Colombia no todo está perdido: Papa Francisco
El máximo jerarca de la Iglesia Católica dio su punto de vista respecto a la paz, la felicidad y el perdón. Habló con víctimas y victimarios del conflicto interno armado en Colombia.
Por: Caterin Manchola
Diario del Huila, Especial
La visita del Sumo Pontífice estuvo enmarcada en un hito histórico para el país, pues antes de su llegada el Gobierno Nacional logró concretar acuerdos del cese al fuego con el ELN, así mismo, el Clan del Golfo expresó su interés de someterse a la justicia colombiana; y las FARC, ahora Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, se conformaron como partido político. Ante este panorama de consenso y reconstrucción de un país que sufrió la guerra durante más de medio siglo, el Santo Padre llegó con su mensaje de paz y esperanza, el aprender del pasado y la no discriminación a la diferencia.
“Colombia, abre tu corazón de pueblo de Dios y déjate reconciliar. No le temas a la verdad ni a la justicia. Queridos colombianos: No tengan miedo a pedir y a ofrecer el perdón. No se resistan a la reconciliación para acercarse, reencontrarse como hermanos y superar las enemistades. Es hora de sanar heridas, de tender puentes, de limar diferencias”, expresó en Villavicencio.
Desde el miércoles 6 hasta el 10 septiembre el Papa Francisco estuvo respectivamente en Bogotá, Villavicencio, Medellín, y Cartagena; durante su estadía fue reiterativo al pedir a los miembros de la Santa Iglesia Católica en general que oraran por él y no perdieran la esperanza. El máximo jerarca de la Iglesia Católica dio su punto de vista respecto a la Paz, la felicidad y el perdón; habló con víctimas y victimarios del conflicto interno armado en Colombia; se dirigió a las autoridades del Estado y exhortó a los jóvenes a la contribución del tejer una nueva generación libre de rencores, pero consiente de su historia y con garantías ideológicas de no repetición.
A los jóvenes dijo:
“Ustedes nos ayudan en este intento de dejar atrás lo que nos ofendió, de mirar adelante sin el lastre del odio, porque ustedes nos hacen ver todo el mundo que hay por delante, toda la Colombia que quiere crecer y seguir desarrollándose; esa Colombia que nos necesita a todos y que los mayores se la debemos a ustedes”
“Y precisamente por esta capacidad de perdonar, enfrentan el enorme desafío de ayudarnos a sanar nuestro corazón; escuchen esto que les pido: ayudarnos a sanar nuestro corazón. lo decimos todos juntos, es una ayuda que les pido, a contagiarnos la esperanza joven que siempre está dispuesta a darle a los otros una segunda oportunidad”, indicó en su discurso a la juventud en Bogotá.
Victimas
Así mismo, el Sumo pontífice habló a las victimas más directas de los conflictos internos, “ustedes llevan en su corazón y en su carne las huellas de la historia viva y reciente de su pueblo, marcada por eventos trágicos pero también llena de gestos heroicos, de gran humanidad y de alto valor espiritual de fe y esperanza. Los hemos escuchado”.
“Aun cuando perduren conflictos, violencia o sentimientos de venganza, no impidamos que la justicia y la misericordia se encuentren en un abrazo que asuma la historia de dolor de Colombia. Sanemos aquel dolor y acojamos a todo ser humano que cometió delitos, los reconoce, se arrepiente y se compromete a reparar, contribuyendo a la construcción del orden nuevo donde brille la justicia y la paz”, expresó en Villavicencio.
Victimarios
En ese sentido, dijo que el país necesita del trabajo y disposición de cada victimario para resurgir de las cenizas, “también hay esperanza para quien hizo el mal; no todo está perdido. Jesús vino para eso, hay esperanza para el que hizo el mal. Es cierto que en esa regeneración moral y espiritual del victimario la justicia tiene que cumplirse. Como ha dicho Deisy, se debe contribuir positivamente a sanar esa sociedad que ha sido lacerada por la violencia”.
En su antepenúltimo día, en Medellín, habló acerca del cambio y el no temerle a las muevas situaciones, dado que "La renovación no nos debe dar miedo. La Iglesia está siempre en renovación”, indicó.
La ley y quienes la hacen cumplir
Cuando el Máximo Jerarca de la iglesia católica habló de justicia se refería precisamente al hacer cumplir las leyes, por tanto, envió un mensaje a las autoridades políticas y religiosas y representantes de la sociedad civil, presentes en Bogotá.
“El lema de este País dice: «Libertad y Orden». En estas dos palabras se encierra toda una enseñanza. Los ciudadanos deben ser valorados en su libertad y protegidos por un orden estable. No es la ley del más fuerte, sino la fuerza de la ley, la que es aprobada por todos, quien rige la convivencia pacífica. Se necesitan leyes justas que puedan garantizar esa armonía y ayudar a superar los conflictos que han desgarrado esta Nación por décadas”.
El Papa Francisco precisó que “todos, al final, de un modo u otro, también somos víctimas, inocentes o culpables, pero todos víctimas, los de un lado y los de otro, todos víctimas. Todos unidos en esa pérdida de humanidad que supone la violencia y la muerte”, y que por tanto la responsabilidad de crear una sociedad que sepa tolerar el pensamiento opuesto, el resolver los conflictos de buena forma y no permitir que estos se desencadenen en hechos violentos recae sobre cada colombiano. Se refirió que no solo se trataba de actores armados sino también en casa, con los familiares y amigos.
En su último día en el país, el Sumo Pontífice visitó Cartagena donde dio su mensaje sobre de la dignidad humana. Hizo un llamado a “trabajar por la dignidad de todos nuestros hermanos, en especial por los pobres y descartados de la sociedad, por aquellos que son abandonados, por los emigrantes, por los que sufren la violencia y la trata”.
