Sentidos adiós a Jessica Lizeth, en Garzón
El pueblo garzoneño conmocionado por su temprana desaparición acompañó los actos fúnebres de la hija del concejal Henry Beltrán y la licenciada Vilma Rodríguez.
Con un lleno total en la catedral Diocesana de Garzón, donde se realizó en la tarde de ayer la misa exequial y un masivo acompañamiento a su última morada el pueblo garzoneño, despidió en su camino a la eternidad a Jessica Lizeth Beltrán Rodríguez, la joven que pereció el lunes anterior en el accidente en la vía Gigante – Hobo.
Durante la misa que se prolongó por más de dos horas el padre de Jessica, concejal Henry Beltrán, resaltó las virtudes de su hija, su inteligencia, seriedad, carisma y los grandes anhelos que tenía la joven de salir adelante.
Igualmente el cabildante agradeció a la ciudadanía garzoneña, la gran solidaridad y acompañamiento que su familia ha tenido desde el mismo momento en que ocurrió la desgracia.
Posterior a la homilía, el cadáver de la joven fue trasladado al cementerio de la localidad donde en medio de la tristeza y el llanto de su familia, de sus compañeros de colegio, de infancia y adolescencia, además de sus vecinos del barrio Nazaret, fue sepultada.
El corredor de la muerte
El reclamo general de los asistentes al sepelio de la joven profesional, fue al Gobierno Nacional, por la urgente ampliación de la vía Garzón – Neiva, donde este año se han presentado 14 accidentes, donde murieron diez personas.
“Este tramo de 114 kilómetros, se ha convertido en un verdadero corredor de la muerte por la estrechez de la vía y la imprudencia de algunos conductores.
Es común observar la caravana de Tractomulas que vienen y van, sumando a las altas velocidades de algunos conductores entre ellos los del transporte público interdepartamental, que por la guerra del centavo ponen en riesgo a los pasajeros.
Necesitamos que se aceleren los trabajos de la ampliación de este corredor vial para que este corredor vial, deje de ser un camino a la muerte, en el que se ha se ha convertido en los últimos años” manifestó el abogado William Díaz, uno de los asistentes al sepelio.
