Arquitectura comprometida con el paisaje y hábitat
Al referirnos al ejercicio de la arquitectura y cultura en Colombia se debe reconocer que los hechos políticos han influido en las modificaciones del espacio.
Por Rafael Hernando Yepes Blanco
El ser humano siempre ha encontrado en la naturaleza los insumos para la construcción del hábitat y la integración con el paisaje, Pero se requiere de un ejercicio mental responsable que le permita comprender los fenómenos del espacio y del lugar para llegar a una solución adecuada, libre y trasformadora.
A largo de la historia las formas de ocupación del territorio y el hábitat han estado influenciados por procesos culturales de grupos sociales que han marcado las ejecutorias.
Aunque no se puede generalizar, se destacan en el medio colombiano profesionales comprometidos con el ejercicio profesional que dignifican el oficio del arquitecto, interactuando con el lugar, clima, agua, suelo, flora y fauna.
Al referirnos al ejercicio de la arquitectura y cultura en Colombia se debe reconocer que los hechos políticos han influido en las modificaciones del espacio. Desde la corona española al tomar posesión de las tierras recién descubiertas en las que definían fronteras de gobierno y administración. Pero los tiempos cambian y encontramos intervenciones de profesionales que no se dejan llevar por las influencias, modas y tendencias de escuelas y ciudades. Por ello vale la pena destacar los esfuerzos de algunos centros universitarios por la formación académica y la sociedad de arquitectos colombiana que durante años viene luchado por los intereses del profesional de la arquitectura, buscando la relevancia del oficio y la construcción responsable del hábitat en el paisaje y entorno geográfico.
La Casa en Apulo está localizada en medio de los farallones del valle del rio que lleva su nombre. Fue diseñada por la firma colombiana De la Carrera Cavanzo.
Para estimular la calidad en los trabajos realizados por los arquitectos la SCA, viene organizando las Bienales de Arquitectura desde el año 1962. Convirtiéndose en un registro de la historia de la arquitectura. Permiten mostrar un panorama del ejercicio profesional en el país. Se celebra cada dos años y en esta ocasión presentaremos 5 de los mejores trabajos realizados en materia de vivienda rural.
“La arquitectura es parte indisoluble de nuestra historia, forma parte de nuestro patrimonio. De allí la importancia de registrar sus transformaciones, sus diversas visiones del mundo en que vivimos, y de identificar las obras que atestiguan el progreso y modernización alcanzada por la sociedad contemporánea del país” (SCA.2020).
La Casa Dispersa o Fragmentada rompe los esquemas de la vivienda compacta, está localizada a los 2.100 msnm, posee un acceso limitado lo que le proporciona mayor valor a la intervención de la firma colombiana tresarquitectos.
La Casa en Apulo resume en su sencilla construcción diferentes ideas sobre el hábitat y el uso de una casa de recreo. La vivienda esta incrustada en medio de los farallones del valle que lleva su nombre, está conformada por un volumen compacto en mampostería y madera (pino) que se levanta a través de una plataforma que busca mitigar el impacto de la arcilla expansiva presente en el terreno, lo que le permite aislarse del suelo, proporcionándole de paso mayor frescura. Es una construcción de forma rectangular que busca en sus corredores perimetrales aprovechar las vista que le proporciona el paisaje natural. Por último, plantea una terraza con piscina donde gracias a la utilización de materiales rústicos como el ladrillo de arcilla y la cerámica le cortan muy bien al conjunto propuesto.
Un segundo proyecto es la Casa del Refugio de la Montaña, se trata de una construcción dentro de una propiedad ubicada en la parte alta de una ladera del municipio del retiro en el oriente de la ciudad de Medellín. Se ingresa a través de una terraza rodeada de bosque nativo, es un proyecto que gracias a su correcta implantación permite disfrutar del paisaje natural facilitada por su alargada forma rectangular y cubierta ascendente que se incrusta en la montaña sin alterar el paisaje. Combina acertadamente materiales como la madera, el acero, ladrillo y la piedra.
La Casa Gozu, está ubicada en un entorno natural a 2.200 msnm, se abre irregularmente formando una “U” para indicar el acceso. Las cubiertas, materiales, texturas y colores guardan relación con el paisaje. Diseñada por la firma OPUS (paisaje, arquitectura y territorio)
La Casa Dispersa está localizada sobre un lote de alta pendiente haciéndola única en el lugar. La arquitectura y contexto se integran en las circulaciones ofreciendo diferentes recorridos. Utiliza marcos metálicos de 4.5 ml de altura para mejorar la visual sobre una represa. El programa arquitectónico está dividido en tres espacios; el área social, el habitacional y los servicios. Se encuentran divididos y orientados en direcciones diferentes para dominar el paisaje
La Casa Gozu, propone límites insospechados entre el interior y exterior de la vivienda, el área social está orientada hacia el oriente y sobre el occidente las alcobas, están conectadas por una estructura central de acceso y de relación con el exterior. El volumen tiene como particularidad la forma de las cubiertas que busca llevar la silueta de las montañas. El área social posee jerarquía, tiene la mayor proporción volumétrica para aprovechar las vistas del valle. Utiliza materiales y colores como respuesta al lugar. La fachada de acceso se identifica y recrea con una inmensa abertura que tiene como protagonista el paisaje.
Rompiendo esquemas propuestos en los anteriores modelos de vivienda rural. La Casa Tejida tiene estilo propio y utiliza como ninguna los materiales del lugar con alto grado de detalle, los muros se tejen como un canasto para ofrecer penumbra y luminosidad. Es una obra pensada en el campesino colombiano, su forma rectangular emerge de un lote accidentado y se levanta sin temor sobre una plataforma de madera.
