El busto de José Eustasio Rivera
“La elaboración de la obra tardó seis meses a partir de la firma del contrato el 7 de febrero de 1930, por un costo total de $3.500.oo cancelados en dos contados de mil pesos y un tercero de mil quinientos. De este magnífico monumento solo queda el busto, y se encuentra hoy frente al almacén Carrefour”. Tomado del libro “Más de 5.000 años de Historia en el Huila”.
En Agosto de 1930, en cumplimiento de la Ordenanza 17 de 1929, el gobernador Max Duque Gómez inauguró en la avenida que lleva el nombre de José Eustasio Rivera, en el lugar en que la cruza el camellón de “El Quirinal”, un hermoso monumento en honor del poeta, de mármol de Carrara, importado directamente con este propósito.
El monumento tenía una altura de cuatro metros con diez centímetros (4.10) tomada esta medida desde el suelo hasta la cabeza del busto, por un ancho en la base de dos metros cuarenta centímetros. Su perímetro está inscrito por cuatro columnas rematadas con esferas, las cuales se ubican en los cuatro extremos de un plinto conservando un espacio cuadrangular. Para levantarlo, se asignó una partida de $5.000.oo, incluyendo la adecuación del espacio para su emplazamiento.
El mismo gobernador Max Duque Gómez y dos personas más se encargaron de supervisar el cumplimiento del trabajo. En consecuencia, el Gobernador firmó un contrato con el señor Luis Luchinelli, representante de la empresa Luis Luchinelli & Compañía, propietaria de la Marmolería Carrara, domiciliada en la Carrera Séptima o Avenida de la República, número 858 y 858-A de Bogotá. La obra, de mármol Carrara y cemento, se compone de las siguientes partes: “a) Una base de cemento de dos metros cuarenta centímetros (2.40) en cuadro por cuarenta centímetros de altura. b) Un pedestal de dos gradas, de mármol, así: la primera de abajo hacia arriba de dos metros cinco centímetros por cada lado, por treinta centímetros de altura, y la segunda, de un metro cuarenta centímetros de anchura por veinte centímetros de altura. c) Sobre esta grada descansa un bloque de mármol de uno con noventa centímetros de altura (1 m.90) por un metro de anchura, que suavemente se angosta hacia arriba para darle base al busto. d) Este bloque representa a cada lado las siguientes alegorías: por el frente el parnaso, según croquis convenido, representado en el plano adoptado por la Gobernación, marcado con el número 1 y que figura una floresta, el sol naciente, una lira, un libro, y una pluma colocada sobre el libro. Los rayos del sol son dorados al fuego. En la parte de la anterior alegoría, está estampado en letras de alto relieve la siguiente inscripción: “El Departamento del Huila a José Eustasio Rivera. Ordenanza número 17 de 1929”. Por el costado derecho, la alegoría de la paloma torcaz: una colina, y montañas, un guáimaro en cuyas ramas canta la paloma; un sol que se oculta y el paisaje inundado de sombras, de silencio y de paz. Debajo el siguiente cuarteto, grabado en oro: “Arrurruuu canta viendo la primera vislumbre; y después por las tardes, al reflejo fugaz, en la copa del guáimaro que domina la cumbre, ve llenarse las romas de silencio y de paz”. Por el costado izquierdo, la alegoría de la palmera: un valle ilímite; un río con barbechos en sus orillas, morichales y palmeras, un cielo sombrío y unas garzas que lo atraviesan volando; debajo, el siguiente cuarteto: “Encendida en el lampo que arrebola el vacío, presintiendo las sombras desfallece en la altura- Y sus flecos suspiran un rumor de ternura- Cuando vienen las garzas por el cielo sombrío”. Por el lado de atrás, la alegoría del venado: unas rocas en pendientes, un venado en actitud de saltar espantado y que vuelve a mirar de lado levantando la cabeza, como sorprendido; el sol, encendiendo en sus fulgores la cornamenta del venado y debajo los siguientes tercetos: “Súbito en medio del granate vivo-Infla su cuello, bramador y altivo-Con ágil casco las neveras hiende -y sobre el bloque rutilante y cano -Como la zarza del Oreb se enciende -Su cornamenta en el fulgor lejano”. El monumento remata, en su parte superior en un busto de Rivera, de mármol, de tamaño proporcionado a la altura del cuerpo. Para su parecido, el Departamento entregó al contratista dos fotografías del poeta Rivera, una de ellas de frente y otra de perfil para poder hacer en Bogotá el modelo en yeso que una vez formado, se puso a la aprobación de la comisión encargada por el Departamento al efecto, integrada por los señores Luis Eduardo Nieto Caballero y Víctor M. Londoño. Una vez aceptado el modelo en yeso por la anterior comisión, se pasó al mármol. La Gobernación se encargó de efectuar los trámites aduaneros para la importación del mármol ante el Ministerio de Hacienda. Los guacales con el material debieron identificarse con este enunciado: “Gobernación del Huila. Neiva. Monumento J. E. R: Puerto Colombia, vía Girardot” y las facturas de importación se reconocieron con esta información: “Monumento del busto de mármol para José Eustasio Rivera, destinado a la ciudad de Neiva". La elaboración de la obra tardó seis meses a partir de la firma del contrato el 7 de febrero de 1930, por un costo total de $3.500.oo cancelados en dos contados de mil pesos y un tercero de mil quinientos.
De este magnífico monumento solo queda el busto, y se encuentra hoy frente al almacén Carrefour, en el Pasaje Peatonal “José Eustasio Rivera”, ubicado en la carrera 5ª entre la Avenida Tenerife y el puente sobre el río Las Ceibas. El pedestal, al ser cambiado por una modesta estructura en concreto revestido por losas de mármol, perdió todas las alegorías que enriquecían el contenido del monumento de estilo romántico, quedando solo el busto original.
Foto 1: Monumento del busto de mármol para José Eustasio Rivera, destinado a la ciudad de Neiva.
