Cinco años de impunidad en el crimen de Duván Cortés
“A mí me dejaron sin vida”, así lo indicó Miguel Ángel Cortes García, luego del asesinato de su hijo Duván Andrés Cortés Chávarro a manos de un uniformado de la Policía Metropolitana de Neiva. Hoy, Miguel clama justicia.
Desde el 14 de octubre de 2014, don Miguel Ángel Cortes García lleva un ‘viacrucis’ por el asesinato de su hijo Duván Andrés Cortés Chávarro, ocurrido en el barrio Las Granjas, a manos de un miembro de la Policía Metropolitana de Neiva. Hoy en día este padre agobiado pide justicia por la muerte de su amado hijo.
Hechos
El joven había cumplido en días anteriores 18 años. Ese fatal día se encontraba con sus tres amigos en el parque el Divino Niño del barrio Las Granjas, allí se presentó una patrulla motorizada de la Policía Nacional y desde el sardinel los dos uniformados solicitaron a los jóvenes para una requisa.
“Como los chinos no pusieron cuidado donde ellos estaban para que los requisaran, entonces el policía los insultó, por lo cual mi hijo le dijo a los otros amigos que no fueran porque no le debían nada a nadie, ni tenían nada”, afirmó Miguel.
Según el relato de Cortés García, su hijo se acercó hacia el policía y este hizo un disparo al suelo, pero rebotó e impactó al joven de 18 años.
“Impacta a mi hijo por debajo del ombligo, se estrella por la columna vertebral y le sale en la vena aorta”.
Posteriormente, el joven se acerca a los uniformados y alcanzó a decir lo que sería sus últimas palabras, “mire me pegó un tiro y me jodió”. La reacción de ellos fue pegarle y lanzarlo al suelo.
Los vecinos le avisaron a Miguel que Duván se encontraba en el centro de salud de dicho barrio. “Yo me dirigí allá y resulta que mi hijo estaba muerto”, sostuvo el acongojado padre.
Dentro del centro de salud los vecinos de don Miguel le comentaron que algunos policías se encontraban en el parque buscando algo, por lo cual él se dirigió hasta allá pero no encontró a nadie.
“Los vecinos me indicaron donde estaban buscando los policías y comenzamos a buscar y encontramos un casquillo, yo lo cogí con un palito y lo eche en una maleta plástica”, contó Miguel.
A los 15 minutos miembros del CTI arribaron al lugar de los hechos y encontraron que la escena del crimen había sido contaminada. Miguel argumenta que lo hizo para que las evidencias no fueran alteradas y para tener las suficientes pruebas y sustentar que su hijo fue víctima de un abuso de autoridad.
Los agentes le exigieron que les devolviera lo que él había encontrado, pero don Miguel les manifestó que debían esperar porque “entregando eso, yo no iba a traer de vuelta a mi hijo”.
“Le tomamos fotos y videos al casquillo en caso de que lo cambiaran, porque aquí el gobierno es muy corrupto”.
Investigación
De acuerdo con el padre de Duván, el caso fue enviado por la Fiscal Novena a la justicia penal militar, pero él está en desacuerdo con esa decisión porque “hubo omisión de socorro y no hubo igualdad de armas. ¿Cómo va a ser de la justicia penal militar?”
Este padre quiere que se haga justicia por la muerte de su hijo que apenas estaba disfrutando su vida, por tanto ha instaurado denuncias a los Derechos Humanos, Procuraduría y a la Corte Penal Internacional. “He fregado mucho por parte mía, pasando demandas, estando de un lado y en otro”.
Finalmente, el proceso penal lo enviaron al Consejo Superior de la Judicatura, según Miguel esta entidad lo llamó a la ampliación de la demanda en noviembre del año pasado.
Por tanto, Miguel tiene esperanza de que la justicia pase este caso a la justicia ordinaria y que se vean los resultados, ya que en cinco años no se ha logrado avanzar en nada. “Están esperando es que precluya la investigación para que todo quede en impunidad y este delincuente no pague ni un año de cárcel”.
Por su parte la Procuraduría General de la Nación, en documento fechado el 30 de enero de 2018 y en valoración del caso afirma que el incriminado en esta ocasión, efectivo adscrito a la Policía Metropolitana de Neiva, disparó su arma de dotación sin atender los principios mínimos de prevención y cuidado, es decir desatendiendo al deber objetivo de cuidado, y causando con ello, el deceso de Duván Andrés Cortés y sin que exista causal probada que justifique su proceder.
“A mí dejaron sin vida”
Miguel indicó “a mí me dejaron sin vida. Voy y trabajo porque sé que tengo que mantener a mi esposa, yo le ayudo a los nietos como le ayudaba a mis hijos, ya son cosas de que usted obligado tiene que hacer las cosas, pero por mi fuera que me maten y me hacen un favor”, puntualizó.
