Reencuentro, 54 años después
Carmen García se fue de su casa cuando tenía sólo treces años de edad, buscando oportunidades para un mejor futuro, desde entonces perdió total contacto con sus padres y hermanos.
Hace 54 años, una adolescente intrépida se desplazó desde El Doncello, Caquetá hacia la capital del país dejando atrás a su mamá, su papá, dos hermanas y un bebé que se encontraba en camino. Sin dimensionar que la búsqueda de una vida diferente a la que tenía, la llevaría a alejarse definitivamente de su familia. La situación se hizo más compleja ante la dificultad de las comunicaciones y desplazamientos de la época.
Llegó a la ciudad de Bogotá en donde a pesar de su corta edad, logró conseguir un empleo para sostenerse económicamente. Trabajó en cafeterías, restaurantes y en las oficinas de los ferrocarriles nacionales, en donde encontró el amor de Luis Velosa, quien es desde hace 47 años su esposo, compañero de vida y con quien tiene cuatro hijos que han sido su inspiración para salir adelante.
Sin embargo, la ausencia de su madre y sus hermanos durante la mayor parte de su vida, le generaron sentimientos de vacío, tristeza y nostalgia que la impulsaron a emprender la búsqueda de sus familiares y conocer cuál habría sido su suerte durante más de cincuenta años. La incertidumbre de si su madre aún estará viva, la embargaba todos los días.

Con la ayuda de su hija Marcela, su fiel confidente, y de la alcaldía de Madrid, Cundinamarca, lugar en el que reside actualmente, y del programa ‘Colombia mayor’, Carmen buscó los posibles lugares a los que se podía haber trasladado su mamá, hasta que su investigación arrojó como una opción el municipio de Campoalegre, Huila. La información que le suministraron indicaba que Isabelina García de Díaz, su madre, se encontraba allí.
Como si el destino se opusiera al anhelado reencuentro, el viaje que tenían planeado se vio interrumpido por la avalancha que afectó a la capital arrocera del departamento el pasado 22 de febrero. Por lo que debieron posponerlo y continuar viviendo en la incertidumbre, finalmente lograron contactarse con personas que conocían a la señora y establecer que se había trasladado a la capital huilense.
Ayer, más de medio siglo sin ver a su familia y de tormentosos años de búsqueda e incertidumbre, Carmen García se reencontró con su hermana, Paula y ‘Doña Isabelina’ una mujer de 89 años, cuya memoria falla constantemente y que ha perdido el sentido del oído. Lo cual no fue impedimento para que madre e hijas, se unieran en un conmovedor abrazo.
Entre lágrimas, las hermanas empezaron a contar sus historias de vida, como si quisieran narrar en unos minutos lo que había sucedido en tanto tiempo, mientras doña Isabelina las observaba con atención; y Marcela, hija de Carmen, se maravillaba con el momento que su madre había anhelado durante tanto tiempo y que al fin se hizo realidad.
