color induce y conlleva un lenguaje que nos hace reaccionar. En la historia de la humanidad se han dado todo tipo de comentarios. El amarillo en la actualidad se reconoce por la abundancia y poder, pero en la Edad Media era todo lo contrario, era muy negativo, lo asociaban con la mentira, la enfermedad, herejía, codicia y traición. Igualmente se utiliza en la prevención vial o la imagen institucional de algunos establecimientos. En conclusión, el buen uso del color y la luz podrá ser de gran utilidad en la orientación de la población y más ahora en estos tiempos de pandemia..jpg)
Reducir la desigualdad en los sectores marginales mediante el acceso a los servicios públicos y recursos esenciales es necesario. Mejora la calidad de vida, reduce el impacto de los virus como el COVID-19. Mediante la implementación del tratamiento de mejoramiento barrial en el reordenamiento. Neiva adelanta un proyecto interesante en el barro Aeropuerto. El BID propone la creación de barrios inteligentes.
El problema del COVID-19, es una oportunidad para mejorar en inclusión y calidad de vida, algo que hemos perdido con los años. Podría aprovecharse para recordarle a la gente que muchos habitantes no se sienten aceptados en la ciudad y el espacio público. Los usuarios de la VIS reclaman cambios en las áreas comunes y privadas, rescatar el hall como sitio de recibo y desinfección, mayor ventilación e iluminación. La presencia de la naturaleza en los proyectos. Ello contribuirá en la accesibilidad y salubridad, siempre y cuando inversionistas, promotores y estado se pongan de acuerdo para promover la innovación. Solo de esta manera podremos tener un espacio de calidad. Donde la familia se sienta a gusto en su hábitat. Las intenciones del estado colombiano al promover subsidios de vivienda le hacen falta incorporar regulaciones que hagan obligatorio el cumplimiento de las necesidades de la población en los tiempos actuales, recordemos que no estamos para llenarnos de avisos y señales de prevención. El diseño permite disminuir el riesgo de la pandemia y la arquitectura se debe adaptar a las condiciones del tiempo y el lugar, sin desconocer las necesidades, costumbres e historia.
Debemos ser más responsables con el diseño del entorno construido, la naturaleza es un recurso que al afectarse destruimos nuestra existencia. La llamada reinvención del espacio público será vital para la recuperación, siempre y cuando modifiquemos las viejas costumbres. Contar con espacios públicos de calidad en nuestras ciudades es un derecho que democratiza la vida. Estimulan el encuentro libre y espontaneo, permitiendo la interacción social, pero condicionada a los tiempos de pandemia. La cantidad y calidad del espacio público refleja la madurez y conciencia desarrollada en la ciudad y los gobernantes a lo largo del tiempo. Sobre ello las autoridades deben entender que la ciudad es una sola y la planeación y construcción de la misma de ejecuta en el largo plazo, no estamos para destruir por odios o retaliaciones, vivimos un tiempo diferente que nos obliga al cambio. La revitalización del barrio será muy importante en la inclusión y vida de la población.
