Cine accesible: cuando las tecnologías se convierten en una extensión de los ojos
A Leyla Arrieta le encanta el cine, pese a su discapacidad visual ella hoy disfruta del séptimo arte como espectadora y creadora gracias a las TIC. Conozca su historia.
La vida de Leylan Arrieta ha cambiado de rumbo muchas veces. La primera, cuando empezó a perder la visión; la segunda, en el momento que decidió salir de la soledad a la que ella misma se sometió a causa de su enfermedad; y la tercera, cuando las tecnologías se convirtieron en una extensión de sus ojos.
En su infancia, Arrieta fue diagnosticada con retinosis pigmentaria, una enfermedad ocular hereditaria y degenerativa, que la llevó a perder la visión completamente hace quince años. Después de esto, muchas cosas dejaron de interesarle; sin embargo, poco a poco y con la ayuda de familiares y amigos encontró nuevas motivaciones.
Arrieta ha estudiado cursos relacionados con ventas, mercadeo y técnicas de expresión. Se graduó en 2015 de tecnología en gestión administrativa y, como ella misma lo define, es una amante de las ventas.
"Las personas con discapacidad visual hoy podemos manejar tanto el computador como el celular con JAWS, que es un lector que te va diciendo lo que está en la pantalla, lo que hoy me permite tener todas las redes sociales", comenta Leyla.
JAWS es uno de los software que pone a disposición de las personas ciegas el Ministerio TIC a través del programa ConverTIC, este, junto con Zoom Text, un magnificador de pantalla, facilitan el uso autónomo de computadores y celulares por parte de las personas con discapacidad visual.
"Yo hago y diseño accesorios en cinta de tela, abrí mi página en Instagram y allí subo las creaciones que realizo, que son principalmente pulseras o aretes. A través de las redes sociales, realizo la mayoría de las ventas, bien sea por Instagram o WhatsApp, pues ahí es donde pongo mis publicaciones y las personas hacen los pedidos", explica Arrieta.
Leyla vive en Cartagena con dos de sus hermanas, sus dos sobrinos y uno de sus cuñados. En casa se mantiene activa, cocina, lava la ropa y está pendiente de los niños desde que eran pequeños.
"Leyla sabe usar el celular mejor que yo, es muy hábil con la tecnología y conoce perfectamente cómo publicar en todas las redes sociales. Yo la admiro mucho por ser así. Si esa discapacidad la tuviera yo, no tendría las habilidades que ella tiene", cuenta Ginna Arrieta, la hermana mayor de Leyla.
Gracias a la tecnología, Leyla también ha encontrado una nueva pasión: el cine. Los últimos sábados de cada mes cumple una cita que se ha vuelto imperdible para ella. "Después de que quedé ciega las idas a cine se acabaron porque no era tan placentero. En algún momento la película se queda en silencio y uno no sabía qué estaba pasando. Se pierde el interés. Así que la audiodescripción es algo increíble, con este proyecto de Cine Para Todos, volvimos a cine", relata.
