domingo, 15 de febrero de 2026
Neiva/ Creado el: 2017-07-15 10:31 - Última actualización: 2017-07-15 10:35

15 años viviendo a la intemperie

‘Giorgí’, como lo conocen en el sector del Parque de Los Niños, vive hace 15 años en la ciudad de Neiva. Con su tradicional Rueda Rusa, da diversión a los habitantes y turistas de la región. En diálogo con DIARIO DEL HUILA, relató cómo ha sido su vida luego de recorrer casi toda Latinoamérica con un circo y cómo terminó en Neiva viviendo en un coche acarreado por una bicicleta.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 15 de 2017

Giorgí Vázquez, es un hombre de 58 años de edad, nacido en el municipio de Suaza al suroriente del Huila. Llegó a la ciudad de Neiva desde hace 15 años y actualmente vive a un costado del cementerio Central en un coche construido con tablas de maderas.

Sobrevive con el dinero que recibe de una Rueda Rusa que tiene ubicada en el Parque de Los Niños. Este huilense, contó a este medio de comunicación cómo fue su vida en el mundo del circo y cómo terminó viviendo en un coche de dos metros cuadrados.

«Yo nací en Suaza, pero como casi toda la familia pertenece al gremio cirquero, manteníamos viajando. Yo vivo ya hace poco años en Neiva. Tuve un circo, trabajé en varios, como el Monte Carlos, Royal Dairi, yo tengo una historia larga en lo referente a esta práctica. Soy familiar del que era dueño del circo más grande del mundo: el Royal Dumbar, eso fue hace como 50 años; mis padres integraban el circo, mi papá era payaso y mi madre era bailarina. Mis padres me contaban cuando yo era pequeño que ese circo se acabó, se hundió, ellos me contaron que lograron sobrevivir al estrago porque se retiraron del circo al yo nacer», relató.

“Conocí casi toda Latinoamérica”

De su práctica, tiene muchos recuerdos que lo hacen sentirse orgulloso de lo que ha podido compartir con las personas que disfrutan de este tipo de espacios. Sus inicios en el arte se remontan a los viajes familiares que realizaba en apoyo al circo de su padre llamado ̒Las Estrellas ̓, circo que posteriormente heredó

«Cuando era joven vivía con un tío cirquero que tenía un show, él lo llamaba ̒Llaneros orientales ̓. Logramos viajar a Perú, Bolivia, Chile y Panamá».

Las experiencias y aprendizajes que le quedaron de los diferentes viajes que realizó, los aplicó en la herencia que recibió de su padre luego de su muerte. De la administración de Las Estrellas, tiene gratos recuerdos; sin embargo, narra lo difícil que resultó continuar con las funciones del circo familiar:

«Duré mucho tiempo con el circo, pero al realizar la mayoría de los actos sufrí accidentes y lesiones que me trajeron graves problemas de salud que con el tiempo me impidieron continuar con el circo».

Estado de salud

 De la labor de trapecista, malabarista, equilibrista, que realizaba en el circo que administraba, Giorgi, sufrió diversas lesiones que complicaron la permanencia en los escenarios que decidió abandonar hace 15 años. Hace 25 años, en las barras olímpicas, tuvo uno de sus peores accidentes, que junto con las complicaciones del colon, la gastritis y las siete operaciones que tiene en el brazo derecho, hoy le impiden hacer lo que más le gusta.

“Murieron mis padres y quedé totalmente solo”

Luego de la liquidación de Las Estrellas, a causa de sus constantes problemas de salud, Gorgi, decidió empezar nuevos proyectos en la ciudad de Cali, donde tuvo la oportunidad de trabajar en una Ciudad de Hierro. Cuando parecía que la situación empezaba a mejorar, sufrió uno de los golpes más duros que a su parecer le ha dado la vida: la pérdida de sus padres; únicos seres queridos y cercanos con los que contaba.

«Durante mi estadía en Cali mis padres se murieron y los enterré en el cementerio Central de Neiva. Era grande la familia que tenía, pero tras fallecer mi padre de pena moral por el fallecimiento de mi señora madre, no volví a ver a ningún otro miembro de mi familia; yo tengo familia que viven en Bogotá y Cali, no sé bien dónde viven. También hay familiares que viven en Neiva pero nunca he contado con ellos, es como si no tuviera familia», relató el hombre con mucha tristeza.

Llegada a Neiva

Giorgí continuó su labor en la Ciudad de Hierro, que iniciaría una gira en Ecuador, pero los constantes problemas de salud lo obligaron a volver a la tierra donde despidió a sus padres.

«La Ciudad de Hierro iba a ir de gira al Ecuador y yo ya no quería seguir, por mis malestares de salud. Al ver la dueña de la Ciudad de Hierro que yo le trabajaba bien me dijo: “mono, para que no se vaya con las manos vacías, le obsequió una Rueda Rusa infantil”. Esa rueda la vendí y al vender esa rueda me salieron siete personas más que me pidieron que les hiciera una Rueda; cada una de ellas tenían diferentes destinos en Colombia, hasta que hice esta última que tengo que fue con la que llegué a Neiva  y con la que he luchado por la comida de todos los días».

Giorgí, y su mascota, un perro ocho años y único amigo, solicita la ayuda de los neivanos para poder superar la situación que actualmente está viviendo. A este amante de la diversión, las personas lo pueden ubicar sobre la carrera segunda con calle 21 de Neiva.


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