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Actualidad/ Creado el: 2016-08-01 02:54

Lazos de unidad surcolombiana

Es indudable que la consolidación de los acuerdos de paz en La Habana, representa una gran oportunidad para el progreso de esta región.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 01 de 2016

En materia agropecuaria, la región Surcolombiana no solamente ocupa un lugar destacado en el panorama nacional, sino que tiene las potencialidades necesarias para convertirse en el principal sostén de la seguridad y la soberanía alimentaria del país.

Por: Eduardo Gutiérrez Arias

El Encuentro de los Gobernadores del Surcolombiano en la ciudad de Neiva, el pasado miércoles 27 y jueves 28 de julio para unificar criterios en torno a las negociaciones de paz con las FARC, las veredas, zonas campamentarias de ubicación de los guerrilleros, la seguridad ciudadana y los planes de desarrollo de la región en el postconflicto armado; volvieron a recodarnos que somos surcolombianos.

El tema de la región Surcolombiana, no sólo como región administrativa y de planificación, sino también como región económica, social y cultural, había quedado adormecida después de que los gobernadores del periodo 2001 al 2003: Guillermo Alfonso Jaramillo del Tolima, Parmenio Cuéllar de Nariño, Floro Tunubalá del Cauca, Juan de Jesús Cárdenas del Huila, Pablo Adriano Muñoz del Caquetá y Juan Gerardo Guerrero del Putumayo; realizaron varios encuentros, crearon comisiones conjuntas de trabajo, elaboraron documentos de planificación y se propusieron sentar las bases para la construcción de esta región.

En esa época los académicos de esos departamentos polemizaron bastante sobre las diferencias entre región natural, geográfica, económica y de planificación, y llegaron a un cierto consenso de que las regiones económicas y de planificación deben ser construidas por las mujeres y hombres que las habitan, reconociendo las ventajas y oportunidades que les brinda un accionar concertado unificadamente para su progreso futuro.

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Mapa de la región Surcolombiana elaborado por el ingeniero Mauricio Martínez para este artículo

En Colombia existen regiones naturales que a su vez se han convertido en regiones económicas, administrativas y de planificación, sobre cuya conformación no existen dudas ni discusión alguna. Hablamos de la región Caribe, la Orinoquía, la Amazonía y la Pacífica. Pero cuando nos referimos a los departamentos de la zona andina, la situación se complica, dado que allí existen regiones o subregiones con límites bastante indefinidos y complejos. Allí figuran los departamentos de la región paisa (antes llamada eje cafetero), el altiplano cundiboyacense, los santanderes y nosotros los sureños con pastusos, caucanos, opitas, tolimenses, caqueteños y putumayenses. Cuando se inició el proceso moderno de la planificación del desarrollo en el país, algunos gobiernos nos ubicaron en la región llamada Centro Oriente, al lado de santandereanos, boyacenses y cundinamarqueses, a pesar de nuestras notorias diferencias económicas y culturales y las propias distancias geográficas.

En el actual Plan Nacional de Desarrollo “Todos por un nuevo país” (2014 -2018), aparecemos como región Centro – Sur en donde se incluye a Tolima, Huila, Caquetá y Putumayo, y se nos propone como metas fundamentales los desarrollos ambiental y agroindustrial. Cauca y Nariño son ubicados en la región Pacífico. Veamos algunos de nuestros principales lazos comunes para construir región en este sur de Colombia.

Lazos comunes de la región Surcolombiana

Geográficamente, la región Surcolombiana es la estrella orográfica del país, donde se encuentra el Macizo Colombiano muy cerca del macizo de Los Pastos y donde Los Andes se bifurcan dando origen a las tres cordilleras colombianas: la Occidental, la Central y la Oriental. Esto a su vez la convierte en la estrella hidrográfica donde nacen cinco de nuestros más grandes ríos: el Magdalena, el Cauca, el Patía,  el Putumayo y el Caquetá. Si le sumamos sus 362 lagunas y los 13 páramos, entenderemos que es el gran reservorio y fábrica de agua del país, incluso la Unesco lo clasificó como reserva de la biosfera.

Antropológica e históricamente, la región fue el límite hasta donde llegó el gran imperio incaico. Las tribus que la habitaban no habían aceptado el dominio de Atahualpa y sus antecesores y tampoco se sometieron fácilmente al coloniaje español, presentando una dura y prolongada resistencia al invasor. Eso la fue convirtiendo en una región marginal, alejada de los grandes centros del poder. Lograda la independencia y  conformada la República, continuó siendo marginal al llamado triángulo de oro del desarrollo conformado por las tres ciudades región: Bogotá, Medellín y Cali. Sin embargo, desde sus territorios salieron los colonizadores que le dieron vida económica al Caquetá y al Putumayo. Incluso la parte occidental de los llanos orientales recibió su influjo y aporte.

