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Actualidad/ Creado el: 2016-06-14 06:32

Los riesgos de la automedicación

Siempre es adecuado que el medicamento sea formulado por un médico, tomado con responsabilidad con la intención de que haga más beneficio que daño.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 14 de 2016

Por Luis Alfonso Laverde Gaona

Médico Farmacoepidemiólogo

Los medicamentos son compuestos importantes para mejorar o mantener nuestro estado de salud, algunos de muy fácil adquisición como el acetaminofén o el omeprazol, estando presentes en casi todos los hogares y de la misma manera, fácilmente recomendados en el voz a voz entre las personas, lo que hace creer que son medicamentos “inofensivos”, aumentando el fenómeno de la automedicación.

Históricamente, han surgido complicaciones graves de algunos medicamentos en el mundo, como fue el caso de la talidomida que se usó en los años 60 para aliviar las náuseas en las embarazadas y que causó cientos de nacimientos de niños sin brazos ni piernas, una enfermedad llamada Focomelia (los brazos y las piernas parecían las aletas de las focas).

En 1968, se puso en marcha el Programa OMS de Vigilancia Farmacéutica Internacional con la idea de agrupar todos los reportes sobre problemas de seguridad de los medicamentos que se generaran a nivel mundial. De esta manera, se da inicio a un concepto nuevo sobre la seguridad y control de los medicamentos: la farmacovigilancia, la cual estudia los problemas asociados al uso y los efectos del uso de medicamentos en la sociedad con el objetivo de prevenirlos y resolverlos.

Cada país, así mismo, cuenta con un organismo nacional encargado de realizar la vigilancia de los medicamentos; Estados Unidos cuenta con la FDA, Europa con la EMA, y en Colombia contamos con el INVIMA, organismo creado en 1993 y es la encargada de recibir todos los reportes que se hagan por los problemas de los medicamentos en las personas, realizar los seguimientos respectivos y generar las alertas de los medicamentos cuando se haya demostrado que pueden ocasionar algún problema a las personas. 

Debido a todo este proceso, es que de una manera periódica, varias agencias a nivel mundial lanzan alertas sobre problemas, cuidados o recomendaciones que si bien, no son obligatorias cumplirlas o acatarlas, se deben tener en cuenta sus advertencias para disminuir la probabilidad de alguna complicación medicamentosa.

A continuación, se citarán algunas alertas generadas de manera reciente, que por ser medicamentos de amplio consumo, venta libre y que dan “confianza”, son interesantes dar a conocer a nivel general.

Metoclopramida: Cuidado en los niños

La metoclopramida es un muy buen medicamento para controlar las náuseas y el vómito en cualquier persona. Sin embargo, se sabe que este medicamento en el corto plazo puede causar movimientos involuntarios como temblores y tics nerviosos, siendo más frecuentes en los niños y jóvenes generalmente a dosis altas y posibles problemas cardiacos en pacientes adultos mayores o con enfermedades que pueden ocasionar problemas del corazón, como la hipertensión arterial. Pueden ocasionar también contracciones dolorosas de los músculos de la cara, cuello o lengua principalmente en adultos. Debido a estos inconvenientes de seguridad, algunas agencias han generado alertas con la siguiente recomendación:

  1.     En lo posible, no se debe suministrar metoclopramida a menores de 1 año.
  2.     Su consumo debe ser por máximo 5 días en las indicaciones comunes.
  3.     No se debe tomar más de 3 tabletas al día (máximo 30 mg diarios.

Ketoconazol y Nimesulide: no muy amigables con el hígado

El ketoconazol es un medicamento con una muy buena capacidad de controlar y eliminar infecciones por hongos en distintas partes del cuerpo, como piel y uñas. Sin embargo, se ha demostrado que la presentación oral (tabletas y suspensión) puede ocasionar lesiones muy serias al hígado, en algunos casos lo suficientemente graves como para que el paciente requiriera un trasplante de hígado y en otros casos produjo la muerte.

De igual manera, se ha observado que el nimesulide, un medicamento adecuado para el manejo del dolor, también ha ocasionado lesiones en el hígado de aquellos pacientes que lo consumían por largo tiempo.

Al respecto, el INVIMA generó la siguiente recomendación:

Ketoconazol:

  1.     Usar ketoconazol en situaciones donde la infección por los hongos ponga en riesgo la vida de los pacientes y no hayan alternativas terapéuticas o no sean toleradas.
  2.     Realizar exámenes para mirar el funcionamiento del hígado antes de iniciar el tratamiento y durante su uso.
  3.     No consumir alcohol mientras se toma el medicamento, y no consumir el medicamento si tiene antecedentes de daño del hígado.

Nimesulide:

  1.     Usarlo por un periodo máximo de 15 días.
  2.     Usarlo como analgésico de segunda línea (es decir, consumirlo después de probar otros analgésicos como el naproxeno, ibuprofeno, etc. y que no hayan calmado el dolor)
  3.     No usarlo en enfermedades crónicas (ej: osteoartritis).

En Europa, se ha propuesto incluso que sea retirada la presentación oral del ketoconazol.

Por lo descrito anteriormente, es que se insiste en la importancia de no automedicarse, ya que no se sabe cómo puede interactuar un medicamento ni qué posibles riesgos esconde. Tampoco quiere decir que a todo el mundo le dé la complicación por consumir el medicamento, pero sí se puede aumentar el riesgo y la probabilidad de que suceda. Siempre es adecuado que el medicamento sea formulado por un médico, tomado con responsabilidad con la intención que haga más beneficio que daño.