Solidaridad con Mocoa
La penosa búsqueda de sobrevivientes continúa en Mocoa. El último reporte de las autoridades indica que van más de 273 muertos, de ellos al menos 43 niños.
Jhon Freddy Figueroa
Diario del Huila, Neiva
“La casita se movía de un lado para otro y llorábamos a gritos. Me queda solo la ropa que tengo puesta”, lo dice Rosa María, una mujer de 82 años a quien la avalancha le quitó todo menos su vida.
Relatos como el de Rosa María y otros tantos más dramáticos son los que se escuchan en Mocoa, tres días después del trágico amanecer en la capital de Putumayo. Hasta ahora el reporte de las autoridades data de 273 muertos y centenares de desaparecidos.
Del numeroso listado de fallecidos según indicó Medicina Legal, al menos 43 son niños a quienes la madre naturaleza les arrebató su vida; otros deambulan por centros asistenciales de Pasto, Mocoa, Neiva entre otras regiones a la espera de que aparezcan sus padres o familiares cercanos a reclamarlos.

Solidaridad por doquier
Desde que se conocieron los hechos Colombia entera se ha solidarizado con los habitantes de Mocoa; al sitio han llegado toneladas de ayudas en especie que han servido para mitigar la pena, incertidumbre y la segunda oportunidad de vida que recibieron muchos habitantes que gracias a Dios lograron salvar sus vida más no sus enseres.
Con la tragedia, se activó sistema de ayuda humanitaria para familias afectadas y en sedes de la Cruz Roja, Defensa Civil y Unidades Militares se han puesto puntos de recepción de ayudas para los miles de damnificados.
Por su parte el Gobierno Nacional que ha hecho presencia en la zona devastada ha indicado que se destinarán los recursos necesarios para la pronta recuperación de Mocoa y a la vez ha hecho el llamado para que cese las donaciones de ropa usada y alimentos perecederos, sin embargo la solidaridad nacional e internacional no cesa, dado que a cada momento aumenta las víctimas y el panorama de destrucción da cuenta de lo vivido.
Entre todo el horizonte destructivo, el campo santo de la Mocoa se ha convertido en un tanatorio improvisado en donde reposan cadáveres que esperan ser reclamados por dolientes; mientras a las puertas de la necrópolis se concentran centenares de personas a la espera de saber si alguno de sus familiares u amigos, hace parte de los centenares de cuerpos que desde las alturas se divisan cubiertos de bolsas blancas.
Ayer, algunos de ellos tuvieron la ocasión de entrar para despedir y llorar a sus parientes. La escena cargada de dolor de por si sensibiliza y toca la fibra más profunda del corazón.

Restablecer la energía
Los daños en la infraestructura eléctrica en Mocoa fueron considerables. La Subestación Mocoa, única conexión con que cuenta el departamento del Putumayo al Sistema Interconectado Nacional, quedó totalmente destruida e inoperable, por lo que en las condiciones actuales no hay posibilidades de importación de energía eléctrica desde dicho sistema para la atención de la demanda de electricidad en la región y se hace necesario implementar una solución de emergencia que permita la atención del servicio en forma provisional.
Teniendo en cuenta la imposibilidad de operación de la subestación Mocoa, se tomó la decisión de poner a disposición de la Empresa de Energía del Putumayo en un término de 3 a 4 días, en un trabajo conjunto con Electrohuila, la conexión en 115 kV desde la Subestación Altamira a través del circuito Altamira- Mocoa, para alimentar una subestación móvil que se instalará en el Municipio de Mocoa. Esta conexión permite transferir 20 MW ofrecidos por Electrohuila en este nivel de tensión.

