domingo, 05 de julio de 2026
Actualidad/ Creado el: 2016-01-17 10:22

Bogotá respira otro aire, más positivo, sin la camorra de Petro

Édgar Artunduaga

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 17 de 2016

“El cambio es dramático. La camorra permanente, la bravuconada y el matoneo, liderados por el alcalde Gustavo Petro”.



La cara no le ha cambiado. Es obvio que en apenas 20 días nadie encuentra una ciudad diferente, pero sí se respira un aire distinto. Y me refiero a las renovadas sensaciones que tiene Bogotá con un nuevo alcalde, emprendedor, ejecutivo, conocedor en profundo de lo urbanístico, preparado por décadas para el cargo.
El cambio es dramático. La camorra permanente, la bravuconada y el matoneo, liderados por el alcalde Gustavo Petro, está comenzando a desaparecer en los primeros días del gobierno de Enrique Peñalosa.
El tono pendenciero que su jefe y muchos funcionarios habían optado como estilo y sello (algunos agresivos y otros repelentes y hasta detestables) ha cambiado por las formas siempre amables del nuevo mandatario.
Atrás quedan también los episodios inéditos en la historia reciente del país en que la Procuraduría destituye un funcionario, éste reacciona con discursos en la plaza pública y después, el Consejo de Estado lo mantiene en el cargo. Esa situación y tantas otras crearon incertidumbre, cierta anarquía y una administración que siempre transitó por arenas movedizas.
El estilo Peñalosa
Peñalosa está en la calle, habla con la gente, discute con las comunidades, escucha y –a diferencia de su antecesor- no pontifica.
Generalmente llega a la oficina en bicicleta o en bus. Y cuando se moviliza en carro oficial lo hace en el puesto de adelante, al lado del conductor.
El veterano alcalde (por experiencia y por edad, acaba de pasar los 60 años) se desprendió del ejército de policías y agentes de seguridad que hacían sus desplazamientos aparatosos y estrafalarios.
El nuevo jefe pide y ejerce dureza en los procesos y la búsqueda de objetivos, pero trato amable con las personas. La sencillez es norma y la austeridad la práctica en el hacer.
El alcalde Peñalosa la tiene clara (no me refiero al slogan de Clarita López). Revisa mucho un libro, que ha venido escribiendo desde hace 15 años, sobre las grandes experiencias de ciudades del mundo y lo que habrá de hacerse en Bogotá, contando además el haber liderado, en un gobierno de sólo tres años, el cambio más grande que haya tenido la capital colombiana.
Peñalosa ordena y pide resultados, vigila desempeños y como el buen cocinero, sabe la receta y exige calidad.
Sin espejo retrovisor ni camorra
No ha querido el burgomaestre hacer público el espejo retrovisor y así parece haber instruido a sus colaboradores más cercanos. Sin embargo, se ha filtrado que el desbarajuste encontrado es de horror. La dispersión parece haber sido el común denominador al interior de la Administración.
Es notoria la presencia de cientos de funcionarios que devengan por favores políticos recibidos. Y otros sin funciones precisas (programas y más programas; el sicólogo y los tres sicólogos asistentes). El escuadrón de zánganos que dejó Petro –a la par con muchos empleados eficientes- exige ajustes inmediatos, por encima de amarres legales abusivos.
Petro, a quien todo le parecía mafioso, dejó incrustadas verdaderas mafias de parásitos que deberán trabajar al nuevo ritmo, so pena –me imagino- de salir de sus cargos.
El canal capital
Habrá cambios sustanciales en el canal Capital, convertido en oficina de propaganda ponzoñosa del alcalde y sus amigos políticos, creyendo entender que sus intereses eran los mismos de la ciudad desbaratada, tanto como el garbo y algunas pintas del buen senador y mal alcalde.
El canal de televisión local, pagado con dineros de los contribuyentes, se volvió un botafuego inclemente de las ideas de izquierda del alcalde Petro y el gerente Holman Morris, que terminó convertido en concejal, fruto de la campaña permanente realizada por ese medio.
La recién estrenada administración quiere convertir el canal en algo más institucional y permanente, más informativo, más de servicio a la comunidad, sin los ingredientes de la refriega política constante. Y que perdure, que se mantenga a lo largo de los años, con todos los alcaldes, como una BBC de Londres.
Apenas empezamos el año y este gobierno de Peñalosa. Los cambios son de forma y evidentes, que darán paso –eso esperamos- a una mejor ciudad para todos. @artunduaga_