“Se evidencia una mayor reducción de la intensidad del conflicto”: CERAC
- Se cumplieron cinco meses de la aplicación de medidas bilaterales de desescalamiento. Los niveles de acciones ofensivas de las FARC y acciones militares ofensivas de la fuerza pública son los más bajos registrados en la historia del conflicto.
- La reducción de la intensidad del conflicto Estado-FARC ha significado una drástica caída en la afectación tanto de civiles como de combatientes. En este período se han registrado seis acciones ofensivas violatorias de los compromisos de la guerrilla y cuatro acciones posiblemente violatorias que requieren verificación. CERAC no ha registrado acciones violatorias de los compromisos del Estado.
Han transcurrido 31 semanas desde el inicio de las medidas bilaterales de desescalamiento, durante las que el Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC) ha registrado seis acciones ofensivas que cuentan con información documental suficiente que permite calificarlas como violatorias de los compromisos de desescalamiento de las FARC.
En su más reciente informe, de un periodo de monitoreo del 20 de julio al 20 de diciembre de este año, CERAC también ha registrado cuatro acciones posiblemente violatorias, que requieren verificación de su autoría por parte de las autoridades judiciales.
“En términos de víctimas de las acciones ofensivas del grupo guerrillero, se ha registrado la muerte de un civil. Esta acción fue reconocida por el grupo guerrillero como violación a sus ceses al fuego. En otras acciones resultaron heridos dos civiles y un soldado del Ejército”, indicó el Centro de Recursos.
16 combates en cinco meses
Añadió que en este mismo lapso -de cinco meses- ha registrado 16 combates entre el grupo guerrillero y la Fuerza Pública en Meta (6), Caquetá (3), Antioquia (2), Tolima (2), Arauca (1), Cauca (1) y Valle del Cauca (1).
“En estos combates han muerto 17 guerrilleros y tres integrantes del Ejército; además, resultaron heridos cuatro guerrilleros y dos integrantes del Ejército. En ninguno de estos combates se conoce el grupo que tuvo la iniciativa del mismo”, sostuvo.
En Río Iró, Chocó, se presentó un combate entre las FARC y el Clan Úsuga sin que se registraran víctimas. Este evento ha sido reportado por la Defensoría del Pueblo y está sin confirmar.
En la gráfica 1 se representa semanalmente el número de acciones ofensivas de las FARC y el número de acciones de la Fuerza Pública en contra de este grupo guerrillero, en el periodo comprendido desde la finalización del último cese unilateral al fuego (22 de mayo) de esta guerrilla, al día 20 de diciembre.
El cese más efectivo
Si se compara el último período de cese al fuego unilateral de las FARC que duró cinco meses (había iniciado el 20 de diciembre de 2014 y lo levantó esa guerrilla el 22 mayo de 2015) con los cinco meses de desescalamiento bilateral que se cubren en el Monitor de Desescalamiento del CERAC, se evidencia una mayor reducción de la intensidad del conflicto y de las acciones ofensivas de las FARC.
Las acciones ofensivas de las FARC ha tenido una reducción del 71% (de 21 a 6 acciones); los combates Fuerza Pública-FARC tuvieron una contracción del 69% (de 52 a 16 combates); las muertes de civiles, un bajonazo del 86% (de 7 a 1 muertos); y las muertes de combatientes, un comportamiento negativo del 70% (de 74 a 22 muertos).
“Vale la pena recordar que en mayo, las FARC rompieron el que hasta ese momento era el cese de acciones ofensivas más prolongado de su historia (5 meses de duración), incrementando con posterioridad de manera sustancial su actividad violenta; tanto, que el mes de junio de 2015 fue el más violento registrado desde el inicio del proceso de paz (con 81 acciones ofensivas violentas)”, recordó el CERAC.

Las acciones ofensivas de las FARC han tenido una reducción del 71% (de 21 a 6 acciones) y los combates Fuerza Pública-FARC tuvieron una contracción del 69% (de 52 a 16 combates).




Violación del cese unilateral de acciones ofensivas de las FARC
El Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC) indicó que en la vereda Las Damas de San Vicente del Caguán, fue secuestrado el soldado del Ejército, Jesús Rojas Delgado, en momentos en los que se encontraba fuera del servicio.
Según el padre del soldado, el hecho fue cometido por las FARC el pasado 25 de noviembre. Esta versión fue corroborada por el Comando de la Décima Segunda Brigada del Ejército Nacional, que emitió un comunicado en el que afirma que el secuestro fue realizado por el Bloque Sur de este grupo guerrillero, que opera en esta región.
De igual forma, el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, confirmó que el soldado se encontraba de permiso y no participaba en acciones de inteligencia. Villegas agregó que “Este hecho es una violación del cese el fuego unilateral. Consideró que no cree que sea un acto hostil de guerra dentro del proceso de diálogos con el gobierno si el soldado es retornado con rapidez”.
Ante una comisión humanitaria del Comité Internacional de la Cruz Roja, las FARC entregaron ileso al soldado Jesús Ángel Rojas.
