El pasado turbulento del piloto de la avioneta estrellada en Bogotá
La caída en picada de la avioneta Beechcraft 60 en el barrio Luján, occidente de Bogotá, que dejó seis víctimas mortales, puso el foco de las autoridades en Juan Pablo Angulo Reyes, el capitán de la aeronave, quien también murió en el siniestro.
Lo primero que se dijo es que Angulo, de 51 años, era un experimentado piloto, formado en Estados Unidos y con cientos de horas de vuelo en aviones de pasajeros. Luego, sin mayores detalles, la Fiscalía reveló que estuvo investigado por narcotráfico.
El dato llevó al ex presidente Andrés Pastrana, quien se iba a movilizar en la aeronave hasta Girardot, a pedir una investigación exhaustiva que ya iniciaron las autoridades.
Un dato que ha llamado la atención es que Angulo, oriundo de Popayán (Cauca), duró 9 años en la aerolínea Avianca, piloteando un MD–83, avión con capacidad para 167 pasajeros y una velocidad de crucero de 893 kilómetros por hora.
Pero en 1999 fue retirado tras una investigación del área de seguridad aérea. El proceso se inició luego de que se le acusó de activar comandos de cabina a destiempo, poniendo en riesgo los aterrizajes.
“Aunque el capitán Angulo lo negaba, al parecer, activaba antes de tiempo los reversibles y uno de los mejores pilotos de la aerolínea, de la base de Cali, se dio cuenta”, aseguró una fuente que, en todo caso, agregó que el pasado no se puede atar con lo que sucedió en el barrio Luján.
Lo concreto es que Avianca dio la orden de bajar los sistemas del avión asignado a Angulo y enviarlos a la Boeing, casa matriz, en donde confirmaron la novedad técnica. La información quedó consignada en la hoja de vida del capitán, que está microfilmada y a disposición de las autoridades que rastrean las causas del siniestro de hace una semana.
