domingo, 05 de julio de 2026
Actualidad/ Creado el: 2015-09-27 10:51

Cinexcusa: lienzo pintado a varias manos

El décimo cartel del Festival de Cine de Neiva Cinexcusa ya está circulando por todas las redes sociales. Se trata de la materialización del concepto de esta versión, que tiene como tema central Las infracciones en los conflictos armados y se desarrollará del 5 al 9 de octubre.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 27 de 2015

Como una dama que busca con esmero su mejor vestido de gala, los codirectores del Festival de Cine Cinexcusa dedican días completos y varios desvelos para elegir el cartel ideal para cada una de sus versiones. Una tarea bastante difícil que termina convertida en un proceso creativo lleno de anécdotas, la construcción de la imagen del evento cultural más importante del Departamento, después de Festival Folclórico en San Pedro.

En esta ocasión, después de varios filtros, los codirectores se plantearon tres conceptos, para desarrollarlos eligieron a Óscar Augusto Torres, un destacado fotógrafo del sur de Colombia que hace tres años no diseñaba y que terminó siendo también -quien daría- las últimas pinceladas al cartel del Cinexcusa. “Nos gusta su trabajo fotográfico. Consideramos fundamental que él tomara la fotografía. Luego de la sesión que realizamos, Óscar nos comentó que quería hacer una propuesta de afiche, cuando él la entregó, nosotros la evaluamos como corresponde y nos gustó mucho su trabajo”, explica Luis Manrique, uno de los codirectores del Festival de Cine de Neiva Cinexcusa.

Óscar también hizo los últimos retoques al afiche, pues una vez realizada la fotografía se le pidió que interviniera el retrato de forma tal que parecieran trazos. Óscar pintó encima de la imagen y los cambios se fueron dando poco a poco. Él supo recoger la estética que planteaba el grupo directivo del Cinexcusa y, finalmente, el último detalle el fondo, fue una foto que el mismo Luis Manrique tomó de una pared de bareque en un pueblo del Huila.

Tres conceptos:

Se establecieron tres conceptos y así se alimentaron: el primero trataba de una mujer morena, joven y muy atractiva, con su cabello crespo y en su busto descubierto tenía pintada la bandera de Colombia; algunas grietas en su rostro, uno tonos de camuflado en uno de sus senos y con su rostro girado de perfil en gesto de dolor o indiferencia. “Paula, como se llama la modelo, se presentó con el maestro Helmult Soltau, la idea era de ella. Tomamos la foto en la misma sesión para las otras propuestas de carteles. Representaba una Colombia desgastada, herida y sangrante, en una mujer que se ve hermosa -como lo es nuestro país- pero, a la vez, mirando a otro lado, como hemos hecho la mayoría de los colombianos con el conflicto”, expresó Óscar Augusto Torres.

El segundo consistía en un poncho con la bandera de Colombia, sostenido en un cuerpo invisible; “éste quizá era el menos contundente, en un inicio queríamos retratar la ausencia de todas esas personas que ya no están. Sin embargo, nos sirvió como paso para el concepto final. Queríamos hacer un jugo de lulo, nos salió postre y hasta una salsa”, recordó el fotógrafo. Y estos primeros esfuerzos dieron forma al cartel final, “es como hacer toda una selva y al final quedarte con el colibrí, y que ese colibrí sea genial y recoja tu idea. Jugamos a la incertidumbre a pesar de que Luis Manrique ya tenía toda la imagen en su cabeza. Había un asunto de arte, de ultimar detalles, como escoger el poncho o resolver el tema de la sangre, porque lo que ahí parece sangre, efectivamente lo es, de una menudencia y un hígado”, explicó Óscar.

Se eligió a un campesino, representa una de las poblaciones víctimas del conflicto y son también quienes más desean la paz, pues viven en carne propia los desmanes de la guerra. Por eso, su gesto es una mano extendida, una invitación; y su rostro se fija directamente en quien mira el cartel. “Una de las ideas de partida para el afiche era hacer una re-significación de un símbolo del reclutamiento militar como es el Tío Sam y su conocido “I want you”, en esta ocasión, el llamado no invita a la guerra sino a la  reconciliación. De allí se retomó la intención del tipo de ilustración”, manifiesta Luis Manrique.

“Desde luego, el afiche tiene toda la relación posible con el tema central propuesto. Allí, de manera simbólica, hay ciertos elementos. Por ejemplo, los 3 impactos de bala representan los tres estudios de casos que abordará este año el Festival. La masacre de Bojayá, la masacre de El Salado y el exterminio de la Unión Patriótica”, agrega.

¿De quién es el pincel?

Óscar Augusto Torres es fruto del amor entre una florenciana y un paisa. Su corazón palpita por el Huila como el de un hombre enamorado de una mujer hermosa y, en este Departamento, se ha hecho conocer por la calidad de su trabajo gráfico. Ama a la fotografía tanto como a la belleza misma y retornó en esta ocasión al diseño, gracias a su trabajo con Cinexcusa.

Óscar Augusto asiste a congresos con fotógrafos profesionales reconocidos internacionalmente y trabaja actualmente para una empresa extranjera, junto a otros cinco fotógrafos colombianos. En su oficio, realiza gran número de trabajos que van desde foto-estudios y anuarios hasta reportería gráfica y fotografía surrealista, todo lo condensa en su empresa ‘De la Torre, Fotografía y Publicidad’ con la que se ha destacado en la ciudad. “Me he abierto a un público general con mi empresa. Sé que no estoy inventado la rueda pero sí estoy ofreciendo una forma distinta de verla, quiero acercar el arte a los momentos comunes, naturales y quizá mundanos, como salir a dar una simple vuelta con tu novio, el mismo ambiente laboral o un almuerzo”, concluye.