Ciclorrutas de Neiva: Proyecto planificado o improvisación
Según el arquitecto Jaime Salazar, la propuesta de la Alcaldía de Neiva de establecer en algunos tramos las ciclorrutas, estas no tienen razón de ser todavía porque no se han resuelto otros temas básicos de circulación vehicular, además de que aún no existe en Neiva, la cultura del uso de la bicicleta.
Por: Caterin Manchola
Diario del Huila, Especial
El proyecto de ciclorrutas para Neiva quedó establecido en las metas del Plan de Desarrollo de la actual Administración Municipal y forma parte del Plan Maestro de Espacio Público de la capital opita. En este quedó estipulado instalar 50 kilómetros de ciclorruta para la ciudad. A la fecha se han dispuesto aproximadamente 11. Estos comprenden la Avenida la Toma, eje de la Carrera Segunda en el barrio Cándido Leguizamo, un tramo en el barrio Andalucía, Calle 52, y la Inés García Durán, separador por la vía Sur Abastos. De los anteriores, solo una obra ha sido construida como tal, en las demás solo se han realizado demarcaciones y adecuaciones en las vías, disponiendo de un carril para los ciclistas.
Reparos
Según Jaime Salazar, arquitecto conocedor del urbanismo de la capital opita, estas ciclorrutas o tramos que han sido demarcados no tienen razón de ser todavía en la ciudad porque no se han resuelto otros temas básicos de circulación de vehículos. Así las cosas, para Salazar, lo que se ha hecho es complicar un poco más el tráfico de vehículos en la ciudad y el de los peatones, porque se está quitando espacio en andenes y vías.
Indicó que los ciclistas en la ciudad no son muy numerosos precisamente por el clima, y el problema se hace más notable cuando se evidencia que para las nuevas ciclorrutas no hay aún medidas que ayuden a mitigar este inconveniente.
«Los corredores de sombra tendrían que ser con árboles y eso no es tan rápido. Para implementar las ciclorrutas se debió haber hecho, en primer lugar, un estudio del número de ciclistas que harían uso de ésta».
Explicó que, en ciudades como Bogotá y Medellín, donde los climas son más amigables, los ciclistas son más numerosos, pero en Neiva, este panorama es completamente opuesto.
«Se puede hacer para los niños un domingo en la mañana, pero es que la exposición al sol en esta ciudad, como se ha experimentado en los últimos años, es terrible para los ciclistas. Además, pensando en el tráfico vehicular y lo angosto de las vías, lógicamente trae más demora, congestión y conflictos en la circulación de vehículos automotores».
Además, las bandas demarcadas son de espacio bastante reducido, y como queda en vías vehiculares de alta circulación, estas en algunos tramos son invadidas por motos, autobuses y carros, etc.

El Plan
Según Rafael Yepes, director del Departamento Administrativo de Planeación de Neiva, la Guía de Infraestructura referente a las ciclorrutas indica que hay unas alternativas de perfiles viales de dónde y cómo debe ir la bicicleta en las calzadas. Da opciones para no crear conflictos viales.
En vías de alta densidad vehicular la ciclorruta tiene que ir separada o en un carril exclusivo para que se pueda realizar el recorrido de manera segura. Para las de bajo flujo vehicular estipula que se puede hacer uso compartido de carril con recomendaciones técnicas para que el vehículo mantenga su nivel de velocidad.
Por tanto, cuando se hace un proyecto de este tipo, unas se señalizan y otras se construyen como obra nueva. Esto depende del alto costo que demandan. Por ejemplo, en la Carrera Segunda, donde solo se hizo señalizaciones, trabajo de piso y se pusieron tacos, costó más de $270 millones.
Yepes, argumentó que en ciudades como Manizales solo pintan una bicicleta en la vía y los carriles son compartidos, «la norma permite carriles compartidos donde puede ir vehículo y bicicleta con señalización y carriles exclusivos, que puede ser en las dos direcciones o solo una. Esta permite que el municipio, de acuerdo con sus posibilidades desde el punto de vista urbano y económico, reglamente la forma como pueden transitar en los espacios que existen. No necesariamente una ciclorruta tiene que ser plenamente construida como un espacio».
Espacio vehicular
En cuanto a la reducción de especio para el transporte vehicular, el funcionario expresó que las ciudades actualmente están direccionadas a implementar la intermodalidad, que haya sistemas de transporte donde no solamente el vehículo sea el que tenga espacio. «Nuestra prioridad es darle un lugar seguro a la bicicleta». A pesar de que al comienzo esto genera incomodidad en la población.
«Hay que entender que los espacios en la ciudad no son solo para los carros, se debe ser también amable con los peatones y por tanto las tendencias ahora son reducir los carriles de los automóviles. La iniciativa es ofrecer espacios seguros a medios alternativos de transporte».
Corredores de sombra
Añadió que se está trabajando para la implementación de corredores de sombra para proteger la circulación de los ciclistas con vegetación y se dispondrán parqueaderos para bicicletas. «Se van a plantar árboles de metro y medio de altura en los corredores con los que se cuenta actualmente».
En ese sentido, tal cual como lo expresa Jaime Salazar, a las ciclorrutas de Neiva les faltó más planeación y adecuación para los transeúntes, para garantizar condiciones de comodidad y seguridad plenas.

Medio ambiente
El desarrollo de la movilidad sostenible en la capital opita, debe propiciar y fortalecer los sistemas alternativos. Sin embargo, Según Salazar, estas deben ser parte de un ejercicio planificado y no una improvisación para cumplir a toda costa, obviando parámetros necesarios para garantizar una movilidad segura, infraestructura adecuada y la inversión eficiente de los recursos.
Según Yepes, el mayor contaminador que tiene la ciudad es el vehículo y comparando la ciudad con otras a nivel nacional, Neiva no está en una situación crítica; pero si en 20 años no se ha dado un cambio relevante en la forma de transporte tradicional, la ciudad va a estar tan afectada como otras de alta contaminación a nivel mundial como, por ejemplo, ciudad de México.
Por otra parte, es importante aclarar que el proyecto se desarrolla en fases y aún no ha culminado, pero las primeras alternativas de transporte corresponden solo a ciclocarril y ciclobandas; es decir, vías que son ciclo-adaptadas.
Los kilómetros restantes
Según Yepes, también se priorizó para continuar las ciclorrutas en la Calle 64, conectándose a la Carrera Séptima o Vía Fortalecillas. Igualmente, la Calle Octava entre Carreras 15 y perímetro urbano, es decir, hasta el Gimnasio Yumaná. Y un trayecto de Andalucía. Con estas se completaría 20 kilómetros.
Posteriormente se implementará en la Calle 23 en el Barrio Cevilla y José Eustacio Rivera, ésta conectará con la Carrera Séptima, y de ahí por toda la 26 hasta el perímetro urbano. Entre otras.
Se construirá una en el Malecón, Calle Octava entre el Cai de Ipanema hasta el perímetro urbano.
En cuanto a las construidas, solo se encuentra la de la Inés García.
