Aprueban lista cerrada y con paridad de género desde 2019
Según el acuerdo, los partidos políticos tendrán autonomía para escoger el mecanismo que más les convenga para conformar las listas de candidatos, como una convención, una consulta popular o una encuesta interna.
La plenaria del Senado de la República avanzó en la aprobación de algunos artículos de la reforma política, que estaba frenada por falta de consenso en el punto de la lista cerrada para las elecciones.
Los congresistas aprobaron en segundo debate este artículo, que modificará los tarjetones electorales a partir del 2019.
La propuesta en el caso del departamento del Huila, ya había sido rechazada por dirigentes políticos de la región tales como el diputado José Eustacio Rivera, quien indicó que permitir las listas cerradas es cerrar la puerta a las diferentes expresiones políticas de muchos jóvenes en el país, además de calificarla como un atentado a la democracia.
“Consideramos que los caudillos, las fami-empresas electorales se van a apoderar de los avales y va hacer muy difícil, en el caso de un conceso u asamblea que una persona que ocupe un cuarto, quinto o sexto lugar, tenga la oportunidad de llegar a una corporación pública y dicho privilegio estará solo en cabeza de un segundo o tercero de acuerdo a la fuerza de la lista” dijo el diputado.
En ese mismo sentido se había pronunciado Hugo Arciniegas, joven dirigente político que calificó la propuesta como desastrosa y que hace retroceder la democracia; calificó la iniciativa como un elemento que ha de generar corrupción en el entendido que el jefe político o cacique, ha de colocar a sus familiares, hijos o amigos cercanos como cuota política.
“Esto es sencillamente una forma de comprar avales para el segundo y tercer puesto” sostuvo.
De igual forma, Arciniegas indicaba que ello, conllevará a monopolizar la política; un mal que se busca erradicar por parte de los jóvenes que buscan renovación y representar al pueblo en diferentes dignidades o corporaciones.
Autonomía de los partidos
Según el acuerdo, los partidos políticos tendrán autonomía para escoger el mecanismo que más les convenga para conformar las listas de candidatos, como una convención, una consulta popular o una encuesta interna.
Sin embargo, la condición que se estableció es que dichos procesos se adelanten el mismo día para evitar que militantes de otras colectividades interfieran en las decisiones internas de otras.
De acuerdo con algunos congresistas que avalan la propuesta, con ello se acabaría la política individualista, el clientelismo y la corrupción electoral, porque los colombianos votarían por los partidos y no por quien promete dádivas a cambio del voto.
Angélica Navarro, senadora Partido Verde, dijo “nos gusta la lista cerrada si organiza los partidos”.
Por su parte, Paola Holguín el Centro Democrático que está a favor del proyecto, aseguró que “Favorece la institucionalidad de los partidos, acaba el caudillismo”.
En oposición al proyecto Temístocles Ortega, senador Cambio Radical, “La lista cerrada es una aspiración de la campaña contra la corrupción”.
Pero la adopción de las listas cerradas no es del agrado de la mayoría acostumbrada a tener su propia empresa electoral, unos en Cambio Radical la consideran un suicidio.
Liberales, conservadores y Cambio Radical comparten preocupación por lo que consideran fortalecimiento del caudillismo con listas cerradas, mientras verdes, uribistas y cristianos apuestan a que se acabe el menudeo electoral y la política uno por uno.
Paridad de género
El Senado también le dio vía libre a la paridad de género en las listas de candidatos. Es decir, las mujeres tendrán mayor participación en la política colombiana.
A partir del 2019, los partidos deberán incluir mínimo el 33% de personal femenino entre sus aspirantes a corporaciones públicas. La cuota subirá al 50% a partir de los comicios del 2023.
Ese año, las colectividades también estarán en la obligación de implementar la lista cremallera, esto quiere decir que el orden de los candidatos debe ser intercalado entre hombres y mujeres.
Avanza la discusión del articulado de la reforma política, con una propuesta de la senadora Paloma Valencia para darle autonomía presupuestal al Congreso de la República.
