Capitán de la Policía acusado de abuso está desaparecido
La Fiscalía confirmó que el capitán es prófugo desde el pasado 7 de diciembre.
El pasado 24 de noviembre algo inusual ocurrió en los adentros de la Policía Nacional. En la ‘fiesta azul’ de los oficiales policiales, la teniente Kelly Johana Sierra denunció que fue violentada sexualmente por el capitán Eduardo Merchán Prieto.
Según informaciones proporcionadas por la teniente, luego de la fiesta de la institución policial, ella y un grupo de compañeros fueron a un casino de oficiales a las 5:00 de la mañana.
Al medio día, el presunto abusador, le coge su celular y se va a la habitación. Como si un juego de niños se tratara. Ella va detrás de él para reclamarle su teléfono y allí es donde ocurre el abuso de carácter sexual.
La denuncia fue recibida por la Seccional Cesar de la Fiscalía y el 27 de noviembre se diseñó un plan metodológico para recopilar material probatorio y avanzar con las investigaciones.
El 7 de diciembre se solicitó orden de captura emitida por el juez de garantías de turno.
Desde el día de la expedición de la orden judicial por un juez de garantías, se ha intentado hacer efectiva la detención, pero no se ha logrado la ubicación ni comparecencia del oficial.
Sus superiores no le creyeron
Por su parte, Kelly Johana, en conversaciones con medios radiales, denunció que sus superiores no le dieron ningún tipo de relevancia al caso, poniendo en duda su credibilidad, y por ello, se encontró en la obligación de acudir a la Fiscalía.
“Lastimosamente (los superiores) pusieron en duda la denuncia que estaba realizando, a pesar de que mi maltrato físico era completamente evidente. No sé cuál sería su visión referente al caso, es completamente respetable, pero no la comparto. Como mujer y como víctima realicé lo que está constituido en la ley, que es realizar la denuncia”, manifestó a Blu Radio.
En ese sentido, agregó que en ningún momento ha tenido “un real acompañamiento” como se esperaría por parte de sus superiores en un caso de esta envergadura, por lo que se vio en la “penosa necesidad de buscar la forma de hacer eco para que el hecho no quedara en la impunidad”.
“Es un tema bastante complejo y lo he manifestado varias veces (…) El primero en conocer lo que había pasado fue un capitán que se encontraba con nosotros en el casino de oficiales. Posterior a ello, (él) le informa al subcomandante del departamento, pero yo, al ver la negativa, tomo la decisión de realizar mi denuncia en la Fiscalía General de la Nación en Valledupar”, señaló.
La funcionaria aclara que antes del hecho, ella no tuvo ningún tipo de relación, ni de índole laboral, con el capitán Eduardo Merchán, y que en la fiesta, previamente tampoco tuvo contacto con él.
La oficial de igual manera cuenta que su celular estaba en una mesa junto a otros teléfonos y cuando percató que el capitán agarró el suyo, pensó que sería un error, a lo que después se daría cuenta que todo formaba parte de su plan.
“Asumí que se había confundido. Me quedé esperando que mirara si realmente era su teléfono, pero cuando veo que continúa su trayecto es cuando yo decido ir a reclamárselo. El resto de la historia ya se conoce”, apuntó.
