Catadores huilenses seleccionaron los mejores cafés de Colombia
Hasta Ibagué llegaron cuatro catadores huilenses para unirse al selecto grupo de expertos nacionales e internacionales que seleccionaron los mejores cafés de Colombia. La Taza de Excelencia, el concurso más prestigioso de cafés especiales en el mundo, escogió a Nariño como la mejor taza.
Lucía Sánchez
Redacción Diario del Huila
De distintos rincones del Huila viene la pasión cafetera representada por cuatro huilenses que en esta edición de la Taza de la Excelencia Colombia, se posicionaron como conocedores natos del aroma y sabor que crece en los paisajes verdes del Departamento.
Toda una vida como cafetero llevó a Arvei Cabrera de 38 años a ser un catador profesional. Desde que tiene memoria el café ha estado a su alrededor. De las manos recolectoras de sus padres creció en una fresca finca cafetera del municipio de Oporapa. La curiosidad por las sensaciones del café en su paladar y olfato lo concentraron en la calidad del grano.
Con catorce años decidió asociarse a un colectivo denominado San Roque donde oficialmente empezó a aprender los secretos de la catación. Actualmente es el Jefe de calidad de la Asociación, tiene una finca de dos hectáreas de café y su propia marca llamada Café Opoagua, empresa fruto de un proyecto de planta de procesamiento del grano tostado que logró a través del Fondo Emprender del SENA.
Con los saberes transmitidos por sus padres y la experiencia como catador de talla internacional -un ejercicio que considera el arte de la identificación de las cualidades especiales del grano, que nace y exige del experto unas cualidades fundamentales-, Arvei Cabrera afirma que para poder tener una buena calidad de café se requiere mucha dedicación al cultivo, ya que «la calidad radica en el suelo y el compromiso que tiene el caficultor para sostener esos árboles».
Su compromiso con la calidad del café trasciende su aprendizaje personal constante y se proyecta hacia futuros catadores, jóvenes a los cuales viene inculcando conocimientos sobre el arte de la catación; una labor que considera no es sencilla pero de la cual se siente orgulloso al ver como nuevos jóvenes incursionan en la práctica que define los mejores sabores y aromas.
Como Cabrera, Luis Carlos Gutiérrez es un hijo de caficultores huilenses. De sus 26 años este giganteño completa nueve desempeñándose en el área de calidades, es decir como catador; arte que lo ha llevado a asumir actualmente el cargo de Director de Calidades de una empresa de Medellín.
Cuando el aroma y sabor del café huilense entra en el organismo de Luis Carlos, fluyen las notas frutales y florales y chocolatosas –una experiencia casi musical-. Una riqueza diversa que difiere entre granos germinados en cada vereda y municipios del Departamento. La clave para descubrir los secretos del grano está, según Gutiérrez, en la pasión y el criterio que desarrolla el catador.
En estas tierras cafeteras donde la identidad campesina ha puesto su sello en la idiosincrasia, también se han formado las expectativas de futuro de Sandra Marcela Joven Almario. Una joven de 28 años perteneciente a la tercera generación de una de las cientos de familias que han dedicado su vida a producir las mejores tazas de café del mundo.
«Mi vida ha girado en torno al café; en el año 2008 empecé mi camino con el aprendizaje en café especiales, lo cual me apasiona, saber que tras de una taza de café hay todo un origen, una historia, es la responsabilidad de dar valor al esfuerzo de un productor; no son solo cafés especiales son familias especiales dando origen a muy buen café», explica Sandra Marcela.
Es una convencida de que desde el laboratorio de calidad, como catadora, aporta a las familias cafeteras para que obtengan un producto de calidad y logrado bajo la sostenibilidad, mejorando todos sus procesos desde recolección, fermentación, secado y una comercialización enfocada a satisfacer siempre al consumidor responsable (que esté dispuesto a dar valor agregado al caficultor). Actualmente, como analista de calidad de café de la Asociación de Productores Agrícolas de Timaná APROTIMANA,
En otra latitud, pero con el mismo arraigo cafetero huilense, se formó el espíritu catador de Carlos Fernando Cerquera. Cuatro años de la mano de su hermano Manuel Cerquera –también catador- y con el apoyo de Weimar Lasso, bastaron para que los aromas y sabores lo cautivaran.
«La catación es un arte y una pasión, hay que ser muy amante del grano para saber que hay detrás de cada café y entender que hay un caficultor haciendo un esfuerzo», comenta el joven laboyano.
El Huila continúa siendo protagonista
Para estos huilenses, historias cafeteras que se han forjado en el seno de la tradición familiar y la cultura colombiana, la Taza de la Excelencia ha sido la mejor experiencia que han vivido. Llegar a ser catadores de talla internacional –tres de ellos- los hace sentir orgullosos de pertenecer al departamento del Huila. Son conscientes de que el esfuerzo enriquece sus conocimientos y les permite visualizar grandes retos para el café huilense.
Aunque el de departamento del Huila no logró entrar entre los 10 finalistas, consiguió avanzar en el concurso con la escasa participación de lotes respecto a otros departamentos como Tolima y Nariño, que al momento de las postulaciones se encontraban en cosecha.
Contexto
Durante todo el mes de septiembre en Ibagué se realizó el proceso de selección de los mejores lotes, donde el 29 del mismo mes se premió a los mejores del país seleccionados por 23 Jurados internacionales de 10 países del mundo.
En la ceremonia de premiación estuvieron presentes los 39 productores de los departamentos de Cundinamarca, Huila, Nariño y Tolima que llegaron hasta la Ronda Internacional y Ronda final de los 10 mejores lugares.
Adicionalmente, se mencionaron los cafés presidenciales que obtuvieron más de 90 puntos en la evaluación sensorial de los cuales 6 recibieron dicho reconocimiento.
En total se presentaron al concurso 161 lotes de todo el país, en la preselección de lotes se seleccionaron 76 lotes de 9 departamentos, en la ronda de jurado nacional clasificaron 39 que fueron los que cataron los jurados internacionales. Entre los 10 finalistas, Nariño, Tolima y Cundinamarca fueron los grandes protagonistas.
El ganador de la versión 2017 de La Taza de la Excelencia, con 91.28 puntos fue Rodrigo Arley Díaz del municipio de Buesaco Nariño.
Fotografía: Yo amo el café de Colombia
En este concurso se entregaron seis premios presidenciales a los cafés que superan los 90 puntos, se iguala a México que había sido el único país en entregar también seis premios presidenciales.
Subasta en línea 7 de Noviembre
ASECC enviará las 29 muestras de los cafés ganadores Taza de Excelencia a compradores potenciales alrededor del mundo previamente inscrito ante ACE, los cuales pujarán anónimamente en una Subasta en Línea este proximo 7 de Noviembre. Todo el proceso será supervisado por Alliance for Coffee Excellence y una firma auditora para garantizar su transparencia.
Para destacar
El ganador de la versión 2017 de la taza de la excelencia, con 91.28 puntos fue Rodrigo Arley Díaz del municipio de Buesaco Nariño.
Fotografías:Taza de la Excelencia Colombia 2017