Hoy la región es una tierra de promisión. Se ha convertido en el nuevo eje cafetero del país. Es la tierra de las frutas, la piscicultura y el arroz. También del turismo arqueológico, cultural y agroecológico. Es también la tierra del bambuco, la guabina y el torbellino. Tiene 218.878 kilómetros cuadrados que representan el 19.17 por ciento de todo el territorio nacional, la quinta parte del mismo; sus 6.572.408 habitantes son el 13.8 por ciento del total de la población nacional. En materia económica su producción alcanza el 8.3 por ciento del PIB colombiano. Pero el PIB per cápita de todos sus departamentos está por debajo del PIB per cápita nacional, estimada en US $6.056 para el 2015, equivalente a $16.611.608 a un cambio de $2.743, que fue el promedio de ese año. También el índice de necesidades básicas insatisfechas (NBI) es superior al promedio nacional, tal como nos lo indica el cuadro que a continuación presentamos. Esto en alguna medida explica que sea una de las regiones más afectadas por el fenómeno de la violencia en estos 60 años de guerra del país, y donde los paros agrarios han sido masivos y notorios en los últimos años.

CIFRAS ECONÓMICAS REGIÓN SURCOLOMBIANA (TOLIMA, HUILA, CAQUETÁ, PUTUMAYO, CAUCA, NARIÑO) AL AÑO 2014

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Cuadro elaborado por el autor del artículo en base a la información estadística del Dane al año 2014 (www.dane.gov.co)

En materia agropecuaria, la región Surcolombiana no solamente ocupa un lugar destacado en el panorama nacional, sino que tiene las potencialidades necesarias para convertirse en el principal sostén de la seguridad y soberanía alimentaria del país y en un importante exportador de productos agroindustriales, en la medida en que mejore sus sistemas productivos y su base industrial para generarle valor agregado a la producción primaria, y llevar a los mercados internacionales productos finales de alta calidad.

El cuadro de producción agropecuaria que presentamos a continuación, elaborado en base a las estadísticas del Ministerio de Agricultura y de gremios como la Federación de Cafeteros, Federarroz, Ashofrucol y Fedegan, registra que los seis departamentos del sur son el nuevo eje cafetero de Colombia, con el 42.82 por ciento del total de la producción nacional y con las mejores calidades de cafés especiales, ganadores de muchos concursos internacionales de calidad del grano. En materia ganadera tiene el 13.75 por ciento del hato ganadero del país. En frutas tiene el 23.7 por ciento de las tierras aptas para este rubro y genera cerca del 30 por ciento de la producción total colombiana. En arroz, sin la información de Putumayo, Cauca y Nariño, su producción representa el 41 por ciento de la nacional. En cacao, sin información de Caquetá, Putumayo y Cauca, es el 21 por ciento del país. Estamos hablando de cultivos priorizados en la agenda nacional  y con gran significación tanto para la seguridad alimentaria de los colombianos como para generar exportaciones y mejorar nuestra balanza comercial, en coyunturas como la actual, cuando los ingresos por la producción minenroenrgética se han reducido por la caída en los precios del petróleo y el carbón.

PRODUCCIÓN AGROPECUARIA REGIÓN SURCOLOMBIANA (TOLIMA, HUILA, CAQUETÁ, PUTUMAYO, CAUCA, NARIÑO)

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Cuadro elaborado por el autor del artículo en base a la información estadística de evaluaciones agropecuarias de Minagricultura, últimos años y otras fuentes.

Es indudable que la consolidación de los acuerdos de paz en La Habana, representa una gran oportunidad para el progreso de esta región, de la cual había huido la inversión, tenía los más altos índices de desplazamiento, se había contaminado con todo tipo de economías ilegales y estaba perdiendo en la guerra lo mejor de su juventud. Hoy la tarea es reconstruirla con una adecuada visión de desarrollo, incluyente, democrático, sostenible y sustentable, por parte de sus moradores y con el apoyo decidido del país y la comunidad internacional. Por eso fue extraño y poco alentador, que en este Encuentro de Gobernadores no estuviera ni el presidente de la República, ni el director nacional de Planeación. Ojalá estos altos funcionarios entiendan que también aquí se está jugando un mejor futuro para toda Colombia.

 

[1] Plan Frutícola Nacional de Ashofrucol.

[2] Análisis socioeconómico sector cacaotero colombiano. Ricardo Arboleda y Alejandro Gonzáles. 2010