La diabetes será la séptima causa de defunción para 2030
Intensificar la prevención, mejorar la atención y reforzar la vigilancia, son los objetivos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el día mundial de la salud. La epidemia de diabetes está aumentando rápidamente en muchos países y, de manera extraordinaria, en los países de ingresos bajos y medianos.
Colombia se ubica como el segundo país con mayor número de diabéticos en la región de Centro y Sur América con 24,1 millones de personas adultas diagnosticadas con diabetes tipo II en el 2015, según cifras de la OMS, lo cual lo acerca cada vez más a Brasil y esta problemática preocupante, si se tiene en cuenta el tamaño de ese país y la cantidad de población que allí vive. Se señala al 2010 como el año en que en Colombia se disparó la diabetes.
Las estadísticas tienen a muchos expertos en el ámbito de la salud rascándose la cabeza y en el caso de Colombia, no es menor la preocupación. Es que a 2013, en el país se tienen diagnosticadas 2,1 millones de personas y en el 2012 esta enfermedad fue la causa directa de unos 1,5 millones de defunciones, de las que más del 80% se produjeron en países de ingresos bajos y medianos.
De acuerdo con estas cifras, la OMS presume que la diabetes será la séptima causa de defunción para 2030 y para el año 2035, se espera que la cifra de 24,1 millones de diabéticos que están hoy en Centro y Sur América aumente en casi un 60%, para pasar a 38,5 millones de diabetes tipo II.
La enfermedad
Según lo explican médicos de la Organización Mundial, la diabetes es una enfermedad crónica que se produce cuando el páncreas no produce suficiente insulina, o cuando el cuerpo no puede utilizar eficazmente la insulina que produce. La insulina, una hormona que regula el azúcar en la sangre, nos aporta la energía necesaria para vivir. Si no puede llegar a las células para convertirse en energía, el azúcar se acumula en la sangre hasta alcanzar niveles perjudiciales.
Existen síntomas que pueden hacer sospechar la presencia de la enfermedad, como por ejemplo: demasiado cansancio, lo mismo que sueño, hambre, orinar más cantidad y con más frecuencia, alteraciones en la visión, pérdida de peso de manera inexplicable y dramática, hormigueos y corrientazos en los pies.
Existen dos formas principales de diabetes. Las personas con diabetes de tipo 1 generalmente no producen insulina, por lo que necesitan inyecciones de insulina para sobrevivir. Las personas con diabetes de tipo 2, que representan el 90% de los casos, suelen producir su propia insulina, pero la cantidad es insuficiente o no la pueden utilizar apropiadamente; por lo general, tienen sobrepeso y son sedentarias, dos circunstancias que aumentan sus necesidades de insulina.
Con el tiempo, la hiperglucemia puede poner en peligro a todos los órganos principales del cuerpo y provocar ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, neuropatías, insuficiencia renal, ceguera, impotencia e infecciones que pueden necesitar amputación.
Sin embargo, una gran proporción de los casos de diabetes son prevenibles. Algunas medidas simples relacionadas con el modo de vida se han revelado eficaces para prevenir o retrasar la aparición de la diabetes de tipo 2. El mantenimiento del peso normal, la realización de actividad física periódica y una dieta sana pueden reducir el riesgo de diabetes.
