Los planes republicanos para detener a Trump
Nada qué hacer. Ni la maquinaria del Partido Republicano, que rechaza a Donald Trump, ni la campaña de insultos y anti Trump de Ted Cruz y John Kasich ni las metidas de pata lograron detener al magnate republicano.
Trump se impuso en las cruciales primarias republicanas de Indiana y queda a un paso de ganar la nominación en la convención del Partido Republicana que se celebrará en julio.
Trump se apunta así una nueva victoria que podría resultar determinante, ya que se llevará la mayoría de los 57 delegados en juego en ese estado y se situará en una posición muy favorable para alcanzar los 1.237 que necesita para obtener la nominación del partido para las elecciones presidenciales de noviembre. Según un recuento de la cadena CNN, el millonario cuenta con 1.002.
Pero a una buena parte del establishment republicano, Trump les sigue pareciendo el peor candidato y mueven sus fichas para detenerlo. Cruz era su gran apuesta, que a pesar de la derrota, aún sigue siendo una opción.
Lo que según la prensa, está intentando hacer un ala del partido es que no gane más delegados, para así lograr una convención abierta y proponer otros candidatos. Si ningún candidato obtiene el número de delegados para hacerse con la nominación, las reglas de la convención republicana podrían abrirles camino a otros candidatos.
Si un candidato logra la mayoría en las primarias, la convención se limita a ratificar su nominación en una sola votación en la que solo el 5% de los delegados son libres de apoyar a quien deseen, mientras que el 95% debe seguir lo decidido por el voto popular en las primarias.
