viernes, 03 de abril de 2026
Actualidad/ Creado el: 2015-06-28 09:59

“Se siente el rearme paramilitar”

Estamos lejos de firmar la paz y en varias regiones del país se percibe el regreso fuerte de los paramilitares, listos para asumir el posconflicto, sólo en las buenas intenciones del gobierno.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 28 de 2015

La excandidata presidencial Aída Abella (de la UP) me dijo una de estas mañanas: “Aquí hay un plan grande y peligroso”.

“Primero, las amenazas regadas por todo el país; segundo, el rearme paramilitar en todos los departamentos de Colombia. ¿Qué están planeando? Y tercero, he estado escuchando unos sectores que hablan del paramilitarismo del postconflicto”.

Según Aída, una sobreviviente del exterminio sistemático contra la Unión Patriótica (la recuerdo narrando por teléfono –en directo- un atentado en su contra, en plena vía pública), “hay sectores que están aupando a sectores militares de derecha para emprender una guerra abierta contra los guerrilleros que firmen la paz.

Su preocupación resulta del recorrido nacional que acaba de hacer: “Zonas militarizadas –dice- donde los paramilitares se mueven como Pedro por su casa. Alguien me dijo que si se logran los acuerdos, esto se va a prender”.

La voz de alarma de la señora Abella, excandidata presidencial, coincide con las declaraciones de un tal llamado “comandante Pantera” en el programa “Los informantes” (el domingo anterior).

Según el sujeto, a quien entrevistaron en su guarida, “la guerrilla va a salir de allá, va a llegar hasta nuestras comunidades y mientras nosotros tengamos estos fusiles y tengamos estas armas y tengamos nuestros hombres no lo vamos a aceptar. Se va a convertir en una guerra más, acá subversivo que llega a nuestra zona… subversivo que se le da de baja”.

Abella considera que duelen las muertes de los soldados y policías, pero también el asesinato de siete afroamericanos en Bogotá, y obviamente los niños que en La Guajira se mueren por la violencia y de hambre.

Aída Abella salvó su vida milagrosamente y se fue del país para ocultarse de quienes consideran obligatoria matarla, todavía. Volvió a la política nacional y posiblemente será candidata al Concejo de Bogotá, por valiente, por demócrata, por creer que la paz se puede lograr.

Ella sabe, sin embargo  –como todos- que es más fácil confiar en la sinceridad de los políticos; pensar en el desinterés patriótico de Vargas Lleras; admirar la profunda carga académica de Benedetti; aceptar que Pastrana es estadista; o suponer que Santos no da puntada sin hilo.