lunes, 06 de julio de 2026
Actualidad/ Creado el: 2016-07-21 02:48

Petróleo en Puerto Gaitán demanda un alto costo

La Federación Internacional de Derechos Humanos expresó con preocupación en un informe, los daños ambientales y sociales que habría causado la empresa petrolera Pacific Rubiales, en el departamento que provee más de la mitad del crudo que se extrae en el país.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 21 de 2016

Vertimientos contaminantes en Caño Rubiales, sismos en el municipio de Puerto Gaitán, represión de los líderes sindicales y un impacto negativo sobre el pueblo indígena sikuani. Esos son algunos de los problemas sociales y ambientales que encontró la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) en los bloques petroleros de Rubiales-Pirirí, más conocidos como campo Rubiales.

Para llegar a esta conclusión la FIDH, compuesta por más de 100 organizaciones de derechos humanos de 10 países, estudió las acciones de la petrolera por dos años, entrevistó a autoridades públicas y privadas, y encuestó a más de 500 pobladores, trabajadores e indígenas. En estos estudios también participaron el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo (CAJAR) y el Proyecto de Acompañamiento y Solidaridad Internacional en Colombia (Paso).

El informe se publicó 11 días después de que la empresa canadiense Pacific Exploration & Production Corp. le entregara campo Rubiales, el bloque petrolero más productivo del país, a la empresa nacional Ecopetrol, ya que la multinacional se encuentra al borde de la quiebra.

Al dirigirle la pregunta a Pacific, la compañía petrolera respondió que tal y como en ocasiones anteriores lo ha realizado, cumplirá con las obligaciones y compromisos en la ley colombiana y las licencias ambientales derivadas de su actividad directa en la región.

 

La mayor pérdida: el agua

Desde 1999 hasta 2013, el municipio de Puerto Gaitán sufrió 11 temblores. Así lo muestra la Red Sismológica Nacional y el Servicio Geológico Colombiano. En contraste, entre el 2 de abril de 2013 y el 28 de junio de 2016 se han producido 976 sismos. Esto, dice el informe de la FIDH, podría ser resultado de técnicas de reinyección bajo tierra de aguas residualesm, con las que operan las empresas en campo Rubiales.

El estudio explica que, como hay tanta agua en los yacimientos donde se encuentra el petróleo en campo Rubiales, por cada barril de crudo extraído se producen cerca de 20 barriles de agua residual. Cada día se producen 1 250 000 barriles del líquido que se vierten a caño Rubiales o se reinyectan en los yacimientos. Esto podría causar alteraciones en el subsuelo.

Para reducir los vertimientos de aguas industriales, Pacific creó el proyecto Agrocascada. La idea con esta iniciativa era tratar el agua residual y luego reutilizarla en el riego de cultivo de palma africana. Pero también ahí la FIDH encontró irregularidades, ya que la petrolera habría plantado más palma de la que se le había autorizado y sobrepasó la cantidad de agua con la que las regaba. Esto contaminó el medioambiente y menguó la biodiversidad.

 

El reclamo de la comunidad afectada

El equipo de investigación entrevistó a habitantes de las veredas Rubiales, Santa Helena y Puerto Triunfo, en su mayoría trabajadores de Pacific y sus empresas contratistas. También habló con comunidades indígenas, representantes de Ecopetrol, Pacific, y una compañía contratista. Además sostuvo reuniones con autoridades nacionales, regionales y locales, embajadas e instituciones internacionales, sindicatos y ONG. Todo esto para dimensionar los impactos sociales en la comunidad.

El 81 por ciento de los trabajadores encuestados opinaron que la empresa no permitía la afiliación libre y voluntaria a un sindicato, y el 79 por ciento de ellos afirman que podrían ser despedidos como represalia por afiliarse a la Unión Sindical Obrera (USO).

Otras sugerencias son sociales, como establecer estándares claros en Canadá para asegurarse de que empresas de ese país, asuman su responsabilidad cuando haya evidencia de daños ambientales o violaciones a los derechos humanos, que se deban a sus actividades extractivas.