Hernando Ruiz López
¿Comfamiliar es fuerte en educación y turismo además de otros aspectos; pero con respecto al manejo de los activos dedicados a la recreación que es lo que hay que hacer?
Las inversiones que en los últimos años ha hecho Comfamiliar en activos dedicados a la recreación y el esparcimiento de los huilenses hacen parte de su objetivo principal que es el bienestar de los trabajadores, especialmente los de menores ingresos.
Sin embargo, es necesario asegurarnos que efectivamente la gran masa de trabajadores huilenses que devengan menos de dos salarios mínimos tenga fácil acceso a esos establecimientos. Hay quejas en el sentido que las tarifas no siempre corresponden al entorno socio-económico que tenemos en el Huila y que no es fácil para un trabajador raso acceder a esos sitios de esparcimiento con toda su familia.
Ya he dicho que bajo nuestra orientación, la prioridad para esos sitios en que ofrezcan tarifas muy bajas para atender a los trabajadores de menores ingresos y a sus familias. Sin dejar de ofrecer los mismos servicios, ya con tarifas más remunerativas, a todo huilense que quiera hacer uso de ellos.
¿De llegar a ser electo Director de Comfamiliar es factible hacer una renovación del actual Consejo Directivo?
El actual Consejo Directivo fue elegido por un periodo de cuatro años. Yo mismo, como empresario adscrito a Comfamiliar, participé en ese proceso el año anterior.
Cualquier renovación o modificación de la conformación actual le corresponde exclusivamente al máximo organismo de la Caja, que es su Asamblea General.
El orden lógico es que la Asamblea elige Consejo Directivo y éste, a su vez, designa Director. Visto así, el Director es el último escalón en la estructura jerárquica de la Caja, y lo que le corresponde es acatar las directrices del Consejo directivo.
¿Uno de los temas que aqueja a Comfamiliar fue precisamente el relacionado a la salud y por el cual algunos directivos fueron llamados por la justicia. Respecto al manejo del negocio de la salud cuál es su propuesta para Comfamiliar?
El negocio de la salud que asumió Comfamiliar debe ser revisado en su totalidad. Empezando por el cumplimiento de la ley 1122 que ordena que el 60% de la contratación con IPS debe hacerse con entidades de naturaleza pública. Tal parece que ese porcentaje no se ha cumplido cabalmente, al menos dentro de la geografía del departamento del Huila.
Otro aspecto es el relativo a la correspondencia que debe haber en el volumen de la contratación de acuerdo al número de beneficiarios y al nivel de complejidad de la asistencia médica y hospitalaria requerida. Parece que no hay una equivalencia entre lo que se le paga a algunas clínicas de tipo privado, comparado con lo que se ha contratado con entidades públicas, como es el caso del Hospital General de Neiva, a pesar que ambos tiene el mismo potencial de atención en los tres niveles, bajo, medio y alto, al mismo número de beneficiarios.
Un tercer aspecto es el costo de la operación en el que está incurriendo Comfamiliar. Es probable que haya exceso burocrático que agrava la situación ya planteada en los dos puntos anteriores.
Por último, hay que fortalecer el trabajo conjunto con otras cajas que están en situación similar, respecto a la nivelación que debe hacer el gobierno nacional del costo per cápita en los dos regímenes: el contributivo y el subsidiado. El desbalance actual, que en materia de cobertura los tiene nivelados, no lo hace en materia de retribución a la EPS, lo que se traduce que estas hacen un gasto adicional que no es reconocido por el sistema general de salud.
