Cantos, avistamientos y concientización en el Festival de Águila Crestada
En San Agustín, se cumplió la segunda versión del evento que propende por conservar este ejemplar, que hace presencia en los cielos de varios municipios del Huila, pero que se encuentra en peligro de extinción.
Jornadas de avistamiento de aves, grabación de cantos de ejemplares nocturnos, talleres y exposiciones sobre el estado actual, la biología y la ecología del águila crestada, fueron algunas de las actividades que se desarrollaron en San Agustín.
En el marco del II festival de Águila crestada, las comunidades rurales, además, construyeron coplas y canciones, y fueron partícipes de actividades culturales tendientes a resaltar la importancia de preservar esta importante especie.
El evento se cumplió en la vereda de Puerto Quinchana, con el objetivo de promover conciencia en la comunidad del sur departamento del Huila, sobre la importancia de conservar el águila crestada, los días 9 y 10 de noviembre.
El grupo Respira Macizo resalta la importancia de seguir monitoreando el águila crestada no solo en el municipio de San Agustín sino a nivel departamental, ya que se tiene conocimiento de la presencia de este ejemplar en los municipios de Colombia, Baraya, Neiva, Rivera, La Argentina, La Plata, Garzón, Gigante, Acevedo, Palestina y Pitalito del departamento del Huila. Es muy importante que podamos articular un trabajo entre las diferentes instituciones privadas y públicas que ayude a estabilizar las poblaciones de la especie a nivel departamental.
La jornada fue liderada por el grupo de Monitoreo Respira Macizo y apoyado por Corporación Autónoma del Alto Magdalena –CAM, La Asociación Ornitológica del Huila, el grupo de monitoreo Red Visión Verde del municipio de Santa María, El grupo de monitoreo Agape del municipio de Gigante, Parques Nacionales Naturales, El Hotel Raíces y el concejal William Gómez del municipio de San Agustín.
El águila
El águila crestada (Spizaetus isidori) se distribuye a lo largo de la cordillera de los Andes en Suramérica desde Venezuela hasta Argentina, en toda su distribución es una especie que se encuentra en peligro de extinción, principalmente por la pérdida de su hábitat natural, la disminución de sus presas potenciales y la cacería por conflicto. Pertenece al grupo de las aves rapaces, del género accipitriformes y la familia accipitridae, las cuales se han estudiado con menos frecuencia a comparación con otros grupos de aves. Este conjunto de aves posee en su gran mayoría unas bajas densidades poblaciones, un alto requerimiento de hábitat, una alta longevidad y baja natalidad, haciéndolas más vulnerables a cada una de las problemáticas ambientales.
Además, cumplen unos roles fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas: se alimentan de una gran variedad de presas de diferentes grupos faunísticos, principalmente vertebrados, manteniendo una estabilidad en cada una de estas poblaciones.
Los impactos en los ecosistemas antrópicos han provocado que esta águila consuma especies domesticas en ambientes rurales, encontrando como fuente de alimento a las gallinas (Gallus gallus) situación que viene desencadenando un conflicto y generando inadecuadas prácticas por parte de los pobladores, afectando así estos importantes individuos.
Como consecuencia de ello, sus poblaciones vienen disminuyendo a ritmos exponenciales. Dicho impacto, la tiene categorizada como una especie amenazada y es necesario tomar medidas de carácter inmediato para su conservación.
