Estudian más medidas para desescalar el conflicto
El fin de semana el presidente Juan Manuel Santos anunció que los bombardeos a los campamentos de las FARC quedaban nuevamente suspendidos. Sin embargo, puso condiciones como que no se ataque a la Fuerza Pública, que cesen los atentados contra la infraestructura y la población civil.
El Gobierno Nacional está evaluando la posibilidad de tomar nuevas medidas para disminuir la intensidad del conflicto interno colombiano. Así lo reveló ayer a los medios de comunicación el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas.
“Podría ser, si el comportamiento del cese el fuego unilateral de las FARC y las condiciones puestas por el presidente se cumplen podría ser que pudiéramos tener otras medidas de desescalamiento”, dijo el alto funcionario a Caracol Radio.
Villegas aseguró que hasta el momento la guerrilla ha cumplido con la tregua unilateral que empezaron el 20 de julio, “se hizo una evaluación y el resultado es aceptable en las condiciones en que lo anunciaron las FARC, parece haberse cumplido”.
Concentración y condiciones
Sobre la eventual concentración de ese grupo guerrillero, el ministro de Defensa consideró que "ojalá en el futuro podamos tener a las FARC concentradas".
Explicó que las condiciones fijadas por el presidente Juan Manuel Santos para no bombardear los campamentos son que estos estén alejados de la población civil y que desde allí no se haga política armada ni desarmada. Además las FARC no pueden atacar a la Fuerza Pública ni a la infraestructura.
Hubo reacciones encontradas desde diversos sectores del Congreso de la República. La llamada Unidad Nacional estuvo de acuerdo con el cese de los bombardeos a las FARC y el Centro Democrático criticó el anuncio del presidente Santos.
Mientras que para la Unidad Nacional se “retomó el buen rumbo de las negociaciones de paz”, para sectores como el Uribismo, se trata de un “cese bilateral al fuego” al que habría accedido el jefe de Estado.
Desde la Unidad Nacional, el senador Armando Benedetti dijo que “el cese al fuego unilateral de las FARC, desminado, no reclutar menores de 17 años y el Gobierno no bombardear, en caso de que no haya que defender a la población o el territorio nacional, estamos retomando el buen rumbo de las negociaciones de paz”.
A su turno, el senador Roy Barreras dijo “si las FARC suspenden la lluvia de balas y el Gobierno la lluvia de bombas ha iniciado en serio el preámbulo de la paz”.
Al tiempo, desde el Centro Democrático el senador Álvaro Uribe dijo en su cuenta de Twitter, “en Norte de Santander quedan suspendidos bombardeos contra FARC, ELN y (alias) Megateo que delinquen juntos”.
“El premio a la dosis de sangre y destrucción de la semana anterior es la suspensión de bombardeos”, señaló otro de sus trinos.
El senador Ernesto Macías del mismo partido dijo que “Cabecillas FARC tienen sometido a Santos, le exigieron cese bilateral y les cumplió. Suspender bombardeos es poner en peligro la población”.
“Suspender bombardeos es el ‘cese bilateral’. Santos le hace el juego a FARC. Lo grave es que el Gobierno les cumple y FARC no cumple”, expresó también en su cuenta de Twitter.
Desde otros sectores como la Comisión de Paz del Congreso, el senador Iván Cepeda dijo que “la suspensión de bombardeos y alto al fuego son contribuciones reales a la paz. Solo quienes viven de la guerra y la sangre deploran avances”.
Las condiciones de Santos
El presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, anunció el pasado sábado desde Cartagena, que dio la orden de suspender desde ese día los “bombardeos aéreos a campamentos donde haya concentración de miembros de esa organización”.
Además, indicó que “a partir de la fecha ese tipo de bombardeos solo se podrán realizar por orden explícita del presidente de la República”.
Sin embargo, esta decisión será efectiva solo si los campamentos están alejados de los cascos urbanos, si no constituyen amenaza para la población o para la Fuerza Pública, si no ponen en peligro la infraestructura ni se desarrollan actividades proselitistas.
Santos Calderón sostuvo que el Gobierno Nacional y sus instituciones, en cumplimiento de sus obligaciones constitucionales continuarán transitando la protección de todos los colombianos y el cumplimiento de la ley en todo el territorio nacional.
Reiteró que desescalar el conflicto quiere decir “apagar poco a poco el fuego” y que ello significa “menos muertos, menos sufrimiento, menos víctimas”.
“Cuando los procesos se acercan a su fin “hay que ir cambiando las estrategias, ir cambiando la mentalidad, ir cambiando el comportamiento”, aseveró.
