Mario Solano Calderón, aspirante a la dirección de Comfamiliar
En un diálogo franco y sincero habla de su trayectoria en el sector público.
Médico y abogado con especialización en gerencia hospitalaria de la Universidad Javeriana, con amplia experiencia en el manejo de entidades de seguridad social.
¿Usted es político?
Todos los humanos somos políticos, además de una forma de interrelacionarse con los demás, pero hoy en día, se tilda de políticos a todos aquellos que ocupan cargos en el Estado y si es por esto último, soy político porque he ocupado cargos en el estado.
¿Tiene jefe político?
Los cargos que he ocupado en los últimos 15 años ningún político me ha recomendado, por lo que le puedo decir que no tengo jefe político.
¿Por qué se dice que lo destituyeron de la Contraloría General de la República?
Quiero expresarle que, primero, no me recomendó nadie para ingresar a la Contraloría General. Se hizo una labor espectacular en todo lo social como delegado del sector social, desde ese momento se descubrieron los problemas de alimentación escolar, se documentaron y se pasaron a la Dirección de Investigaciones Fiscales, se logró igualmente descubrir los niños fantasmas en colegios que cobraban por cupos que no asignaban en la realidad, se describió cómo algunas EPS desviaban los recursos de la salud para sus propios intereses, en fin, se dieron grandes resultados, pero como siempre, en todos los cargos el nominador tiene la potestad de cambiar su equipo de libre nombramiento y eso hizo en su momento la contralora general, pero nunca me destituyó, la destitución se da cuando existen irregularidades y por políticas de manejo de personal, el ser dicho cargo político, no tener yo ningún padrino político y en su forma de ser, a mí me llamó y me comunicó la insubsistencia, no sé de dónde han sacado que me destituyeron, o si no, ¿por qué creen que hoy en día, la secretaria de la contralora general del momento esté colocando en mi muro comentarios elogiosos?
Pero se habla de que usted tuvo vinculación con el carrusel de Bogotá…
Cuando asumo como Contralor de Bogotá, a mi antecesor lo habían destituido por corrupción y estaba en la cárcel, fue el momento más duro que ha tenido la ciudad de Bogotá por corrupción, en ese momento asumo dicha Contraloría y logramos en corto tiempo exponer la mayoría de las irregularidades dadas en la ciudad y claro que me generó muchos inconvenientes como denuncia y quejas en la Procuraduría que, hoy en día, después de profundas investigaciones, las cerraron y nos dieron la razón de haber actuado correctamente; esa fue mi vinculación con la contratación de Bogotá, ponerla al descubierto.
¿A usted por qué siempre le han tocado las instituciones más corruptas?
El Hospital Hernando Moncaleano lo asumimos en un momento muy crítico pero afortunadamente, lo dejamos entre los tres mejores de Colombia y por primera vez generaba utilidades económicas además de las sociales.
El fondo del Congreso de la Republica, cuando lo asumí, la orden era liquidarlo; lo organizamos se empezó la revisión de las pensiones a todos los congresistas que la tenían mal liquidada y hoy en día, de las cinco entidades que manejaban pensiones y salud hace 14 o 15 años, la única que está funcionando es el Fondo.
En Cajanal, el presidente de la República me pide que le colabore ya que hacía seis u ocho meses había expedido el decreto escindiendo la entidad, o sea, dividiéndola, y no se había logrado, la asumí y a los 60 días estaba escindida, una en salud y la otra en pensiones, pero le confieso que esa entidad sí era fuerte, fue muy duro y lo importante es que hemos superado las pruebas, que a pesar de lo difíciles que hayan sido, nunca he tenido problemas de corrupción.
¿Qué opina de Comfamiliar?
Opinar sobre Comfamiliar en estos momentos no sería pertinente ya que tenemos una entrevista con los consejeros y sería irrespetar dicha entrevista.
