Uribe considera positiva prórroga del cese al fuego bilateral
El senador reitero así mismo, que no está de acuerdo con la realización de un nuevo Plebiscito.
Al expresidente Álvaro Uribe Vélez le parece positivo que se hubiese extendido el cese al fuego bilateral hasta el 31 de diciembre; anuncio que realizará el jueves el presidente, Juan Manuel Santos.
“Eso nos parece bueno, porque siquiera no se le suma esa preocupación a un país que tiene que tener una inmensa preocupación con la criminalidad que gira alrededor de 200 mil hectáreas de coca”, complementó Uribe Vélez sobre la medida de prolongar la suspensión de hostilidades con la guerrilla de las FARC, luego de la reunión que sostuvo con los representantes del gobierno, a quienes entregó las propuestas para destrabar el proceso de paz.
No a un nuevo Plebiscito
La versión que en los últimos días ha circulado por medios de comunicación, en el sentido de repetir el Plebiscito del pasado 2 de octubre en el que los colombianos decidieron no refrendar dichos acuerdos, fue tema también para que Álvaro Uribe se pronunciara al respecto.
Sobre el particular, el exmandatario y cabeza visible del Partido Centro Democrático, dio un tácito No a la realización de un nuevo Plebiscito, tal como lo han sugerido algunos sectores políticos, argumentando motivos de que en zonas del país como la costa, la gente no pudo votar dados los problemas que ocasionó el paso del huracán Matthew por territorio colombiano.
Al respecto declaró:
Voy a hacer un reconocimiento, me atrevo a hacerlo, el doctor Mauricio Lizcano, presidente del Senado, dijo que no estaba de acuerdo con que le hicieran la trampa al país de inventarse motivos para un nuevo plebiscito”.
“Eso ayuda mucho”, puntualizó el senador Uribe.
Iglesias cristianas presentaron propuesta
El ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, sostuvo ayer una reunión con los representantes de las iglesias cristianas de Colombia que apoyaron el NO en el plebiscito, y le entregaron al Gobierno un paquete de propuestas para que sean tenidas en cuenta en los reajustes del acuerdo firmado con las FARC.
Exigen la exclusión de los textos de la denominada ideología de género, ante cualquier posibilidad de mantenerla dentro de la negociación.
También establecen que el acuerdo debe centrarse en la defensa de la familia colombiana, tal como lo establece la Constitución Nacional.
También hacen la propuesta para que haya un reconocimiento explícito individual y colectivo de los líderes de las iglesias cristianas, como víctimas del conflicto armado.
Agrega el texto la solicitud del derecho que tienen de educar a sus hijos con base en sus principios y valores, y la autonomía frente a las instituciones educativas en esa materia.
Solicitan que se eliminen los conceptos de identidad de género diversa, orientación sexual diversa, que desembocan en una ideología de género, del mismo modo la eliminación del enfoque diferencial.
