jueves, 02 de abril de 2026
Política/ Creado el: 2018-05-26 08:42 - Última actualización: 2018-05-26 08:46

A propósito del acto político con Petro en Neiva

La organización, el trabajo de quienes apoyamos su realización, fue desbordado por la gran cantidad de asistentes.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 26 de 2018

Apoteósico y espectacular sencillamente porque desde cuando es Parque Santander el lugar y después de desenterrar varias guacas, como lo afirma los ciudadanos jocosamente, nunca había concurrido tanta gente. La organización, el trabajo de quienes apoyamos su realización, fue desbordado por la gran cantidad de asistentes, que muy seguramente antes de ver y oír al candidato de la esperanza, de la Colombia Humana, se esforzó y coloco su grano de arena para hacer del acto político, un espectáculo masivo, vivo y alegre por la ocasión, el momento y la connotación histórica implícita.

La ocasión fue la campaña Petro presidente que por situaciones desafortunadas, a la cual de una u otra manera nos referimos en un periódico local y  como, la necesidad de denunciar el atentado de Cúcuta en la comisión interamericana de derechos humanos,  impidió también el evento programado en la fecha pero a la vez, nos permitió con un trabajo constante y mancomunado que el pasado 4 de mayo se hiciera realidad y seguramente con mejores resultados.

El momento esta signado por el hecho cierto que existe un fenómeno político evidente; las mayorías sin temor, con claridad y con gran entusiasmo, ven posible la cristalización de la esperanza por el cambio de una nueva sociedad y un mejor país. En la marcha y al calor de la campaña, se fueron apropiando de ella. Ya no podemos decir la campaña petrista, tenemos que decir la campaña de los esperanzados, que relacionan miles y miles de hombres y mujeres en los territorios y que sumados todos, darán una contundente victoria en primera vuelta, no a Petro sino al pueblo en su conjunto esto es, a quien lo apoyen, a quienes no, a los que crean o no en un positivo cambio. Sin duda por ser economista de profesión, estudioso y brillante,  nos representara con lujo de detalles; el poder será del pueblo teniéndolo como su vocero.

La connotación histórica consiste que las minorías de siempre, desde cuando nos colonizaron pierden el poder del estado, el que han utilizado para su beneficio en contra de las mayorías y se abre una nueva realidad, que el candidato con frecuencia la gráfica con las palabras de la apertura de las aguas, retomando el pasaje bíblico que relata el camino abierto en el mar rojo, para que Moisés llevara a su pueblo a la tierra prometida y con las afujías del ejército del faraón persiguiéndoles. Apenas obvio que no iremos a la tierra prometida por que desde siempre hemos estado en ella, excepto que nos la han mancillado, el formidable contrincante para quien dijo Uribe, no es ni de lejos par al seguramente inigualable Moisés de entonces pero si es el tribuno y caudillo del pueblo de esta nueva época, donde los liderazgos son colectivos.

El faraón Uribe como lo llama Petro en sus discursos, de hace rato, el camino de su enfermedad por el poder  se le viene cerrando, al punto que ha expresado no poca preocupación y susto, al ver que su imperio de negocios, corrupción, manipulación, mentiras y maldades está por terminar. Total cada vez le creen menos y disminuyen los incautos; al final, todo tiene un principio y un fin, algo nuevo aparece porque lo viejo termina, desaparece y es reemplazado; es la dialéctica inevitable de todas las cosas, como lo descubrió en los vericuetos de la filosofía el gran pensador alemán Carlos Marx, que bien vale recordar a propósito de cumplirse 200 años de su nacimiento.

Por la Colombia Humana hacia una era de paz.