A un menor se lo llevó el río Magdalena
Un menor de 16 años de edad fue arrastrado por el río Magdalena mientras departía con algunos allegados en un balneario del municipio de Elías. El Cuerpo de Bomberos de la localidad se encuentra realizando una ardua búsqueda para dar con el paradero.
Ezequiel Gómez, de 16 años, se encuentra desaparecido desde la tarde del domingo anterior, luego de ser arrastrado por las aguas del río Magdalena, cuando se encontraba en un balneario ubicado en cercanías del centro Poblado de Oritoguaz en el municipio de Elías.
El adolescente había llegado al “bañadero” junto con algunos integrantes de su familia procedentes del municipio de Guadalupe. El adolescente sin conocer muy bien el charco se lanzó al agua, tras nadar por unos minutos empezó a hundirse y a ser arrastrado por la corriente. Hasta el día de hoy no se conoce su paradero.
Aunque sus allegados en medio de la desesperación trataron de brindarle ayuda, todos los esfuerzos fueron infructuosos, en medio de gritos, llanto, desesperación e impotencia observaron como el rio se cargaba a uno de sus seres queridos.
Ardua búsqueda
La emergencia fue reportada al Cuerpo de Bomberos del Municipio de Saladoblanco, que de inmediato en cabeza de su comandante el bombero Ezequiel Gómez Claros, integraron una comisión de búsqueda y rescate con los pocos elementos que poseen.
Llegaron al sitio e iniciaron el recorrido aguas abajo, unos de los rescatistas por las orillas y otros por el caudal del rio en una balsa improvisada. Las labores de búsqueda se efectuaron hasta el atardecer del lunes anterior y ayer continúo con el respaldo de los bomberos de los municipios de Timaná y Tarqui.
“Hasta el momento todo nuestro esfuerzo por rescatar el cadáver para que le den cristiana sepultura ha sido infructuoso, esperamos que en el transcurso del día de hoy miércoles flote y lo podamos encontrar”, dijo el comandante Wilfredo Gómez.
Al tiempo el bombero invitó a las familias que viven cerca de las riberas del río Magdalena en los municipios de Elías, Timaná, Tarqui o Garzón para que informen si observan algún cadáver flotando en el cauce o sus orillas para proceder a su rescate y entregárselo a sus familiares quienes no han descansado ni un solo día y noche.
