domingo, 05 de julio de 2026
Actualidad/ Creado el: 2016-03-08 02:11

Soy una mujer al servicio de Dios: María Nilsa

María Nilsa Ossa, es una religiosa de 52 años de edad, quien ha dedicado por más de 30 años de su vida al servicio de Dios. Hoy en día se siente orgullosa de ayudar a los más necesitados.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 08 de 2016

Brindarles amor a  hijos de familiares, a veces trae como consecuencia que muchas mujeres no quieran ser madres. Así le ocurrió a la hermana María Nilsa Ossa Osorio, una mujer que a la edad de 18 años le hizo saber a sus padres que no quería tener hijos, pero que sí quería seguir el camino de Dios para ayudar a niños y ancianos desamparados.

Esta religiosa pereirana considera que su infancia fue maravillosa, rodeada de amor por parte de su familia, en especial su padre; que para ella, era  su adoración. Hoy que ya no está, ella lo recuerda con alegría, porque siempre estuvo presente para apoyarla en todas sus decisiones, incluso aceptar que  siguiera el camino religioso, cuando él quería que llevara una vida normal como  cualquier mujer.

Eso mismo pasó con su madre, asegura María Nilsa. Ella le enseñó la vida católica, pero lo que nunca pensó es que su hija fuera a seguir el camino de servirle a Dios.

“Al principio fue muy duro para mi familia, mi madre no aceptaba que me alejara de ellos, porque sabía que si seguía este camino, no iba poder verlos seguido, ella quería que yo fuera profesional y tuviera mi propio hogar, esa negación fue cambiando y hoy en día mi madre y el resto de mi familia se sienten orgullosos de mí, hasta mis sobrinos se alegran cuando me ven y hasta me piden consejos, todos me quieren mucho”, dijo la hermana María Nilsa.

La familia por parte del padre, todos son católicos y 35 de ellos han seguido el camino de servirle a Dios; asegura que ha sido difícil la comunicación con ellos porque están dispersos por todo el país y otros en el exterior. Anhela algún día poder reunirse con ellos y compartir experiencias de sus vidas religiosas.

Su vocación de servicio

Durante sus 30 años de vida religiosa ha viajado por diferentes ciudades del país haciendo obras sociales; ayudando a niños y ancianos desamparados, madres adolescentes, embarazadas y familias de escasos recursos. Asimismo, ha tenido la oportunidad de viajar a Italia, donde estudió Teología del Derecho Canónico en la vida consagrada;  cuya finalidad es estudiar y desarrollar la regulación jurídica de la Iglesia Católica.

En sus dos años y medio en la ciudad de Neiva, ha podido trabajar con diferentes comunidades que necesitan de alguna ayuda; su deseo de servicio a los demás y el amor por los niños y ancianos desprotegidos, es lo que la motiva a seguir trabajando con pasión, incluso sin recibir ninguna incentivo económico. Actualmente trabaja como asistente administrativa del Ecónomo Diocesano y el salario es enviado a una fundación para niñas desamparadas.

Una de las preocupaciones de toda persona es llegar a la vejez y no tener su familia al lado o en otros casos quedar desamparado. Esto no le sucede a la hermana María Nilsa, debido a que toda persona que decide seguir este camino, tienen una casa para cuando lleguen a la tercera edad, “todas están tranquilas porque reciben atención privilegiada, enfermeras y médicos que están pendientes de su salud y alimentación, realmente nosotros no nos preocupamos por la vejez, tenemos todas las comodidades y estamos acompañadas por las demás hermanas en las casas que nos asignen”.

María Nilsa, asegura que para seguir el camino de Dios, se necesita principalmente de vocación, venir de familia católica y con  buenos principios, condiciones que no cualquier persona puede cumplir.

Después de esto, debe pasar por la etapa de la preparación: aspirantado, postulantado, noviciado y juniorado, en las cuales se va dando una formación procesal donde la joven clarifica su llamado y se prepara para dar una respuesta a Dios.

Como toda adolescente, a la religiosa, no le faltaron los pretendientes, incluso llegó a sentir un cariño muy especial por un joven que le prometió hacerla feliz, pero su amor a Dios y el deseo de ayudar fue más fuerte. Desde entonces nunca más ha pasado por su mente un gusto hacia un hombre.

A sus 52 años, la hermana María Nilsa, siente que seguir el camino religioso ha sido la mejor decisión, porque desde ahí ha podido servirle a la sociedad, ayudando  a las personas más necesitadas y lo mejor según ella, “poder servirle a Dios en cuerpo y alma a través de sus superiores”.