Por otra parte, el Centro de Recursos afirmó que en el último mes no se registró ninguna operación militar con el uso de bombas desde plataformas aéreas de entrega en contra de campamentos de la guerrilla.
Por último, “no se registró durante el último mes ningún hecho que haya quedado pendiente por verificación de las autoridades”.
El proceso de paz salva vidas
Tras cumplirse tres años de su inicio, el proceso de paz entre el Gobierno Nacional y las FARC ha dejado resultados tangibles de reducción de la violencia del conflicto. Así lo afirmaron los investigadores del CERAC en un documento de publicación reciente.
Esta mejora es el resultado de la notable caída en la intensidad de la guerra que han generado tanto las medidas de desescalamiento del conflicto como las medidas unilaterales de la guerrilla. La gran excepción a la reducción de la violencia durante el proceso son los periodos sin cese al fuego de las FARC.
Los autores del informe María Fernanda Arocha, David Fernando Correal, Pablo Alberto Ortega y Jorge Alberto Restrepo, expresaron que en comparación con el acumulado histórico del conflicto, el proceso de negociación ha “prevenido”, en sus tres años, la muerte de por lo menos 1500 personas a causa del conflicto: la mayoría de ellos combatientes (958 de las FARC y 189 de la Fuerza Pública). La población civil también se ha visto particularmente beneficiada por la reducción de la muertes de no combatientes en por lo menos 415 casos.
Si se compara con el período de implementación de la Política de Seguridad Democrática (agosto 2002-octubre 2012) no sólo habrían muerto 1572 combatientes menos, sino que también se ha preservado la vida de 499 civiles. Incluso, durante las negociaciones quedaron heridos 473 civiles menos en eventos de conflicto.
Una reducción muchísimo mayor se presenta si se compara con el conflicto durante los dos periodos presidenciales del Gobierno Uribe, así como con la etapa de recrudecimiento de la guerra (1996-2002): frente a dichos periodos, se previno la muerte en eventos del conflicto de 3073 y 3060 personas, respectivamente.
El desescalamiento salva vidas
La prevención de muertes en eventos del conflicto durante el proceso de paz ha sido más marcada durante la implementación de las medidas bilaterales de desescalamiento del conflicto.
Si bien, el proceso de paz ha traído una marcada reducción de la violencia letal, los periodos sin cese unilateral al fuego (que se han dado durante la negociación) son la gran excepción. Pese a que en estos periodos existe un descenso en los niveles de muertes de guerrilleros, no ocurre igual con los muertos civiles ni de la Fuerza Pública. En particular con la Fuerza Pública, los niveles de muertes durante estos periodos sin cese, de hecho, superan con creces los niveles registrados en otros periodos; con la excepción del período de recrudecimiento del conflicto, en el que se registra el mayor nivel.
Las negociaciones no son prenda de garantía de que disminuya la violencia del conflicto, pues subsiste la amenaza de la violencia, hasta en tanto no haya un cierre definitivo y garantías de no repetición que sólo traerá una política de seguridad efectiva.
Lo que no se esperaba, es que una negociación, conducida bajo el conflicto como premisa, redujera la violencia del conflicto antes que terminara.
Es evidente pues que la reducción de la carga humana de la violencia de conflicto, durante la negociación, es notable.
Una Navidad más tranquila
Por su parte, el presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, resaltó esta semana que esta temporada de fin de año ha sido una de las más tranquilas que recuerde el país por la disminución de combates con las FARC y dijo que esa situación demuestra que la guerra se está acabando y debe desaparecer para siempre.
El jefe de Estado, en una entrevista con la Radio Nacional de Colombia y las emisoras de las Fuerzas Militares, citó cifras del Ministerio de Defensa, que señalan una drástica reducción en las acciones armadas.
El mandatario dijo que “el país ya está sintiendo lo que puede ser la paz” y señaló que cuando se revisan los indicadores sobre combates o miembros de la Fuerza Pública asesinados, comprueba “cómo se ha disminuido dramáticamente esta violencia”.
“Así es y el ministro Villegas (de Defensa) tiene unas cifras muy impresionantes”, expresó Santos Calderón.
Precisó que “las acciones ofensivas a las FARC han disminuido 96 por ciento. Los combates entre la Fuerza Pública y las FARC se han disminuido en 80 por ciento. Las muertes de civiles entre julio y diciembre se disminuyeron 92 por ciento, los muertos de nuestra Fuerza Pública un 95 por ciento. De manera que uno ve cómo el país ha venido tranquilizándose”.
“Si ustedes recuerdan –hagan memoria– lo que fue el país cuando se rompió la tregua unilateral, los ataques en todas partes, las voladuras de los oleoductos, Tumaco sin electricidad, la contaminación de nuestros ríos, de nuestros mares, lo que era la guerra, ya esa guerra está desapareciendo poco a poco y eso es lo que queremos, que se desaparezca para siempre”, puntualizó.
