lunes, 06 de julio de 2026
Actualidad/ Creado el: 2016-10-24 07:06

El huilense Alonso Orjuela dejó un legado empresarial al país

Los medios de comunicación del país, por estos días publicaron sendos informes reconociendo la labor empresarial del huilense asesinado el jueves de la semana anterior y quien se abrió paso en el complicado mundo empresarial del país. Visionario en el negocio de los fruver llegó a tener una cadena con 15 locales en todo el país, más de 1.000 empleados y facturaba cerca de 100.000 millones de pesos al año.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 24 de 2016

JUAN CARLOS BRAVO O.
DIARIO DEL HUILA
Redacción Economía

Consternación y rechazo generó entre el empresariado del Huila y el país en general, la noticia del asesinato hace apenas unos días en Bogotá del reconocido empresario huilense del segmento de los fruver, Orlando Orjuela, dueño de la reconocida cadena de frutas y verduras Surtifruver.

A la fecha, se avanza en la investigación sobre un par de hipótesis pero la que cobra mayor fuerza, es una posible extorsión que se negaría a pagar el comerciante de 46 años, que recibió varios disparos en el barrio Nueva Zelandia, al norte de Bogotá. Un fiscal local sigue los pasos que dejaron los sicarios después del crimen.

Las pistas

Según las primeras pesquisas que han hecho las autoridades, el celular, las llamadas y los mensajes de texto que el hombre oriundo de La Plata, Huila, recibió, son piezas clave en la investigación.

En las últimas horas se conoció, que las autoridades ya tienen pistas sobre los sicarios que acabaron con la vida del empresario. Los encargados de la investigación ya tienen la evidencia material del caso. En el teléfono se encontraron varias llamadas antes de su muerte, y de acuerdo con un testigo, ya se reconoció a la mujer que le disparó al comerciante.

La hipótesis que manejan las autoridades es que Orjuela Pardo estaba siendo extorsionado, y él se dirigía a una cita para entregar una importante suma de dinero.

El crimen

El pasado jueves 20 de octubre, dos sicarios lo interceptaron en el barrio Nueva Zelandia, en el norte de la Capital de la República, y le dispararon en varias oportunidades. El cuerpo quedó tendido en una calle, y varias personas que transitaban por el lugar pidieron auxilio a las autoridades. Alonso era casado y tenía cuatro hijos.

El negocio

Y precisamente, un legado al mundo empresarial fue el que dejó Alonso Orjuela Pardo, el hombre de 46 años que convirtió un pequeño negocio de frutas en una cadena que vende cerca de 100.000 millones de pesos al año.

El joven comerciante arrancó con un local de 1.5 metros cuadrados en un supermercado de Chía, fue el inicio de la cadena Surtifruver que ya tiene más de 15 locales en el país y emplea a más 1.000 personas.

Expansión

Para este este año, según las expectativas de negocio que tenía Orjuela, pretendía expandir sus negocios a grandes capitales como el caso de Medellín y Barranquilla, así como llegar con la calidad de sus productos a las ciudades de Girardot o Ibagué.

Además, consolidó una firma que al día mueve 400 toneladas de alimentos en almacenes, que pasaron de ese espacio de 1,5 metros a ser locales de 500 metros cuadrados y de hasta 7.000 metros cuadrados.

Orjuela, recientemente había abordado el tema de la Reforma Tributaria señalando que las cargas tributarias son negativas para el empresariado y hace inviable el crecimiento de las empresas.

El comienzo

Orlando Orjuela había nacido en La Plata, Huila, en una familia de agricultores hacia los años ochenta, emigró por la violencia y se radicó en el municipio de Chía, Cundinamarca. Siendo un joven aún, pensó que era necesario crear nuevos espacios en las tiendas barriales, más cómodos, para enfrentar un poco el desaseo de las grandes plazas de mercado y así empezó a abrirse espacio entre las grandes cadenas de supermercados hasta llegar a conquistar una tajada del mercado de frutas y verduras.

Escaso de recursos económicos, vendió su bicicleta y una cadena de oro, sus únicas pertenencias, y reunió 6.000 pesos para pagar el arriendo de un espacio en un local de granos de un tío, más limpio y organizado. De esta manera, arrancó Surtifruver de la Sabana.

Los familiares finalmente revelaron que Alonso Orjuela no tenía enemigos, ni había recibido amenazas y que por ello no utilizaba escoltas.