50 especies de plantas en el Huila al borde de la extinción
Lo más lamentable, es que algunas de estas han sido descubiertas por la ciencia durante los últimos cuatro años, pero su estado de conservación es muy desalentador.
Por: Jorge Luis Peña Núñez
Biólogo de la Universidad de la Amazonia
El Huila con su extraordinaria variedad de ecosistemas, es sin duda uno de los departamentos con mayor biodiversidad en el territorio nacional. Su estratégica posición geográfica le permite contar con zonas de vida que van desde los calurosos bosques secos del Valle del Magdalena, hasta las frías cumbres de los parques Nevado del Huila y Puracé, pasando por los delicados páramos de las cordilleras central y oriental, los exuberantes bosques de niebla del Macizo Colombiano y los pocos, pero diversos remanentes de bosque subandino de la zona cafetera.
Sin embargo, la conservación de toda esta riqueza natural, enfrenta graves riesgos pues actualmente en el departamento, debido a su restringida distribución geográfica y a la acelerada destrucción de su hábitat, existen 50 especies amenazadas o en grave peligro de extinción; siete de las cuales figuran en peligro crítico - CR, entre ellas Zamia huilensis, Pitcairnia huilensis, Sloanea huilaeana y Magnolia colombiana.
Dicha flora, podría desaparecer muy pronto alterando el equilibrio de los ecosistemas donde habitan y llevándose consigo todo un bagaje genético que podría ser clave en la cura de diversas enfermedades.
Otro aspecto a lamentar, es que algunas de estas han sido descubiertas por la ciencia durante los últimos cuatro años, pero a pesar de haber sido recientemente descritas, su estado de conservación es muy desalentador.
Localidades ‘privilegiadas’
Derivado del trabajo realizado por muchos botánicos durante los dos últimos siglos, actualmente la región cuenta con un registro total de 3.030 especies de las cuales, 2.870 son nativas, 57 son introducidas, 73 son cultivadas y 30 naturalizadas. Este valor corresponde al 11% de la flora nacional y al 13% de la flora andina colombiana.
Según el Sistema de Información de Biodiversidad de Colombia - SIB, los municipios del departamento donde se han identificado un mayor número de especies son: La Plata (523); Acevedo (445); La Argentina (210); San Agustín (210); Neiva (183); Palestina (140); Pitalito (123); Agrado (116) y Villavieja (109).
Cabe aclarar, que estos valores no indican un mayor o menor grado de biodiversidad, sino en qué sectores se han concentrado la mayor parte de los estudios botánicos, por lo que resulta importante incrementar los esfuerzos de muestreo en otras localidades como, Íquira, Altamira, Tarqui, Hobo, Elías, Yaguará y Teruel, donde la investigación ha sido escasa.
Investigaciones
La amplia diversidad de ecosistemas, ha sido propicia para que esta región del país sea objeto de numerosos estudios por parte de ilustres botánicos tanto nacionales como extranjeros a lo largo de la historia; y gracias a esto, se pudo descubrir que actualmente hay 332 especies endémicas, de las cuales 57 son exclusivas del territorio opita.
En este último grupo se hallan plantas cuyo nombre científico hace alusión al Huila o algunos de sus municipios o localidades donde fueron encontradas, algunas de ellas son, Justicia huilensis, Lachnostoma huilaense, Philodendron merenbergense, Meriania yalconensis, Critoniopsis huilensis, Oyedaea huilensis, Pitcairnia huilensis, Sloanea huilaeana, Hesperoxiphion huilense, Gomphichis huilaensis, Encyclia garzonensis, Stelis huilensis, Biophytum huilense, Peperomia guadalupana, Markea huilensis, Sphagnum huilense y Zamia huilensis.
Otros estudios
El primero de los intentos por conocer la flora del departamento surge a finales del siglo XVIII, con el inicio de la Real Expedición Botánica liderada por el sabio español José Celestino Mutis y en la que participaron importantes personajes nacionales como, Francisco José de Caldas, Jorge Tadeo Lozano y Francisco Javier Matis.
Dicha expedición, junto a otras que se desarrollaron después, como la Expedición Corográfica, tuvo al departamento como sede de sus exploraciones, dada la estratégica posición geográfica, y a la presencia en el territorio de especies de alto interés económico como la Quina (Cinchona lancifolia) y el Canelo de los Andaquíes (Ocotea quixos).
