martes, 07 de julio de 2026
Actualidad/ Creado el: 2016-12-05 09:09

El parque de la iglesia de Cándido está en viacrucis

Basura por todos lados, consumidores de drogas, bancas en mal estado, lagos secos, entre otras cosas, caracterizan el parque de la parroquia Antonio María Claret. La comunidad pide ayuda a la Administración Municipal.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 05 de 2016

Uno de los parques más representativos del norte de Neiva, o mejor, del barrio Cándido Leguízamo, es el parque de la parroquia Antonio María Claret de la comuna Uno.

Hace al menos 20 años, este espacio era un monte llano, vacío, sin piso de concreto, sucio y con una cancha de baloncesto derruida sin aros, ubicada donde actualmente está la pila de agua que no tiene agua. En la actualidad, pese a la edificación que otrora se realizó, el mal aspecto del espacio no ha cambiado mucho.

Cualquier residente o peatón que transite por dicha zona, percibe la suciedad, la aridez del ambiente, los pozos secos llenos de basura, las bancas rotas, bustos sin placas, las aguas negras, los árboles secos, las losas levantadas y la palidez visual del espacio sin color que genera una sensación triste, de desesperanza, de aburrimiento, de soledad, porque ya ni la gente se atreve a pasar por ahí, salvo algunos desprevenidos que no piensan en el riesgo que corren, teniendo en cuenta que el parque, entre otras cosas, es el lugar propicio para el hurto, el consumo de drogas y  actos sexuales en horas nocturnas.   

Turistas desilusionados

Lucely Arias, turista procedente del Departamento del Cauca, afirmó: "uno cree que cuando va a un parque va ver zonas verdes y resulta que uno aquí se encuentra con una zona muy seca. No dan ganas de sentarse, se ve mucho la falta de agua, el desorden, la suciedad, las basuras, el abandono. Este parque es una mala imagen para la ciudad, uno espera encontrar algo más bonito, algo donde los niños puedan divertirse", expresó la turista.

Inconformidad de la comunidad

Cecilia Tovar Espinosa, residente del barrio Acrópolis, adujo que "este parque está muy desconectado, la comunidad no hace mucho para embellecerlo pese a que el padre ha realizado campañas para rehabilitar el parque. No nos hemos concientizado todavía y pues como ve, el parque está muy abandonado. Hay mucha basura en el piso, pero el padre sí ha venido y ha motivado a través del perifoneo, actualmente el parque se encuentra muy mal, sucio, abandonado", puntualizó la residente del sector.

Falta más alumbrado

Asimismo Lucía Bonilla, residente del barrio  Mansiones del Norte, expresó que del mismo modo que hace falta más limpieza en el parque, hace falta más alumbrados público, “me parece que el estado del parque es crítico, sobre todo porque no tiene alumbrado público y cuando sale uno de la misa hay peligro, además que hay consumidores de droga. Otro problema es la suciedad del parque. Pienso que se deberían organizar campañas, recoger firmas para que la Electrificadora o la Policía estén más pendientes del parque”, afirmó la señora.

"Un parque sin planificación"

Del mismo modo Noemí Fierro, usuaria de la iglesia, afirmó que “el parque tiene cosas bonitas pero igualmente sus cosas negativas, “por ejemplo, la propia naturaleza está en mal estado, ¿sí? Es un parque que lo hicieron pero no lo planificaron. Por otro lado, el ciudadano, a nosotros nos hace falta el amor por el parque para cuidarlo. Yo camino todos estos días por el parque y veo mucha gente que bota basura sin tener en cuenta el daño que ocasiona”, habló.

Más apoyo de las autoridades

A causa de todos estos problemas, al parecer la falta de iluminación y el abandono del parque, se presta para que los consumidores de sustancia alucinógena y amigas de lo ajeno hagan de las suyas: “en las noches hay mucha gente metiendo vicio, por fortuna, en temporadas la Policía viene y controla la situación. Igualmente, la parroquia de aquí es muy responsable promoviendo campañas, por lo cual vienen personas a limpiar el parque. Pero hace ya un tiempo nadie viene a limpiarlo y es una lástima que se encuentre así, abandonado y sucio; yo como habitante del sector pido más permanencia de los policías porque no solo son consumidores de vicio, sino también hay personas que atracan”, aseveró Nataly Recale Lucero, residente del sector.