Estrategia organizacional, la clave del éxito empresarial
Esmeralda Alarcón Villalba es una estratega organizacional. Escribe en medios especializados en economía. En diálogo con DIARIO DEL HUILA, se refirió a su trabajo y experiencia en reconocidas empresas.
Esmeralda Alarcón Villalba nació en Astrea – Cesar, a 2 horas de Valledupar, desde los 16 años se radicó en Bogotá, donde terminó sus estudios de bachillerato.
Paralelamente, desarrolló una carrera profesional combinando sus estudios de Administración de Empresas y posteriormente, Especialización en Gerencia Estratégica del Talento con el trabajo, en la que destaca a Marcopolo S.A., Compañía para la que laboró durante 10 años. Fundó en el 2012 LatinComHR, empresa de Consultoría en Gestión Estratégica Organizacional. Escribe para diferentes medios económicos como Portafolio.
¿Por qué se necesita orientar las palabras y las acciones al corazón de las personas para tener éxito?
Un líder es un ejemplo referencial, caracterizado por su integridad, visión, humildad y capacidad para influir en las personas para “hacer que sucedan las cosas”, movilizando voluntades.
¿En qué deben pensar los empresarios a la hora de elegir su talento humano?
Es importante contar con personas con competencias integrales (ser, saber, saber hacer, querer hacer= poder hacer), siendo lo más relevante el ser, que determina la actitud frente a la vida, valores y la forma de afrontar las situaciones difíciles, lo que implica el aprendizaje continuo y adaptabilidad al cambio, a lo que denominamos como potencial, la persona cuenta con el poder interior y determinación para lograr lo que se proponga.
¿Cuáles son las estrategias de motivación en las empresas más efectivas?
Organizaciones exitosas como Google, Zara, Sacyr, Toyota o Apple, tienen en común el contar con una Cultura organizacional centrada en el desarrollo y bienestar de las personas, esto se logra -creando identidad personal- y el uso de metodologías LEAN para el mejoramiento continuo en los procesos, lo que les permite contar con altos niveles de productividad, responder a los cambios del entorno, satisfacer a los clientes, ser responsables socialmente con los grupos de interés y convertirse en Lovemark para sus colaboradores, clientes y comunidad, “sentir amor por la marca”. Ventajas competitivas que les permite ser líderes en sus mercados.
¿Cómo lograr que los trabajadores se sientan a gusto en las empresas y aporten al crecimiento de las mismas?
Implica una planeación estratégica del talento humano, en la cual es indispensable concebir a la organización como un todo, es necesaria la alineación de la estrategia, los procesos, los recursos y la cultura, con el fin de contar con prácticas saludables de liderazgo, políticas y procedimientos, que promuevan la máxima eficiencia, el trabajo en equipo y la orientación al servicio “Lean Human Resources”, obteniendo como resultado un ambiente laboral favorable, en el que las personas sean valoradas, reconocidas, capacitadas y gestionadas integralmente para conseguir la armonía en la relación vida vs trabajo.
Hay claves para el éxito. ¿Cuáles son las suyas?
Lo primero que debemos entender es qué significa éxito. “Personalmente pienso que el éxito es conseguir un nivel de paz interior y consciencia elevado, que te hace ser humano y dejar tu mejor huella en este mundo a partir de lo que haces”.
Algunas de mis prácticas son:
- Orar y agradecer a Dios por lo que tengo.
- Gestionar mis emociones para que al máximo siempre estén en positivo.
- Seguir mi intuición.
- Trabajar con pasión en lo que me gusta, fijándome metas. siendo consciente de que el resultado puede ser diferente a lo que espero.
- Impulsar a otros a que alcancen sus sueños.
- Perdonar a quien me hace daño.
- Aprender continuamente de los demás y pedir feedback.
- Eliminar creencias que no me permite avanzar.
- Mantenerme en un círculo de personas positivas que me permiten desarrollar nuevas ideas.
- No engancharme con nada ni con nadie, permitiendo que las cosas fluyan.
¿Cuáles son las actitudes erróneas de liderazgo?
Algunas son: La falta de confianza en las personas, incidiendo en la baja disposición a la delegación, ocasionando en las personas bajo nivel de empoderamiento y/o desmotivación.
La falta de reconocimiento al trabajo excepcional o al esfuerzo adicional del colaborador. Evitar que las personas se desarrollen y avancen, opacándolas y/o disminuir sus capacidades. Jugar con las motivaciones del colaborador “prometer y no cumplir”.
Ausencia de comunicación al no compartir la información relevante o con oportunidad, para la efectividad en la realización del trabajo; ausencia de planificación del trabajo y/o gestión de recursos, ocasionando la afectación al colaborador en su tiempo personal o fluidez en el proceso.
Baja autoestima, reflejándolo en sentimientos negativos hacia el colaborador; manejo no adecuado de las situaciones de presión o conflictos personales, afectando el ambiente de trabajo del área, fluidez de los procesos; baja habilidad para consolidar el equipo, promoviendo el individualismo y la competencia entre los miembros del equipo.
¿Qué tienen diferente las mujeres a los hombres a la hora de liderar?
Según la Dra. Louann Brizendinne – Neurobióloga, “Las mujeres tenemos mejor inteligencia emocional: el hipocampo de la mujer es ligeramente más grande y es el que registra los datos emocionales, así mismo, es superior en el número de neuronas espejo para la empatía: las mujeres tienen más y son más activas”.
Por todo lo anterior, las mujeres por naturaleza contamos con mayor disposición para conectarnos con las emociones, acompañar, ser más detallistas y mediante procesos de formación y desarrollo, se pueden enfocar asertivamente para liderar y conseguir los objetivos en cualquier ámbito de nuestra vida. Una buena forma de equilibrar a un equipo es incluir a una mujer.