Para el año de 1784 Mutis designó al Fray Diego García la labor de explorar el territorio Andaquí, correspondiente para ese entonces a la zona del Alto Magdalena. La tarea del fraile era realizar un inventario detallado de los principales árboles que poblaban la zona, describiendo y tomando muestras de madera, registrando nombres comunes y usos, preparando especímenes para el herbario y recolectando sus frutos, resinas, tintes, bálsamos y gomas.
Para 1857, se emprende la octava expedición de la Comisión Corográfica a las provincias de Mariquita y Neiva, sin embargo, en esta oportunidad el botánico de la comisión, José Jerónimo Triana, no pudo participar. Por tal razón los aportes de Triana al conocimiento de la flora regional se limitan a información sustraída entre 1852 y 1854 cuando visitó los llanos del Tolima como miembro de la Comisión Corográfica, y el Alto Valle del Magdalena como miembro del Ejército del sur durante la guerra civil.
Muchos de los ejemplares recolectados por dichos ilustres botánicos durante estas expediciones resultaron ser nuevas para la ciencia y algunas de ellas fueron nombradas en su honor. Tal es el caso de la Flor de Mutis (Mutisia clematis) dedicada al sabio José Celestino Mutis o la Flor de Mayo (Cattleya trianae), flor nacional y dedicada al botánico colombiano José Jerónimo Triana.
Ya durante el siglo XX, otros reconocidos botánicos visitarían la región, uno de ellos fue el etnobotánico y taxónomo estadounidense Richard Evans Schultes quien llegó al Huila en 1942, en su viaje hacia el Putumayo y realizó algunas colectas de plantas en los municipios de Timaná, Pitalito y San Agustín.
Entre las especies recolectadas por el botánico norteamericano una resultó ser nueva para la ciencia y ocho años más tarde sería nombrada en honor al municipio de Pitalito donde fue hallada, su nombre científico es Piper pitalitoense, que es comúnmente conocida como Cordoncillo y cuya presencia solo ha sido reportada en los departamentos de Huila y Nariño, motivo por el cual se considera endémica de Colombia, es decir que no existe en ningún otro país en el mundo.
Como este, son muchos los casos en los que diversos taxónomos han decidido hacer alegoría al nombre de las localidades donde se han descubierto nuevas especies, a razón de que muy probablemente son endémicas de dichas zonas.
Retos
Preservar nuestra diversidad vegetal deberá ser durante los próximos años un renglón importante en la agenda ambiental del departamento, haciendo principal énfasis en las especies endémicas y amenazadas presentes en el territorio.
Por tal razón es imprescindible diseñar planes para su conservación; declarar nuevas áreas de reserva; adelantar procesos de propagación y conservación ex situ y reducir los altos índices de deforestación.
Asimismo, salvaguardar estas y otras especies nativas de la extinción, nos permitirá entonces contar con un banco de germoplasma riquísimo a partir del cual en un futuro cercano se podrían extraer un amplio número de productos como alimentos o medicinas, y además los bosques donde habitan, serian aliados estratégicos en los procesos de adaptación al cambio climático.
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Características de las especies en peligro CR
- Zamia huilensis: es considerada un fósil viviente o dinosaurio vegetal, ya que pertenece a un linaje muy antiguo de plantas, cuyo origen se remonta al periodo pérmico, hace unos 230 millones de años.
En la actualidad solo se conocen cerca de diez poblaciones distribuidas en unos pocos relictos de bosque intervenido del paisaje cafetero opita.
- Sloanea huilaeana: solo se conoce a partir de un individuo recolectado en la Reserva Natural Meremberg, en el municipio de La Plata, y es probable que se extinga durante los próximos años si no se realizan estudios acerca de sus poblaciones o se diseñan planes para su conservación.
- Pitcairnia huilensis:
es el descubrimiento más reciente de especies en el departamento. Fue descrita en el 2015 en la zona de influencia del proyecto hidroeléctrico El Quimbo, que por cierto inundó gran parte del área de distribución de la especie correspondiente a bosques secos tropicales, ecosistemas de los cuales se conserva cerca del 3% en el país, quedando restringido a un área inferior a 10 kilómetros Cuadrados.
- Magnolia colombiana:
conocida localmente como Cobre, es endémica del departamento del Huila, con unos pocos registros en el Parque Natural Nacional Cueva de los Guacharos y el Corredor Biológico Guacharos - Puracé. El uso excesivo de su madera ha diezmado enormemente sus poblaciones al punto de hacer de esta, la especie maderable más amenazada del departamento.
